Publicado el 08 de oct de 2012 6:39 am |
(Caracas, 08 de octubre. AFP) – “Estoy decepcionada, desmoronada”, dijo con los ojos llorosos e incrédulos Daniela Torrealba, momentos antes de que se oficializara la derrota del candidato opositor Henrique Capriles en las presidenciales de Venezuela, que deja a sus seguidores tristes pero con fe.
Pasadas las 22H00 del domingo (02H30 GMT), el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció el triunfo oficial del presidente Hugo Chávez con el 54,42% de los votos, es decir, 7,4 millones, mientras Capriles reunió el 44,97%, con 6,1 millones de sufragios, con el 90% de las papeletas escrutadas.
Pero ya la información había corrido como reguero de pólvora por las redes sociales entre los militantes que minutos antes se abrazaban llorosos y sorprendidos frente al cuartel general de la campaña opositora, en un distrito de Caracas gobernado por los rivales de Chávez.
“No lo puedo creer. (…) Ya no sé qué voy a hacer con mi vida, este país no tiene futuro”, lamentaba Andrés Marcano, de 19 años, mientras los cohetones desde los edificios aledaños anunciaban en el cielo la celebración chavista.
La oposición se había ilusionado con un triunfo, después de casi 14 años de chavismo, luego de que algunas encuestas dieran un empate técnico entre su candidato y el mandatario.
Aunque el ambiente triste dio paso momentos después a los vítores y aplausos cuando Capriles llegó al auditorio, repleto de sus principales colaboradores y participantes de su campaña, y subió al trote la tarima para prometer que “no va a dejar” solos a sus votantes.
“Aquí el que no logró la victoria fui yo, aquí el pueblo (que) no se sienta derrotado, aquí el pueblo contribuyó a abrir un camino y ese camino está allí (…) yo también estoy en ese camino, yo no voy a dejar a casi la mitad del país solo”, dijo el líder opositor, envuelto en una chaqueta con el tricolor venezolano.
“Más de seis millones que buscan un futuro, cuenten conmigo”, agregó Capriles que felicitó a Chávez por su triunfo, aunque le pidió “respeto, consideración y reconocimiento” a quienes rechazaron la “revolución bolivariana” que promulga el mandatario.
Daniela no salía de su asombro: con un dije en su cuello del lema de Capriles “Hay un camino” y la gorra tricolor que el líder opositor popularizó en su frenética campaña por más de 300 pueblos, se había preparado para un festejo.
“Catorce años en el poder deja una estela de ignorancia. No lo entiendo, la gente se acostumbró al conformismo”, dijo, intentando explicar a la AFP las razones de su desilusión, esta mujer de 33 años que trabaja en el sector de salud de una gobernación opositora.
Unos 15 millones de venezolanos votaron este domingo en las elecciones presidenciales, de gran interés para América Latina porque se enfrentaban dos proyectos opuestos en este país con las mayores reservas de crudo mundiales: la revolución socialista de Chávez contra el modelo de inspiración brasileña de Capriles.
“Más temprano que tarde recordarán ese camino que construimos. El tiempo de Dios es perfecto y ya llegará”, anunció enérgico Capriles antes de dejar la promesa: “Voy a seguir sirviendo a los venezolanos”.
Ese mensaje retumbó en las palabras de Rosana González, una estudiante de 25 años, que fue de las últimas en abandonar el comando opositor.
“Me siento decepcionada, mas no derrotada. (…) Sigo creyendo en el proyecto de país” de Capriles, dijo a la AFP.

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