Publicado el 08 de oct de 2012 7:43 pm |
(Caracas, 08 de octubre – AFP).- El presidente de Venezuela Hugo Chávez, reelecto el domingo, no debería atenuar su estilo político polarizador o abandonar su plan de profundizar la “revolución socialista” a pesar de los buenos resultados logrados por una oposición que se mostró más fuerte y unida, según analistas consultados por la AFP.
El carismático líder izquierdista extendió la mano a la oposición inmediatamente después de derrotar a Henrique Capriles en las elecciones del domingo, pero momentos más tarde se comprometió a continuar su “marcha hacia el socialismo democrático del siglo XXI”.
“No veo ninguna voluntad de cambio” en Chávez, comentó a la AFP la historiadora venezolana Margarita López Maya.
“Seguirá de la misma manera, polarizante y cerrado al diálogo. Y puede volverse más represivo porque se siente más fuerte“, estimó.
Chávez prometió convertirse en un “mejor presidente” tras su victoria, en un reconocimiento tácito del creciente descontento reinante en su país por factores como el aumento de la delincuencia, el déficit habitacional y la alta inflación, ubicada por encima del 20% mensual.
Sin embargo, considerará su victoria como un mandato claro para que continúe aplicando políticas fuertemente criticadas por la oposición, como el empleo de la riqueza petrolera para financiar las llamadas “misiones sociales” y la insistencia en controvertidas alianzas internacionales, señalaron analistas.
“Se mantendrá en la idea de que se debe profundizar y radicalizar la revolución”, indicó Ignacio Avalos, director del Observatorio Electoral, una organización no gubernamental venezolana.
“Nos volverá a dividir en dos, diciéndose: ‘Si tengo éxito (en las elecciones), ¿por qué debería cambiar?’”, señaló.
Tras casi 14 años en el poder, la principal amenaza para su próximo mandato de seis años, que se iniciará en enero, podría provenir de la recurrencia de un cáncer que se le detectó el año pasado y se le volvió a declarar en 2012.
En julio, el presidente se dijo sin embargo “totalmente curado” de la enfermedad.
Chávez sobrevivió a un golpe de Estado montado por la cúpula del empresariado en 2002, pero los analistas dicen que la oposición continuará ahora con sus intentos de desplazarlo del poder por la vía electoral. Los próximos comicios son en diciembre, cuando los ciudadanos sean llamados a escoger alcaldes y gobernadores.
El desafío más relevante para la históricamente atomizada oposición venezolana será mantener la unidad que logró forjar detrás del joven abogado y exgobernador Capriles.
Designado candidato a la presidencia tras unas inéditas elecciones primarias, en febrero, Capriles “tiene potencial para seguir liderando a la oposición, pero ésta es heterogénea”, al abarcar a partidos de derecha, centro e izquierda del espectro político, señaló Angel Alvarez, profesor de ciencias políticas en la Universidad Central de Venezuela.
Capriles “genera más simpatía que otros dirigentes de la oposición. Además es joven y tiene un gran futuro político”, dijo Alvarez.
El postulante opositor atrajo una considerable masa de electores con sus propuestas para reducir la tasa de homicidios, que se elevó a 50 por cada 100.000 habitantes, y unir a una nación polarizada, pero ello no le alcanzó para alzarse con la victoria.
Según los últimos datos oficiales, con el 97% de los votos escrutados, Chávez obtuvo el 55,11% de los sufragios, 735.000 más que en 2006, cuando derrotó a su rival Manuel Rosales por 25 puntos.
Capriles consiguió que la oposición aumentara fuertemente su respaldo electoral, hasta un 44,27%, 2,2 millones de votos más que seis años atrás.
La oposición optó por una “estrategia correcta, pero debió enfrentar a un candidato que utilizó en su provecho todos los medios que le provee el Estado”, dijo López Maya refiriéndose a acusaciones formuladas contra Chávez de haber financiado su campaña con fondos públicos y recurrir indiscriminadamente a los medios de comunicación estatales.
Capriles podría en lo inmediato volver a asumir la gobernación del estado de Miranda, que abandonó al postularse a la Presidencia.
“El pueblo venezolano logró abrir un nuevo camino” y “yo seguiré trabajando para ese camino”, que quiere casi la mitad de la población, dijo Capriles a sus partidarios durante el discurso en el que admitió su derrota la noche del domingo.
La agencia calificadora Fitch vio una continuidad en la política venezolana, habida cuenta de que la fuerte disminución de los riesgos de una confrontación social en el país tras la clara victoria de Chávez y la aceptación por Capriles de su derrota.
El gobierno deberá de todas maneras enfrentar el desafío de ajustar su política cambiaria, mientras continúan planeando dudas sobre su capacidad para frenar el déficit fiscal manteniendo el crecimiento económico y controlando la inflación, agregó.
“El tema de la salud del presidente Chávez sigue siendo relevante”, en función de saber si podrá o no completar un nuevo mandato de seis años, concluyó Fitch.

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