Crónica N24: la tristeza de los sueños rotos y el comienzo de una nueva etapa (+fotos)
Publicado el 09 de oct de 2012 4:11 pm |
(Caracas, 09 de octubre – Noticias24) Eran las 10 de la noche cuando Tibisay Lucena hacía su entrada ante las cámaras para anunciar los resultados de los comicios presidenciales.
Desde el Comando Venezuela, la expectativa era mucha, aunque los rumores ya vaticinaban lo que iba a ocurrir: Hugo Chávez ganaba las elecciones con un 54% de los votos, una victoria que de inmediato traería desconsuelo a todos los presentes en la sala.
Horas antes, la expectativa se apoderaba de todos. Lo único visible era las manos de periodistas nacionales e internacionales con sus celulares confirmando supuestos datos que ya comenzaban a correr. Todos se aglomeraban en la sala dispuesta con 5 pantallas planas cada una con un canal de televisión para seguir el minuto a minuto del 7 de octubre.
Una tensa calma abrazaba el Centro Cultural de Chacao minutos después de que Briquett diera lo que sería la última rueda de prensa antes de los resultados, cuando aseguraba que todo se encontraba en normalidad y que pronto se sabría la decisión del país.
Motorizados comenzaron a llegar a la sede del Comando Venezuela rodeados de Guardias Nacionales para evitar cualquier tipo de conflicto. Pero la “calma” se convertía en intriga y esta en desesperación para muchos que se movían por todo el recinto en busca de una respuesta.
Eran las 10 de la noche cuando la presidenta del Consejo Nacional Electoral bajaba de la sede del máximo ente rector con el primer boletín en la mano. Para ese momento, ya los periodistas internacionales habían salido de las instalaciones rumbo al Comando Carabobo dejando el teatro principal casi vacío. Eran pocos, en comparación con la tarde, los que ahora se sentaban en pequeños grupos a escuchar las palabras definitivas. Silencio era lo único que sonaba. Unos tomaban las manos de sus compañeros y otros colocaban sus manos unidas sobre la cabeza como si de alguna forma estuvieran pidiendo una ayuda después de un largo día.
Todos, o la mayoría, eran personas jóvenes, esperanzados, que habían trabajado durante un año en una campaña que para ellos llevaría a la victoria a Henrique Capriles. Una vez se supo el resultado, explotó el llanto en algunos, mientras otros solo observaban con la mirada perdida la imagen de Lucena hablando palabras que quizás ya no podían escuchar. Rápidamente, sin saber quién hablaría, todos se movilizaron al teatro, donde poco a poco comenzaron a llegar líderes de la oposición. Para ese momento ya era claro lo que iba a suceder: hablaría Henrique Capriles.
Llegó abrazado y aplaudido por los suyos, ya no cabía un alma en el lugar. Jóvenes y no tan jóvenes, mujeres, hombres, todos se levantaban a aplaudir al hombre que les dio esperanza y la posibilidad del triunfo. Con los ojos brillantes y un tono de humildad, Capriles reconoció la victoria del Presidente y llamó a todos a la unión una vez más. “Perdí yo, no el país”, dijo ante la evidencia del desconsuelo de muchos que habían votado por él. Y es que siendo consecuente con su discurso, Capriles aseguró que Venezuela debe seguir adelante a pesar de no obtener los resultados esperados, porque su mensaje de unidad y reconciliación, va más allá, según dijo, de unas elecciones.
Las palabras eran escuchadas atentamente por la prensa y el resto de las personas presentes y con la mano en el pecho, Capriles pedía disculpas por no haberlo logrado, aunque ninguno de los que ahí se encontraba creyó que esto fuese necesario, pues para ellos, la oposición ahora tiene la cara de un líder que manejó las cosas, como dijo Aveledo, con gallardía. Lo cierto es que el país entero agradeció que los peores escenarios no se cumplieron y que la campaña para muchos impecable dio resultados positivos, más allá de los números, pues la oposición crecía con respecto a años anteriores.
Mónica, su madre, aparecía nuevamente en tarima para abrazar a su hijo que en 3 meses le dio 3 vueltas al país para poder crear un vínculo con la gente, algo de lo que antes no gozaba la oposición. Los líderes lo abrazaron, se aglomeraron en la tarima cuando comenzaba a sonar que “está aclarando la mañana en Venezuela, despierta un pueblo que ama la vida y la paz, que pisa la misma tierra que iza la misma bandera, ya parece que amanece, mi mañana es Venezuela”.
Fue en ese instante, tal vez conmovidos por escuchar la canción más emotiva de la campaña, que muchos lloraron y corrieron a abrazar a aquel que estaba justo al lado, sin importar quien fuera, porque en ese momento se olvidaba toda diferencia y la reflexión final empujaba a que el esfuerzo no habría sido en vano, pues ya se había dado el primer paso de un camino que ya está marcado.
Por: Ana Vanessa Herrero / Noticias24
Video, edición y montaje: Harold Martínez / Noticias24
Producción y cobertura: Mariely Márquez, Rayli Luján, Vanessa Navas y Carelys Velázquez / Noticias24

Comentarios desactivados para esta noticia.