Publicado el 04 de dic de 2012 7:34 am |

  comentarios

Foto: Noticias24 / Archivo

(Caracas, 04 de diciembre. Noticias24) En su columna publicada este martes en el diario El Nacional, el periodista Vladimir Villegas se refirió al debate del Plan Socialista de la Nación y señaló que “la oposición no puede renunciar a ningún espacio que se abra para fijar sus puntos de vista sobre los temas de interés nacional”.

Destacó que aunque “es un plan precocinado, cuyas líneas maestras ya fueron definidas sin la necesaria convocatoria a todo el país (…) es un hecho positivo que el partido Copei haya tomado la iniciativa de presentar ante el Gobierno sus propuestas (…) aunque se corra el riesgo de que su participación (la de sectores opositores) pueda quedar limitada a la de ‘actores de reparto’”.

A juicio de Villegas, “otro gallo cantaría si todo el liderazgo opositor asumiera en bloque la postura de Copei (…) El problema es que frente a estos temas la oposición no tiene una visión compartida y, por lo tanto, sus actores toman decisiones individuales”.

A continuación la columna completa:

Es un hecho positivo que el partido Copei haya tomado la iniciativa de presentar ante el Gobierno sus propuestas para el llamado Plan Socialista, que actualmente está siendo sometido a un proceso de consultas frente al cual existen muchas y obvias reservas, porque todos sabemos que en el fondo se trata de un plan precocinado, cuyas líneas maestras ya fueron definidas sin la necesaria convocatoria a todo el país, como ha debido ocurrir desde el principio.

Y digo que valoro positivamente la iniciativa de Roberto Enríquez y su partido porque la oposición no puede renunciar a ningún espacio que se abra para fijar sus puntos de vista sobre los grandes temas de interés nacional, aunque se corra el riesgo de que su participación pueda quedar limitada a la de “actores de reparto”.

Ojalá y me equivoque, pero lo más seguro es que las propuestas de Roberto y su equipo se queden en el filtro y, por ende, no tengan incidencia en los resultados definitivos del plan, por una razón de fuerza. Otro gallo cantaría si todo el liderazgo opositor asumiera en bloque la postura de Copei.

Un sector que acaba de obtener alrededor de seis millones y medio de votos tiene cómo exigir una participación en esas consultas en otras condiciones, y desde esos espacios fijar posición con respecto a la forma de la consulta y el fondo del susodicho plan. El problema es que frente a estos temas la oposición no tiene una visión compartida y, por lo tanto, sus actores toman decisiones individuales.

Coyunturas como estas obligan a que los partidos, grupos e individualidades del mundo opositor discutan una estrategia común, una sola hoja de ruta, pero si el debate no se activa a lo interno de la Mesa de la Unidad o de la instancia que pueda llegar a sustituirla, si es el caso, cada sector está en la libertad e incluso en la obligación de actuar según su propia visión del asunto. Y eso es lo que ha hecho Copei al presentar sus propuestas, y AD al anunciar que asume sin complejos el debate sobre las comunas.

Tal y como lo ha dicho Enríquez, ni el Gobierno ni la oposición dejan de ser lo que es cada uno de ellos porque se sienten a dialogar, a conversar sobre los temas de interés nacional. La oposición, por la vía de Copei, está mandando una señal, y veremos cómo responde el Gobierno y qué tratamiento le da a sus propuestas y si responde con buenas acciones. Convocar al diálogo sin cambiar de actitud no lleva a ninguna parte.

Por ejemplo, el Gobierno haría creíble su llamado al diálogo si permite que fluya la dinámica parlamentaria como debe ocurrir en una democracia, si deja de hacer uso abusivo de los recursos públicos en las campañas electorales, si le baja volumen a la insultadera, si deja de utilizar el garrote de la justicia como método para sacar del juego a líderes incómodos, tal y como pretenden hacer con Henri Falcón y el Gato Briceño, si permite que los medios del Estado abran sus puertas a la disidencia, y no para que ésta aparezca sólo cuando coincide con el oficialismo, sino también para que pueda expresar con total libertad y permanentemente sus opiniones críticas.

Y si, finalmente, se adoptan medidas destinadas a promover el reencuentro entre los venezolanos: un proceso de amnistía lo más amplio posible, para que decenas de compatriotas salgan en libertad o puedan regresar del exilio.

Los otros poderes públicos también tienen su papel en esto del diálogo. Qué bueno sería que tanto el Poder Judicial, como el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo, el Consejo Nacional Electoral y la aún acéfala Contraloría General de la República dieran muestras fehacientes de que de ahora en adelante sí van a actuar con plena independencia y autonomía, y demostrarlo con hechos. ¿Sería mucho pedir este regalito por adelantado, Niño Jesús?

“El paso de Copei y el diálogo creíble”
Por: Vladimir Villegas
El Nacional

Comentarios desactivados para esta noticia.

Venezuela » en esta sección

buscador