Publicado el 10 de dic de 2012 6:27 pm |
(Caracas, 10 de diciembre – noticias 24).- La precariedad que enfrenta España actualmente, sumado al desalojo de 40.000 personas este año y 6 millones de desempleados, ha afectado a familias venezolanas que no tienen ni para comer y mucho menos donde vivir.
Un gran número de afectados directos son los latinoamericanos. Motivo por el cual los venezolanos crearon una red de ayuda que permite a los más necesitados recibir desde comida hasta billetes de avión para volver al país.
La Tierna Esquina Caliente, es una de las organizaciones que desde hace dos años realiza este trabajo en Cataluña, reúne a más de 60 venezolanos y catalanes, quienes realizan actos benéficos para reunir dinero y así solucionar los problemas más críticos.
La periodista Vanessa Damilou es una de las promotoras, su trabajo es sensibilizar sobre la situación de los latinoamericanos en España a través de su programa radial en Tarragona, expreso que no se han quedado de brazos cruzados al ver como compatriotas se quedan sin comer por lo que han organizado actos y fiestas para recaudar fondos.
La organización tiene preferencias en casos donde son familias con niños y ancianos y también con las madres solteras, puesto que el dinero no alcanza para todos. Durante los últimos meses, Damilou explica que este grupo ha solicitado ayuda en el Consulado de Venezuela en Barcelona y han enviado cartas en las que claman con urgencia un programa de ayuda y retorno digno.
Luisa Fernández fue voluntaria en el Banco de Alimentos, una organización que entrega comida de forma gratuita en Hospitalet. Colaboró 10 años en el banco, y comento que cuando comenzó en la institución supo de dos familias venezolanas que buscaban alimentos por no tener trabajo, ni dinero para comprar en el supermercado y que posteriormente ellos le contaron de más venezolanos con situaciones similares, que no asistían por estar enfermos o por no tener documentos de residencia y sentir miedo a ser descubiertos”.
Nati Manzano, coordinadora del área de Inmigración de Cáritas, dice que “para muchos representa un sentimiento de fracaso, el haber venido a un país en el que pensaron que podían cumplir sus sueños”. Agregó que la pobreza es “más extensa, más intensa, más crónica y crea una sociedad dual y polarizada, en la que la distancia entre ricos y pobres es cada vez mayor”.
Un billete de vuelta, esfuerzo de todos
Isvette Camacho Arias es venezolana, dice ser revolucionaria y víctima de la indiferencia del Consulado Venezolano en España. Vivía alquilada con su hija de 11 años y trabajó durante 5 años como encargada de una tienda; fue despedida luego de que la tienda quebrara y tuvo que irse a vivir a casa de unos amigos venezolanos que le dieron apoyo.
La hija de Isvette sufre de artritis, una enfermedad cuyos medicamentos son indispensables. La falta de recursos impulsó a esta madre a buscar más ayuda. Fue al Consulado de Venezuela en Barcelona para pedir apoyo y la respuesta que le dieron fue que solicitara ayuda a su familia.
A través de Tierna Esquina Caliente y de un grupo de amigos se comenzó una campaña de recolección de fondos para conseguir el anhelado billete de vuelta, pero sólo alcanzó para un vuelo, por lo que Isvette ha tenido que dejar a su hija con su padre, quien actualmente recibe el subsidio de desempleo, que llegará a su final a principios del 2013.
Isvette dice estar segura de que el presidente Hugo Chávez desconoce la situación que viven los venezolanos afectados por la crisis en España, por lo que anhela que todas aquellas familias que estén allá sin dinero puedan volver a Venezuela a través de un operativo de retorno digno. “Lo importante es que el Comandante sepa que hay mucha gente que la está pasando muy mal”, apunta.
Con información de El Nacional.

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