Publicado el 17 de dic de 2012 9:29 am |

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Foto: Archivo. Carlos Garcia Rawlins/Reuters

(Caracas, 17 diciembre. DPA) – De principio a fin, el año 2012 estuvo dominado en Venezuela por la salud del presidente Hugo Chávez, quien ganó otra reelección a pesar del cáncer.

A mediados del año, durante la dura campaña electoral, el mandatario afirmó haber derrotado a su enfermedad “para siempre”, pero en diciembre anunció que había resurgido, lo que obligaba a otra operación, sumiendo al país en la incertidumbre política.

El mandatario pasó la mayor parte de 2012 en La Habana, convaleciendo y sometido a tratamiento oncológico. Pese a todas las vicisitudes, demostró que su toque mágico en la política siguió tan vivo como en sus mejores tiempos.

Chávez ganó una segunda reelección para el mandato de 2013-2019 con el 55 por ciento de los votos contra el 44 por ciento de su rival Henrique Capriles Radonski en la consulta del 7 de octubre, después de esforzarse hasta el límite en la campaña de tres meses.

Durante la actividad proselitista, Chávez limitó sus presentaciones públicas y no pudo recorrer todas las regiones del país, concentrándose en sus apariciones en televisión como presidente y como candidato a la reelección.

Chávez ganó una segunda reelección para el mandato de 2013-2019 con el 55 por ciento de los votos contra el 44 por ciento de su rival Henrique Capriles Radonski

Su victoria fue reconocida por Capriles, quien aceptó haber obtenido menos votos y descartó estridentes sugerencias de un presunto fraude.

Tras ser proclamado ganador, ilustró la lucha que llevó a cabo en su mejor estilo: “Fui a pelear con la mano zurda amarrada”.

“Yo terminé la radioterapia pocos días antes del inicio de la campaña (el 1 de julio). Algunos analistas en Estado Unidos y aquí dijeron que no podría hacer campaña o que la haría encerrado. Confieso que hice 10 por ciento de lo que Hugo Chávez sin radioterapia hizo siempre o hubiera hecho”, señaló.

El mandatario aseveró que en esta ocasión fue “a boxear con la mano zurda amarrada y con una pierna amarrada, brincando en un solo pie para pelear 15 rounds”.

“Andaba con malestar, cansancio. Nadie sabía lo que yo hacía cuando iba en camino, luego de lo que hicimos en el barrio de Caracas. Por eso reconozco el fervor del pueblo para suplir la vulnerabilidad que en algunos casos fue evidente. Si hubiera estado en plenitud de condiciones le sacó no menos de 20 puntos de diferencia a su candidato (de la oposición)”, agregó.

Chávez desapareció de la escena pública y el 27 de noviembre pidió a la Asamblea Nacional (Congreso) autorización para viajar a Cuba y someterse a un tratamiento especial de oxigenación hiperbárica.

El 7 de diciembre regresó a Caracas y un día después estremeció al país con el anuncio de una nueva operación “absolutamente necesaria” por la inflamación y el dolor en la zona abdominal.

Chávez viajó a La Habana el 9 de diciembre, dejando atrás la incertidumbre sobre su capacidad para seguir al mando, ya que pidió a sus seguidores votar por su vicepresidente, Nicolás Maduro, en caso de una nueva elección presidencial, si no puede reasumir para el mandato 2013-2019, el 10 de enero.

En 2012, Venezuela se vio estremecida además por varios motines carcelarios que dejaron más de 30 muertos

En junio de 2011, Chávez fue operado en Cuba de un tumor cancerígeno en el abdomen, lo que fue el inicio de una cadena de malas noticias para el mandatario que llegó al poder en 1999 con aspiraciones de mantenerlo al menos hasta 2019.

El año 2012, clave para sus aspiraciones, comenzó con buenos augurios, pues el 7 de enero retomó su programa de radio y televisión dominical “Aló presidente”, en una emisión en la que habló cinco horas.

Una semana después, presentó en el Asamblea Nacional su informe de la gestión anual de gobierno, con un discurso de nueve horas.

Sin embargo, el 21 de febrero reveló que había estado en Cuba y que le fue detectada una “lesión”. Cinco días después, fue operado en La Habana del nuevo tumor canceroso.

El tratamiento posterior de radioterapia lo hizo en Cuba, adonde viajó al menos 12 veces en el año.

En 2012, Venezuela se vio estremecida además por varios motines carcelarios que dejaron más de 30 muertos y la explosión de la refinería de Amuay, parte del mayor complejo refinador de petróleo, en el occidente del país, que provocó la muerte de al menos 42 personas.