Publicado el 23 de dic de 2012 7:14 am |

  comentarios

Foto: Luissana Cárdenas / Noticias24

(Caracas, 23 de diciembre. Noticias24) El exsecretario general del MAS, Leopoldo Puchi, señaló en su artículo de opinión de este domingo que “si Chávez se ve obligado a abandonar la presidencia por razones de salud y es sustituido a corto o mediano por un represente de la oposición o del Gobierno, no entraríamos en una etapa post chavista. No habría ‘transición’”.

En Venezuela “nadie está planteando un cambio del actual modelo de organización política. Todo el mundo está de acuerdo con el presente sistema, con el pluripartidismo, la libertad de expresión y con la posibilidad que existe de que compitan candidatos a la presidencia y al parlamento de procedencias políticas distintas”, expresó.

“Al contrario, los dirigentes más importantes de la oposición se indignan cuando se les señala de querer un cambio, una transición de ese modelo económico social a otro distinto. Las propuestas son de eficiencia en el manejo del mismo modelo. No se puede hablar entonces de transición”, comentó Puchi.

A continuación el artículo completo:

Los términos “transición” y “post chavismo” tienden a distorsionar la interpretación de los acontecimientos en curso. Por lo general, se utiliza esta figura tomando como ejemplo la llamada transición en España luego de la muerte de Francisco Franco, o lo ocurrido en Chile luego de la derrota, en referendo, de Augusto Pinochet en 1988.

En estos casos se puede hablar efectivamente de una transición, porque se pasó de un modelo político institucional a otro.

Se cuestionaba el sistema existente y se proponía uno distinto, en el que hubiera elecciones, se legalizaran los partidos políticos, hubiera libertad de expresión y se permitiera la competencia de candidatos pertenecientes a diferentes corrientes políticas e ideológicas. Para tales efectos se realizaron cambios constitucionales y legales de importancia en ambos países.

En el caso venezolano nadie está planteando un cambio del actual modelo de organización política. Todo el mundo está de acuerdo con el presente sistema, con el pluripartidismo, la libertad de expresión y con la posibilidad que existe de que compitan candidatos a la presidencia y al parlamento de procedencias políticas distintas.

Hay críticas a la forma en que se ejerce el poder, a la ineficiencia o a los abusos, pero no al modelo. Esto crea una situación radicalmente distinta a lo ocurrido en España y Chile, países en los que la demanda era por un cambio de modelo político.

Ciertamente, hay sectores que plantean una modificación del modelo vigente en lo económico y social. Proponen la disminución del peso del sector público, la privatización de empresas, la reducción del ámbito de regulaciones del Estado en la economía y cuestionan su participación en la redistribución de la riqueza. Pero los factores partidistas de la oposición no han hecho un pronunciamiento claro al respecto.

Allí no se escuchan voces a favor de la privatización de Pdvsa, Cantv, o de la Electricidad. No hay propuestas explicitas para la eliminación de la red de distribución de alimentos estatal. Tampoco está en la agenda, aparentemente, la eliminación de los mecanismos de atención social, como el sistema de pensiones o las misiones.

Al contrario, los dirigentes más importantes de la oposición se indignan cuando se les señala de querer un cambio, una transición de ese modelo económico social a otro distinto. Las propuestas son de eficiencia en el manejo del mismo modelo. No se puede hablar entonces de transición.

Así que, si Chávez se ve obligado a abandonar la presidencia por razones de salud y es sustituido a corto o mediano por un represente de la oposición o del Gobierno, no entraríamos en una etapa post chavista. No habría “transición”, aunque seguramente, en el futuro, habrá alternancia al interior del sistema. A menos que se diga una cosa y se tengan otros planes.

No hay “transición”
Por: Lepoldo Puchi