Publicado el 19 de ene de 2013 7:10 am |

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Foto: Leo Ramírez / AFP Photo

Caracas, 19 ene (dpa) – Cosecha pimentón, inaugura una escuela secundaria y arenga a una tropa militar. Parece un día corriente del presidente venezolano Hugo Chávez, pero las imágenes corresponden a su delfín político, el vicepresidente Nicolás Maduro, por quien llamó a votar en caso de otras elecciones presidenciales.

Maduro recorrió una semana con apariciones puntuales en la televisión oficial, hasta que el viernes se trasladó a la ciudad natal de Chávez, Barinas, para inaugurar un liceo, visitó una explanada sembrada con asesoría de expertos brasileños y viajó a la región petrolera de Zulia, donde puso en marcha una operación de seguridad de la Guardia Nacional (policía militarizada).

La jornada terminó con una de las llamadas cadenas de radio y televisión, que interrumpen la programación de todos los medios con mensajes oficiales y que en el tiempo de Chávez eran frecuentes.

“Nosotros tenemos que curarnos profundamente de la cultura capitalista. Tenemos que sanear la sociedad. Nuestros niños y jóvenes no pueden seguir imitando una forma de vida alrededor de una pistola o del consumo de la droga. Tenemos que tender las manos del Estado para rescatar a los jóvenes que estén en la cultura de la droga y la violencia”, dijo en su discurso la noche del viernes ante la tropa militar en Maracaibo, capital de Zulia.

“Debemos evitar esa fábrica de delincuentes producto del veneno capitalista”.

“Debemos evitar esa fábrica de delincuentes producto del veneno capitalista”, dijo y atribuyó a la televisión privada el hecho de transmitir series que incentivan la violencia y el consumo de drogas.

Antes, defendió la gestión del gobierno sin Chávez, quien convalece en La Habana tras la operación el 11 de diciembre por la recurrencia del cáncer.

“Hay algunas personas que dicen que el país se está cayendo a pedazos, pero los que se están cayendo a pedazos son ellos. Ellos andan siempre tratando de destruir al país desde adentro, y como no lo logran tratan de ir a mal poner el país”, aseveró.

En todas sus presentaciones, Maduro mencionó que los méritos son del “comandante” Chávez y aseguró defender sus líneas de gobierno, pues él sigue al mando pese a su convalecencia.

La irreverente locutora de radio Mariela Celis criticó la interrupción de su programa por la “cadena” del viernes que resumía las actividades de Maduro.

“Qué aburridas son. El otro (Chávez) por lo menos divertía, cantaba”, señaló.

Ante la frenética actividad de Maduro, el ex candidato presidencial opositor Henrique Capriles Radonski envió un mensaje a sus seguidores a través de su cuenta de Twitter. “Maduro en campaña, prepárense”, escribió.

La movilización mediática de Maduro vino en una semana en que la oposición advirtió que el gobierno a cargo, cuya legitimidad sigue cuestionanda, podría sorprender con un llamado a elecciones presidenciales.

El líder opositor y alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, alertó que ante la ausencia de Chávez el gobierno podría intentar un calendario electoral “sorpresa” con asesoría cubana.

“Hay algunas personas que dicen que el país se está cayendo a pedazos, pero los que se están cayendo a pedazos son ellos”.

“Hay la percepción de que nos están montando un parapeto (aparato) electoral, por instrucciones de los Castro. Nos pueden sorprender con un calendario electoral y por eso llamo a los factores democráticos a que consolidemos la unidad, hoy más que nunca, a que estemos preparados, a que mantengamos los ojos abiertos, porque el gobierno, con la asesoría de los hermanos Castro, juega al factor sorpresa”, alertó.

La posibilidad de unas nuevas elecciones presidenciales fue sugerida por el propio Chávez el 8 de diciembre pasado, antes de viajar a Cuba para operarse, admitiendo que había un riesgo de quedar incapacitado para mantener sus funciones.

Chávez pidió a sus partidarios que votaran por Maduro, en caso de que fueran convocadas nuevas elecciones. El mandatario había ganado otra reelección en los comicios del 7 de octubre pasado.

La oposición venezolana dijo estar preparada para cualquier escenario y Capriles ha mantenido en alto su perfil político, ante la posibilidad de ser nuevamente el abanderado.

Ledezma, quien figura para una eventual candidatura opositora, dijo que el gobierno dirigido por Maduro sabe que su legitimidad está cuestionada, pues el mandato actual fue avalado por una polémica sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que declaró legal la continuidad del gobierno a pesar de que Chávez no pudo ser investido el 10 de enero.

“Ellos saben que la ilegitimidad no se puede sostener por mucho tiempo, se pueden cometer abusos, se pueden cometer arbitrariedades, pero esta ilegitimidad no se puede sostener porque lo que estamos viviendo en Venezuela es un proceso ilegítimo”, recalcó.

Los analistas políticos sostienen que a Maduro le conviene impulsar unas elecciones lo más rápido posible, para aprovechar el sentimiento de solidaridad que ha proyectado la enfermedad de Chávez entre sus seguidores.

Un fallo judicial avaló el gobierno a cargo e indicó existe una continuidad en el mandato, pese a que Chávez no pudo juramentarse el 10 de enero para el período presidencial 2013-2019.

Maduro ha intentado dar la impresión de que el gobierno sigue en sus actividades, con normalidad, sin alteraciones. Como siempre hacía Chávez, frente a las cámaras.

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