Publicado el 25 de ene de 2013 2:48 pm |

  comentarios

Foto: Jorge Silva / Reuters

(Bogotá, 25 de enero. EFE).- La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños encara su primera cumbre con la Unión Europea con una sola voz, pero con problemas no resueltos entre sus miembros. Disputas comerciales y asilos diplomáticos, son los temas más controversiales.

En vísperas de la Cumbre de Santiago de Chile, dos presidentes latinoamericanos dejaron hoy en evidencia que el edificio de la integración regional tiene grietas.

La participación del presidente cubano, Raúl Castro, tampoco gusta a todos

“Estamos gestando una gran integración de países de Latinoamérica y del Caribe, en la Celac, pero mientras queden temas pendientes entre suramericanos o latinoamericanos seguramente no va haber una integración”, afirmó el mandatario boliviano, Evo Morales.

El “tema pendiente” de Morales es la hasta ahora no atendida demanda boliviana a Chile de disponer de una salida soberana al Pacífico que permita a Bolivia salir del enclaustramiento al que fue condenada por su derrota en una guerra a fines del siglo XIX.

Perú está inconforme con sus límites marítimos con Chile y el caso está en manos también de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que se espera que falle este año, pero ambos Gobiernos, encabezados por Ollanta Humala y Sebastián Piñera, han apostado a que este contencioso no estropee sus buenas relaciones.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y el nicaragüense, Daniel Ortega, se verán las caras en esta cumbre, ambos desde el mismo “bando”: el de la Celac, que echó a andar oficialmente en 2011 impulsada principalmente por Venezuela y de la que forman parte todos los países americanos salvo Canadá y Estados Unidos.

Otro presidente que puso hoy también en duda que la integración latinoamericana esté consolidada fue el de Paraguay, Federico Franco, que no asistirá ni estará representado en la cumbre.

Franco ha tenido que lidiar con el aislamiento regional de Paraguay desde que asumió el Gobierno en junio pasado tras la destitución de Fernando Lugo, pues el país fue suspendido de la Unasur y el Mercosur.

“Acá hay un Gobierno constitucional y deseo que en la cumbre hablen de la situación de Paraguay y se rectifique”, expresó Franco, que calificó de “lamentable” el trato a su país.

Según el canciller paraguayo, José Félix Fernández Estigarribia, Chile pidió a Paraguay que no participe en la cumbre con el fin de evitar un boicot de la Unasur y el Mercosur, algo a lo que el Gobierno chileno no ha respondido.

El primer ministro británico, David Cameron, no viajará a Chile, y la presidenta argentina, Cristina Fernández, aun no confirmó su asistencia

En Chile, uno de los partidos de la alianza gobernante, la UDI, le reclama que extradite a los asesinos de su fundador, el senador Jaime Guzmán, que supuestamente están en la isla, y desde Estados Unidos el Partido Liberal Cubano ha enviado una carta a la cumbre en la que pide que se aplique la “cláusula democrática” a Cuba.

Pero no todos los problemas son entre latinoamericanos, también los hay entre éstos y los países europeos.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, dijo hoy a Telesur desde Santiago: “hay grandes disparidades y diferencias en las visiones entre Europa y Latinoamérica, la cumbre es útil sin embargo para acercarnos”.

Otro factor de conflicto entre países latinoamericanos y europeos son las expropiaciones de empresas, como ha ocurrido con varias españolas en Argentina y Bolivia, y la inseguridad jurídica.

En vísperas de la cumbre, se desactivó la disputa entre México y Francia por el caso de una francesa condenada en el primer país por vínculos con una banda de secuestradores, con su puesta en libertad por orden del Tribunal Supremo mexicano, que constató irregularidades en el proceso.

Se mantiene activo, sin embargo, el conflicto entre Ecuador y el Reino Unido por Julian Assange, el fundador de Wikileaks, que se refugió en junio en la embajada ecuatoriana en Londres y goza de asilo.

El Gobierno británico se niega a entregarle un salvoconducto y persiste en su intención de extraditarlo a Suecia, no por haber filtrado cientos de miles de documentos secretos a través de su portal, sino para responder en una investigación por delitos sexuales.