Publicado el 31 de ene de 2013 2:44 pm |

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Imagen de referencia. Foto: EFE / archivo

(Caracas, 31 de enero. Reuters) - Luego de semanas de alarmantes noticias sobre el delicado estado de salud del presidente venezolano Hugo Chávez tras atravesar su cuarta cirugía contra el cáncer en Cuba, pronósticos más optimistas que deslizó el Gobierno en los últimos días avivaron expectativas sobre su posible regreso al país.

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El líder socialista lleva casi 50 días completamente fuera del radar público, inmerso en una delicada convalecencia por el cáncer que le diagnosticaron en la zona pélvica hace año y medio y cuyos detalles son manejados como secreto de Estado.

Aunque ha habido un tono más optimista del oficialismo, siguen sin disiparse las dudas sobre si Chávez, de 58 años, podrá finalmente retomar el poder o si la enfermedad lo obligará a salir de escena, justo cuando inicia un nuevo mandato de seis años con el que prometió consolidar el camino al socialismo por el que condujo al país.

A continuación, los principales escenarios políticos ante la ausencia del presidente, que ha abierto el telón en Venezuela para el primer ensayo general del chavismo sin Chávez:

Chávez se recupera y jura el cargo

En los últimos días, el Ejecutivo se ha mostrado mucho más positivo sobre la evolución del líder bolivariano, cuya convalecencia estuvo en jaque por una hemorragia sufrida durante la cirugía del 11 de diciembre y una posterior infección severa que lo mantuvo varias semanas con insuficiencia respiratoria.

Un “Chávez en casa” facilitaría una transición más ordenada en la cúpula del oficialismo si el cáncer arrecia de nuevo y lo obliga a delegar el mando

Una fuente cercana a los funcionarios que han visitado a Chávez en Cuba dijo a Reuters que el alto Gobierno da por hecho el regreso, aunque sin fecha definida ante la presión de sus familiares para que la recuperación se consolide antes de asumir los riesgos asociados al viaje desde La Habana.

Una vez que el mandatario jure su cargo, para lo que el máximo tribunal del país otorgó un impreciso “tiempo prudencial”, la presión interna y externa sobre el Ejecutivo se reduciría, dando tranquilidad a las bases y ampliando su capacidad para maniobrar ante el desafiante panorama económico.

El impulso del retorno podría ser aprovechado para implementar acciones urgentes pero impopulares, como una demorada devaluación del bolívar y recortes del gasto público para moderar el déficit, afinar la estrategia de endeudamiento y reimpulsar los planes sociales.

Pero, superado el postoperatorio, el presidente podría tener que comenzar un nuevo tratamiento contra la enfermedad, lo que le obligaría a bajar el ritmo de trabajo y poner fin a la omnipresencia mediática, sello de sus 14 años en el poder.

Un “Chávez en casa” facilitaría una transición más ordenada en la cúpula del oficialismo si el cáncer arrecia de nuevo y lo obliga a delegar el mando, luego de que la abrupta designación del vicepresidente Nicolás Maduro como sucesor generara tensiones entre las primeras espadas de la revolución.

La Constitución establece que si se declara la incapacidad del presidente en sus primeros años de mando, el vicepresidente asume formalmente las riendas y convoca a elecciones, lo que afianzaría las opciones de Maduro en unos eventuales comicios.

Fuentes del oficialismo no descartan la posibilidad de que Chávez regrese al país con miras a volver luego a Cuba para continuar con la siguiente fase del tratamiento, que podría incluir más quimioterapia, si su condición lo permite.

Chávez prolonga su estancia en Cuba

El chavismo insiste en su estrategia de esperar “sine die” el retorno del líder, pese a que la temperatura política aumentó luego de que la enfermedad le impidiera en enero tomar posesión del mandato que ganó cómodamente en los comicios de octubre.

Pese al aval del Parlamento y el Tribunal Supremo, el Gobierno asume muchos riesgos prolongando indefinidamente el vacío presidencial, que según analistas ha dejado al país inmerso en un limbo legal y con falta de iniciativa política para enfrentar un turbulento panorama económico que exige decididas medidas de tipo cambiario, fiscal y de endeudamiento.

Los analistas creen que cuanto más se demoren las medidas económicas, más doloroso será el ajuste

Fuentes cercanas al Gobierno confirmaron a Reuters que algunos socios internacionales se muestran reacios a firmar o renovar contratos ante la incertidumbre legal, mientras que los tímidos acercamientos con el sector privado no han prosperado.

En los últimos días se modificó un esquema de impuestos a los proyectos petroleros para elevar los ingresos fiscales.

Eso podría ser parte de una estrategia para retrasar acciones de mayor calado que puedan generar fricciones en el seno del Ejecutivo -cómo decidir dónde recortar gastos para controlar el creciente déficit público- o descontento en el electorado -como una devaluación o un alza de impuestos.

Los analistas creen que cuanto más se demoren las medidas económicas, más doloroso será el ajuste, lo que podría desgastar el crédito político de Maduro en un escenario electoral.

Además, el correr de las semanas podría oxigenar a la oposición, permitiéndole reorganizarse tras las dolorosas derrotas en las presidenciales y regionales de finales de 2012.

Si Chávez no retorna pronto, también aumentaría la presión de los vecinos regionales por una salida electoral e incluso podría avivarse el malestar en las bases del chavismo, cuya confianza hacia el comandante es personal e intransferible.

El Gobierno ganaría margen de acción si Chávez finalmente es capaz de comunicarse con el país por teléfono o televisión -algo que no ha sucedido desde el 9 de diciembre- para dar lineamientos y disminuir el desgaste de su Gobierno.

Una fuente cercana al grupo de ministros que ha visitado al mandatario en Cuba dijo que está consciente, aunque la insuficiencia respiratoria aún le impide hablar fluidamente y parte de la comunicación se hace por escrito y con gestos.

Se convocan a elecciones

Aunque se desconocen los detalles de la dolencia, como el tipo de cáncer que sufre o su estadio de evolución, el Gobierno dejó claro lo delicado de la situación del líder bolivariano.

Es improbable que algún oficialista desafíe la voluntad de Chávez de que sea Maduro quien represente a la revolución en las urnas

Una fuente cercana al equipo médico que lo intervino y otra con vínculos al anillo presidencial más próximo a Chávez dijeron que durante el postoperatorio se llegó a temer por la vida del paciente. Aunque se estabilizó, agregaron, sigue muy débil y enfrenta una convalecencia larga y difícil con posibilidad de recaída.

Si empeora y se ve forzado a delegar el mando o muere en Cuba sin jurar el cargo, podría activarse el mecanismo por el que el jefe del Parlamento, Diosdado Cabello, sería el encargado de llevar al país a nuevas elecciones como dicta la carta magna.

Es improbable que algún oficialista desafíe la voluntad de Chávez de que sea Maduro quien represente a la revolución en las urnas, que como el mismo mandatario dijo antes de partir es una decisión “firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total”.

Y los analistas coinciden en que el vicepresidente tendría buenas opciones de triunfo.

Pero una repentina salida del tablero político sin haber dejado delineado el plan con el que buscaba acelerar la marcha hacia el socialismo podría generar disenso entre las facciones del chavismo sobre el camino a seguir, y malestar entre las bases, que tradicionalmente han desconfiado del entorno del mandatario.

El impulso emocional por la desaparición del carismático militar retirado afianzaría la unidad entre su filas, pero con el paso del tiempo probablemente irán surgiendo voces críticas tanto en la dirigencia como en la militancia, que supondrían la verdadera amenaza al chavismo sin Chávez.

Por Marianna Párraga y Enrique Andres Pretel

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