Publicado el 23 de feb de 2013 11:08 am |

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Prensa Mata Figueroa

La Asunción, 23 Feb. AVN (por Luis Medina).- Cinco canteras e igual número de areneras fueron tomadas por la Gobernación del estado Nueva Esparta por ser causantes de daños ambientales y diversas irregularidades cometidas desde hace varios años, anunció el mandatario insular, Carlos Mata Figueroa.

“La acción fue adoptada junto a la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y funcionarios del Instituto Neoespartano de Policía (Inepol). La Gobernación se hace responsable de la administración de esos sitios, los cuales seguirán funcionando, pero en manos del Estado, controladas según lo establece la Constitución regional”, precisó.

Mata sostuvo que es responsabilidad del gobierno regional establecer los lineamientos y parámetros que velen por la seguridad de los recursos naturales, y por ello resolvió ejecutar la citada medida.

Aclaró que la intención de la medida es proteger a Nueva Esparta, y que los trabajadores de las empresas no serán afectados: “Esto forma parte de medidas que estamos tomando simultáneamente en la región para prevenir que se deteriore más nuestro ambiente. Estas islas que conforman Nueva Esparta (Coche, Margarita y Cubagua) son muy delicadas. Hay muchos delitos ambientales que se vienen cometiendo desde hace largo tiempo, no sólo en el área de canteras y areneras sino en el tratamiento de agua, recolección de desechos sólidos o preservación de nuestras playas. Estos aspectos son prioridad para el Gobierno regional”.

Las primeras acciones ejecutadas se realizaron con las empresas Enmar, El Manguillo, Murrión, Comején, Los Robles, La Carmela, Macanao 600 y Boca Chica, instaladas en el municipio Península de Macanao (oeste de Margarita).

Al respecto, el alcalde de la jurisdicción, Miguel Ángel Vásquez, señalo que la “intervención y toma de posesión se está haciendo tal y como establece la constitución”. Agregó que la alcaldía había cerrado en múltiples ocasiones varias de las canteras y areneras por el atraso en el pago de los impuestos municipales.

Vásquez considera que el impacto será positivo, pues la arena se comercializará a precios accesibles para beneficiar a las comunidades: “Además, se recuperarán las zonas explotada para resarcir el daño ambiental”.