Publicado el 04 de mar de 2013 6:22 am |

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Foto: Noticias24

(Caracas, 04 de marzo. Noticias24) – Nicmer Evans indicó este lunes en su columna de opinión, que para ir a la construcción del Estado Comunal “es imprescindible pensar en dos dimensiones que permitan logran este objetivo: su viabilidad éticopolítica y su operacionalización”.


“Aquellos que se llenan la boca de socialismo pero manipulan datos, información, establecen las reglas de juego a su conveniencia, imponen, humillan, desplazan a los mejores, e impulsan a lo menos buenos para lograr mantenerse, hacen un flaco favor al socialismo. Y si además de ello, viven del protectorado y los privilegios del cogollo y no del pueblo, son doblemente hipócritas y perjudican la verdadera construcción de un proyecto socialista”, expresó.

Asimismo, el politólogo comentó que “cambiar la forma de hacer política, sin pecar de pendejos, definitivamente no es fácil, y si a eso le sumamos que debemos mantener la unidad por sobre todas las cosas, es doblemente difícil y corremos el riesgo de ser doblemente pendejos. El único antídoto posible ante esto es la transparencia, la sinceridad, la pertinencia y el tino de tomar las mejores decisiones colectivas, de manera eficiente y eficaz”.

A continuación la columna completa:

Hacia la construcción del Estado Comunal propuesto por nuestro pueblo a través de la voz del presidente Chávez, y expresado en el Plan de la Patria, ratificado el 7 de octubre del 2012, es imprescindible pensar en dos dimensiones que permitan logran este objetivo: 1. Su viabilidad éticopolítica y 2. Su operacionalización.

En este sentido, y ante el compromiso de haber sido postulado por las bases del Psuv como precandidato a la Alcaldía de Caracas, y asumiéndome como un precandidato “rebelde”, “crítico y propositivo”‘, a continuación paso a hablar de estas dos dimensiones por desarrollar para nutrir el debate, centro fundamental de esta fase histórica del proceso revolucionario rumba a la construcción del socialismo.

1. La viabilidad política del Estado Comunal, pasa por un cambio de concepción de la práctica política. Un nuevo hombre, un nuevo Estado y una nueva sociedad jamás podrá lograrse con base en viejas prácticas del mal interpretado “maquiavelismo” o la política inmoral o amoral. Desde que la ética y la política fue teóricamente separada, lo que se logró fue justificar la concepción política liberal controlada por el capitalismo.

Aquellos que se llenan la boca de socialismo pero manipulan datos, información, establecen las reglas de juego a su conveniencia, imponen, humillan, desplazan a los mejores, e impulsan a lo menos buenos para lograr mantenerse, hacen un flaco favor al socialismo. Y si además de ello, viven del protectorado y los privilegios del cogollo y no del pueblo, son doblemente hipócritas y perjudican la verdadera construcción de un proyecto socialista.

Cambiar la forma de hacer política, sin pecar de pendejos, definitivamente no es fácil, y si a eso le sumamos que debemos mantener la unidad por sobre todas las cosas, es doblemente difícil y corremos el riesgo de ser doblemente pendejos. El único antídoto posible ante esto es la transparencia, la sinceridad, la pertinencia y el tino de tomar las mejores decisiones colectivas, de manera eficiente y eficaz.

Ha esto debe sumarse el deber de hacer política de, para y con el pueblo, cosa que suena bien, pero es muy difícil hacerla realidad.

2. Mientras esta plataforma ética se construye, el compromiso político es ir ejecutando la operacionalización del Estado Comunal, para lo cual un conjunto de organizaciones populares planteamos que ya es hora de poder hacerlo desde una experiencia piloto, que tome de otras experiencias exitosas como es el caso del Municipio Torres, en el estado Lara, elementos que sirvan para transformar a la capital de la República Bolivariana de Venezuela en la capital del Estado Comunal y Bolivariano de Venezuela.

Para ello, la necesidad de sintetizar una gestión eficiente en la atención de los servicios públicos, sumado a la aplicación de políticas públicas que empoderarán aún más y de manera definitiva a los Consejos Comunales y Comunas, junto a un proceso de formación intenso y de transferencia de competencias, muy bien planificada, manteniendo una estructura que garantice tal fin, lo que podría darle un reimpulso y sentido a la gran estructura muchas veces burocratizada y paquidérmica de la Alcaldía de Municipio Bolivariano Libertador.

Esto implica de manera proporcional, convertir a Caracas en una estructura urbanística político-territorial integral, que además deje de ser una ciudad parasitaria para que redimensione su complejidad urbanística en una ciudad más humana, más vivible, que no sólo sirva para extraer dinero, sino, sea una ciudad del vivir bien, del vivir mejor, armónica con una expresión política coherente con el socialismo.

Son muchas otras las cosas que debemos discutir. Pero planteo que ésta sea la primera parte, del desarrollo de la gran oportunidad que me da parte del pueblo caraqueño, para hablar de “La Gran Comuna de Caracas”.

“La Gran Comuna de Caracas (I)”
Por: Nicmer Evans
nicmerevans@gmail.com
evansnicmer.blogspot.com
@NicmerEvans

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