Publicado el 09 de mar de 2013 7:56 am |

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Foto: EFE

(Caracas, 9 mar dpa) – El fallecimiento del presidente venezolano Hugo Chávez a raíz de un cáncer hizo que cientos de miles de sus fieles se movilizaran para despedir sus restos, pero también dejó una postal todavía más curiosa: la de aquellos opositores que sintieron la necesidad de ver por última vez al líder bolivariano.

Movidos por la curiosidad, una especie de simpatía tras su muerte o por vivir el momento histórico, muchos opositores decidieron “infiltrarse” dentro de la marea roja que le dio un último abrazo al fallecido líder.

“Me provocó venir acá a ver a Chávez por vivir el momento, esto es algo histórico y no creo que Venezuela viva un funeral así en muchas décadas”, aseguró Miguel Rodríguez, un comerciante de 32 años, a la salida de la Capilla Ardiente de Chávez.

“Me provocó venir acá a ver a Chávez por vivir el momento, esto es algo histórico y no creo que Venezuela viva un funeral así en muchas décadas”.

Chávez falleció el martes a los 58 años tras luchar contra un cáncer en la zona abdominal que le fue detectado a mediados de 2011.

“La verdad es que todavía no me creo que Chávez haya muerto, que después de 14 años (siendo presidente) Chávez ya no vaya a estar acá”, relató Alejandra, una estudiante universitaria de 22 años que prefirió no revelar su apellido y no tiene recuerdos sobre la Venezuela pre-Chávez.

Los antichavistas entrevistados por dpa que asistieron a las exequias evitaron asistir usando las prendas rojas adornadas con el rostro de Chávez que suelen caracterizar al oficialismo o llevar el brazalete con el tricolor de la bandera venezolana, como hicieron miles de chavistas.

Por el contrario, los opositores prefirieron ir vestidos con un negro sobrio o usar prendas más genéricas como la camiseta “vinotinto” de los equipos deportivos venezolanos.

“Yo no me vestí de rojo ni me puse una camisa de Chávez, me puse la vinotinto, que es algo muy venezolano”, explicó Santiago Colmenares, un ingeniero de 28 años, quien -al igual que los otros entrevistados- sentía un poco de miedo tanto por ser indentificado por los chavistas en el funeral como por sus amigos opositores posteriormente.

“Pues claro que votaré por Capriles, Nicolás Maduro es un tipo que no tiene ningún tipo de habilidad política y sólo está ahí (como presidente encargado y candidato oficialista) porque los escogió Chávez”.

Pero, ¿valió la pena ver al personaje que en muchos casos fue odiado por los opositores? “Sí, aunque fuese por (verlo) unos 10 segundos valió la pena, realmente lo peor de todo fue la espera de ocho horas para llegar hasta el ataúd”, apuntó Colmenares.

Pese a esta muestra de solidaridad, ninguno de las entrevistados cambiará su visión política. Al contrario, en las próximas elecciones presidenciales, cuya fecha está por definirse, votarán por el probable candidato opositor, el gobernador del estado de Miranda (centro), Henrique Capriles Radonski.

“Pues claro que votaré por Capriles, Nicolás Maduro es un tipo que no tiene ningún tipo de habilidad política y sólo está ahí (como presidente encargado y candidato oficialista) porque los escogió Chávez”, fustigó Miguel Rodríguez.

Antes de su recaída final en diciembre pasado, el líder bolivariano había anunciado su decisión de elegir a su vicepresidente, Nicolás Maduro, como sucesor en caso de un desenlace fatal de su enfermedad. Así, Maduro fue juramentado el viernes como presidente en funciones por la Asamblea Nacional (Congreso unicameral).

¿Y qué pensaron al ver a Chávez por última vez? La mayoría asegura que sus sentimientos tendieron a la condescendencia y el perdón.

“Yo cuando lo vi, me persigné y pensé: ‘que Dios te perdone por todo el odio que sembraste entre los venezolanos’”, rememoró Alejandra.

Foto: Vanessa Navas/ Noticias24