Publicado el 11 de mar de 2013 7:48 am |

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Foto: Noticias24

(Caracas, 11 de marzo. Noticias24) – Nicmer Evans indicó este lunes en su columna de opinión, que el “fallecimiento del líder más grande del pueblo venezolano después del Libertador; ha sido apoyado en su lecho de muerte por la mayoría de los venezolanos y del resto del mundo, lo que hizo a Chávez invencible, pero también dejó en Venezuela muchos retos y tareas pendientes“.


“El reto actual del chavismo se encarna en quien el presidente presentó como su relevo político y al que pidió desde su ‘corazón’ el 8 de diciembre de 2012 al pueblo venezolano que apoyemos para continuar su proyecto desde el gobierno: Nicolás Maduro Moros, (…) pero sólo tendrá éxito si comprende que: Él no es Chávez y sería un terrible error pretender serlo. Maduro debe ser, a partir de sí mismo una garantía de preservación del legado político de Chávez”, expresó.

Asimismo, destacó que “el pueblo venezolano apuesta a Maduro, porque Chávez apostó por él, esa situación implica un tremendo compromiso con el pueblo venezolano que deberá ser legitimado en unas próximas elecciones, donde no tengo duda, el país en su mayoría le dará la oportunidad de demostrar que él encarna la posibilidad de continuar la gesta libertadora que Chávez inicio, hacia la soberanía absoluta y la independencia real de nuestros pueblos”.

A continuación la columna completa:

La muerte del líder más grande del pueblo venezolano después del Libertador; amado, odiado y traicionado, ha sido apoyado en su lecho de muerte por la mayoría de su pueblo y del resto de los pueblos del mundo, lo que hizo a Chávez invencible, pero también dejó en Venezuela muchos retos y tareas pendientes.

Ha nacido formalmente el Chavismos, que tiene como vertientes:

1. Su origen emotivo, de amor, de fe, en torno al ahora llamado “Presidente eterno” Hugo Chávez y por otro lado.

2. Su amplísima gama de aportes ideológicos a través de sus discursos y escritos, acciones concretas en cuanto a la aplicación de políticas públicas y su legado ético y moral, por lo que a diferencia de otros “ismos”, el Chavismo en Venezuela ahora tiene la posibilidad de ser desarrollo como una doctrina política con unos límites bien demarcados en el “socialismo bolivariano”. No existe Chavismo que no sea socialista ni bolivariano.

Con base en esta situación, el reto actual del Chavismo se encarna en quien el presidente presentó como su relevo político y al que pidió desde su “corazón” el 8 de diciembre de 2012 al pueblo venezolano que apoyemos para continuar su proyecto desde el gobierno: Nicolás Maduro Moros.

Extraordinario reto, que aunque debe ser solventado por unas elecciones presidenciales que a todas luces terminará siendo un referendum reafirmartorio de la solicitud y deseo del “Presidente Eterno”, sólo tendrá éxito si Maduro comprende que:

1. Él no es Chávez y sería un terrible error pretender serlo. Maduro debe ser, a partir de sí mismo una garantía de preservación del legado político de Chávez.

2. Su responsabilidad es ser el facilitador para la continuación del proceso de construcción del socialismo bolivariano y chavista, lo que implica un trabajo colectivo.

3. La suma de voluntades y la conciencia del ejercicio colectivo del poder será la más poderosa herramienta para lograr los objetivos que ha dejado pendiente el Presidente Eterno Hugo Chávez Frías.

4. El presidente Chávez dejó tareas pendientes muy explícitas, tanto explícita como implicitamente y el ejercicio de Nicolás debe girar en torno al cumplimiento de estas instrucciones.

5. La construcción de elementos que desarrollen doctrinalmente al chavismo sólo tendrán validez con base en la legitimidad del Poder Popular y la democracia participativa y protagónica hacia la construcción del Estado Comunal.

Por ello, debemos recordar la última tarea pública que le dejó Chávez a Maduro el 20 de octubre de 2012 en gabinete de Ministros: “Nicolás, te encomiendo esto como te encomendaría mi vida: las comunas, el Estado social de derecho y de justicia.”

Ese mismo 20 de octubre, el presidente Chávez incrustó en nuestros corazones la frase de mayor poder de síntesis de su legado afirmando: “La autocrítica, independencia o nada, comuna o nada”

El pueblo venezolano apuesta a Maduro, porque Chávez apostó por él, esa situación implica un tremendo compromiso con el pueblo venezolano que deberá ser legitimado en unas próximas elecciones, donde no tengo duda, el país en su mayoría le dará la oportunidad de demostrar que él encarna la posibilidad de continuar la gesta libertadora que Chávez inicio, hacia la soberanía absoluta y la independencia real de nuestros pueblos.

“El reto de Maduro”
Por: Nicmer Evans
nicmerevans@gmail.com
evansnicmer.blogspot.com
@NicmerEvans

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