Publicado el 24 de abr de 2013 6:33 am |

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Foto:Nota de Prensa/Archivo

(Caracas, 24 de abril – Noticias24).- La oposición venezolana solicitó al Consejo Nacional Electoral (CNE) que se llevara a cabo la auditoría de las elecciones presidenciales, a fin de verificar la correspondencia entre los datos producto del acto de votación, sin embargo de que el ente accedió a la petición, parecieran existir algunas dudas respecto al proceso.

“¡Auditoría es auditoría! ¡El pueblo venezolano y el mundo están de acuerdo con ella! ¡Vamos a ver los cuadernos de votación!”, escribió Capriles en su cuenta de Twitter, tras constatar que lo que el CNE entiende por auditoría o verificación ciudadana no “coincide” con lo que la oposición espera del proceso.

La BBC en su portal digital publicó un análisis en relación a este tema de conyuntura política, el cual enciende la polémica en el país.

A continuación el texto completo:

La “auditoría” de las elecciones de Venezuela, lo que parecía la salida a la crisis política desatada tras los comicios del 14 de abril, es ya la más reciente fuente de polémica.

Tras declararse a Nicolás Maduro vencedor por alrededor de un 1,8% sobre Henrique Capriles, éste dijo no aceptar los resultados. “Que se haga la auditoría, que se cuente voto por voto”, exigió como condición, ya iniciada la madrugada del lunes 15.

En medio de protestas opositoras y un clima de fuerte tensión, el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció que accedía a la ampliación de la “verificación ciudadana” hasta el 100% de las mesas.

Lo que el CNE entiende por auditoría o verificación ciudadana no coincide con lo que la oposición espera del proceso

Lo anunció la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, el jueves por la noche, en cadena obligatoria de radio y televisión, con los presidentes sudamericanos tratando la crisis venezolana en el encuentro de Unasur en Lima la víspera de la toma de posesión de Maduro ante la Asamblea Nacional.

Capriles lo recibió como una victoria política al darse por satisfecho con el anuncio de la auditoría y el país respiró, parecía la fórmula para desmadejar el nudo de la crisis política post-electoral venezolana.

Pero el clima no tardó en enrarecerse otra vez, cuando salió a la luz el siguiente escollo: lo que el CNE entiende por auditoría o verificación ciudadana no coincide con lo que la oposición espera del proceso.

No se trata de un recuento en estricto rigor, ciertamente no lo es para efectos legales. Y no incluye un elemento clave para la oposición: la revisión de los cuadernos en que los ciudadanos firman y estampan su huella dactilar tras votar.

El CNE tiene la intención de dejarlos fuera del proceso y la oposición exige auditarlos, pues considera que ahí es donde podría residir el fraude, no tanto en el sistema electrónico, sino en la suplantación de identidades, voto doble, etc.

“Sin ilusiones”

“¡Auditoría es auditoría! ¡El pueblo venezolano y el mundo están de acuerdo con ella! ¡Vamos a ver los cuadernos de votación!”, escribió Capriles en su cuenta de Twitter.

La oposición todavía discute con el CNE en qué consistirá. Hasta ahora, desde el organismo comicial ha trascendido que:

El procedimiento será similar al que ya se aplicó (y se aplica en forma rutinaria después de cada elección) al cierre de la contienda, el 14 de abril. Entonces se auditó un universo que comprendía el 54% de los votos.

Se tomará una muestra del 46% restante. Por las próximas tres semanas, y a razón de 400 por día, el CNE abrirá las cajas que contienen los comprobantes de votación en papel, una especie de “recibo” que emiten las máquinas una vez que el votante ha efectuado su selección.

Los técnicos electorales contarán el número de recibos y cotejarán la cifra con el número de votantes que aparecen en el acta emitida electrónicamente, así como con el número de quienes firmaron el cuaderno de votación.

El CNE ha insistido en que no se trata, y en que no habrá, recuento manual

También contará los votos reflejados en los recibos, y cotejará los números con el acta electrónica.

Esta verificación ciudadana tiene por finalidad, según el reglamento de proceso electorales, “verificar la correspondencia entre los datos producto del acto de votación, referidos al número de votantes y observaciones reflejadas en el acta”.

El CNE ha insistido en que no se trata, y en que no habrá, recuento manual. La presidenta del Tribunal Supremo de Justicia, Luisa Morales, también adelantó que es “imposible” en Venezuela, donde el sistema de voto y escrutinio es electrónico.

“Bajo ningún concepto la ‘verificación ciudadana’ se considerará escrutinio, ni forma parte de ese acto”, señala el reglamento de procesos electorales.

En ese sentido, desde el CNE se ha llamado a la oposición a no hacerse ilusiones porque el proceso no afectará al resultado. Insisten en que es “inamovible”.

La clave: el cuaderno

Además, en su anuncio, Lucena no hizo referencia a los cuadernos de votación cuando anunció que se trataba de “realizar la auditoría sobre el 46% de las cajas de resguardo que no fueron auditadas”.

Desde la opositora Mesa de la Unidad, el responsable del equipo técnico que participará en las auditorías, Ramón José Medina, se quejó de que desde el CNE se siga insistiendo en que los resultados son “irreversibles”.

Medina considera que es la auditoría la que deberá determinar la irreversibilidad del resultado y asegura que no participarán si no se hace debidamente.

La oposición exige:

Revisar con lupa, votante por votante, los cuadernos que contienen las firmas y huellas dactilares de los electores: buscan duplicidad de voto y usurpación de identidad, incluidas personas fallecidas.

Que el CNE entregue el archivo de huellas dactilares de todos los votantes, que alimenta el sistema electrónico.
Medina aseguró: “En el cuaderno va a aparecer cómo fue que hicieron para que los resultados fueran alterados”.

Por: Abraham Zamorano

Con información de BBC