Publicado el 05 de jun de 2013 8:27 am |

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Foto: AFP PHOTO SEBASTIEN NOGIER

(Caracas, 05 de junio. Noticias24) – En Venezuela numerosas son las mujeres que aún tienen implantes PIP que deben ser reemplazados, pero han debido postergarlo porque no consiguen nuevos implantes, así lo han manifestado afectadas y médicos en el área.

En un reportaje realizado por El Nacional relata el esfuerzo de una venezolana con prótesis PIP quer hizo un gran esfuerzo junto a su médico para conseguir unas nuevas y reemplazarla ante la prioridad que significaba para su salud.

Pero no solo son pacientes con implantes las afectadas, sino aquellos que están siendo tratados por diversas patologías entre ellas cáncer, quienes deben esperar y recorrer el país para conseguir insumos. La falta de divisas es el principal problema, según denuncian.

A continuación el reportaje completo:

Todo el mes de mayo fue de angustia para María Paola Gómez. Uno de sus implantes mamarios explotó y el líquido amenazaba con filtrarse a su cuerpo. Su cirujano le advirtió que debía retirarlos con urgencia, su salud corría peligro. En la operación debía colocarse nuevas prótesis, pero lo que parecía una compra sencilla se convirtió en un peregrinaje de casi 20 días para hallar esos insumos.

“Gracias a Dios mi médico las consiguió. Contacté a unos cinco proveedores y ninguno tenía prótesis. Todos decían que la devaluación los afectó y no tienen divisas para comprarlas”, contó.

La intervención quirúrgica de Gómez debió practicarse hace por lo menos tres semanas. Sin embargo, fue el pasado jueves cuando finalmente pudo ser operada.

Varias pacientes con prótesis PIP viven la misma situación. La decisión del Tribunal Supremo de Justicia para entregar y reimplantar gratuitamente las prótesis solo abarca a quienes presenten ruptura o fisura en ellas. Las demás deben comprar sus implantes y costear sus operaciones.

“Las personas que no pueden esperar para cambiárselas, aunque no las tienen rotas”

“Las personas que no pueden esperar para cambiárselas, aunque no las tienen rotas, tienen varios meses buscándolas y no las consiguen. Muchas han manifestado que tienen miedo y se las quieren retirar por su cuenta, otras dicen que les duele mucho y que se operarán, pero no consiguen prótesis”, explicó Iris Álvarez, vocera de un grupo de afectadas.

Como ellas, incontables venezolanos deben posponer sus intervenciones quirúrgicas por la falta de sondas, catéteres para hemodinamia o tratamientos urológicos y neurológicos, fajas postoperatorias, extensores de piel, placas radiográficas, equipos de ventilación para cuidados intensivos y materiales para operaciones por laparoscopia.

La Asociación Venezolana de Distribuidores de Equipos Médicos, Odontológicos, de Laboratorios y Afines reveló que 130 empresas importadoras de materiales quirúrgicos, afiliadas al gremio, están en crisis por la falta de divisas necesarias para la importación.

La directiva informó que desde hace un año han solicitado al Ministerio de Comercio, a la Comisión de Administración de Divisas y a otros entes gubernamentales la reclasificación de los materiales para que sean considerados como prioritarios, pero no han tenido éxito. Indicaron además que la mayoría de los proveedores extranjeros cerraron sus líneas de crédito a las importadoras nacionales debido a la falta de pago.

Las que aún tienen crédito deben sortear numerosos trámites que retrasan la compra, y por ende, la dotación de los centros de salud.

“En todas las reuniones le pedimos al gobierno que trate los insumos como material prioritario, pero no hay respuesta. Desde el año pasado veníamos trabajando, junto con el Milco, en un proceso de optimización para eliminar las trabas, y se fue al suelo. La escasez empezó en agosto de 2012 y en febrero se agudizó”, manifestaron.

También hay pacientes a la espera de expansores de piel, usados para estirar los tejidos

Importadoras sin divisas. 120 pacientes con cáncer de mama están a la espera de una llamada de los representantes de la empresa Prótesis Sebbin que les indique que al fin tendrán sus prótesis.

Ada Rojas, gerente de ventas de la importadora, informó que también hay pacientes a la espera de expansores de piel, usados para estirar los tejidos de personas con quemaduras o que requieren de una prótesis en su cuerpo como las usadas después de una mastectomía.

“Nosotros como importadores no tenemos el medio para obtener divisas. El último intento para obtenerlas fue a través de las subastas pero no fue efectivo. Las donaciones también están paralizadas porque no tenemos nada”, dijo.
Eve López, gerente de ventas de la importadora Coramédica en Valencia, reporta que la crisis se agudizó el pasado mes.

“Como las prótesis no son un producto de primera necesidad no le dan prioridad en el otorgamiento de las divisas para importar”, explicó.

Insumos prioritarios

Jesús Pereira, presidente de la Sociedad Venezolana de Cirugía Reconstructiva, Estética y Maxilofacial, señaló que la escasez afecta a hospitales y clínicas por igual porque la mayoría de los productos son importados o son fabricados en Venezuela con materia prima que proviene del exterior. Advirtió que las prótesis mamarias deben ser vistas como insumos prioritarios, independientemente de si la paciente será objeto de una operación reconstructiva o estética.

Nadie puede descalificar a una paciente que desee hacerse la operación con fines estéticos. De alguna manera ella quiere aumentar su autoestima porque eso afecta su desarrollo como ser humano. Esta situación ha mermado el número de intervenciones y ha causado angustia en las pacientes”, declaró.

El médico agregó que la escasez incrementó el costo de las prótesis. Cuando un paciente consigue lo que necesita para operarse debe pagar hasta el triple para obtenerlo. Informó que un par de prótesis mamarias costaba en 2012 entre 6.000 y 8.000 bolívares. Su costo se disparó a 21.500 bolívares en 2013.

“No hay alternativa de comprarlas afuera porque tienen que entrar a través de la aduana. El médico es penado si coloca unas prótesis ilegales en el país.

También hay fallas en el suministro de suturas y en sistemas de drenaje. Algunos proveedores son venezolanos pero no tienen insumos para fabricarlos”, afirmó.