Publicado el 05 de jun de 2013 9:42 am |

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Foto: REUTERS/Jorge Silva

(Caracas, 05 de junio. Noticias24) – Este miércoles, el politólogo Jiuvant Geovat Huérfano señaló en su artículo de opinión que son los medios de comunicación “son sociedades mercantiles que tiene como fin la maximización del capital; vale decir, son empresas comercializadoras“.

“Ellas establecen su parrilla y editorial de acuerdo a sus intereses comerciales. La programación variará de acuerdo a los ingresos y egresos de sus cajas. Cuando el negocio deja de ser rentable el empresario salvará su capital, independientemente del historial familiar, social, y del personal que les acompaño a amasar grandes fortunas cuando el negocio era rentable. Guillermo Zuloaga ejemplifica lo expuesto al afirma: el canal se había vuelto “inviable” política y económicamente, léase, ya no es rentable”, expresó .

Asimismo, Huérfano indicó que “debe replantearse el tema de la libertad de expresión, y debemos abordarlo sin la hipocresía mediática que existe alrededor del mismo, así como su papel en el desarrollo del país. No puede ser que los propietarios de los medios de comunicación fijen la agenda política y social de la nación”.

A continuación el artículo completo:

He manifestado en oportunidades anteriores que los “medios de comunicación social”, son sociedades mercantiles que tiene como fin la maximización del capital; vale decir, son empresas comercializadoras.

Ellas establecen su parrilla y editorial de acuerdo a sus intereses comerciales. La programación variará de acuerdo a los ingresos y egresos de sus cajas. Cuando el negocio deja de ser rentable el empresario salvará su capital, independientemente del historial familiar, social, y del personal que les acompaño a amasar grandes fortunas cuando el negocio era rentable. Guillermo Zuloaga ejemplifica lo expuesto al afirma: el canal se había vuelto “inviable” política y económicamente, léase, ya no es rentable.

Los pequeños empresarios de los medios (PNI) están conscientes de los códigos con que se mueve el negocio. Es decir, al contratar con el medio y/o empresa de de comunicación, saben que deben producir dividendos para permanecer dentro de la programación e incluso ser cautelosos para que sus productos no afecten los ingresos del gran inversionista. De lo contrario correrán con la misma suerte de Alberto Federico Ravell, que fue echando de Globovisión por sus socios, porque estaba perturbando el negocio.

También es cierto que es potestativo de las partes rescindir el contrato cuando lo consideren pertinente, por ello es que Kiko Bautista y los nuevos dueños de Globovisión deciden terminar las relaciones comerciales. La misma Carla Angola afirmaba que los dueños (refiriéndose a Zuloaga) de Globovisión, tenían la potestad de colocar la programación que quisieran, porque para eso eran los dueños.

Ahora bien, las preguntas que debemos hacernos aquellos que no tenemos el privilegio de tener empresas informativas son ¿A qué libertad de expresión hacen referencia los dueños de las empresas de comunicación social? ¿Qué nos tiene decir el gremio empresarial (SIP o AIR) sobre la libertad de expresión o la censura? ¿Es verdad que las empresas de divulgación social son expresión de la opinión del pueblo, o viceversa? ¿Sera verdad que cualquier ciudadano puede expresarse a través de los medios?

Debe replantearse el tema de la libertad de expresión, y debemos abordarlo sin la hipocresía mediática que existe alrededor del mismo, así como su papel en el desarrollo del país. No puede ser que los propietarios de los medios de comunicación fijen la agenda política y social de la nación.

“Globovisión”
Por: Jiuvant Huérfano
Correo del Orinoco