Publicado el 10 de jun de 2013 7:20 am |

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Foto: : EFE / Archivo

(Caracas, 10 de junio. Noticias24) – “Uruguay se juega la vida, nosotros no”, afirmó el entrenador de la Vinotinto César Farías desde Puerto Ordaz a la espera de un segundo encuentro en menos de una semana de las Eliminatorias mundialistas. Deja ver que los charrúas solo han logrado un punto fuera de casa, pero no se deben confiar.

“Cuando toque presionar, lo haremos, pero cuando toque defendernos también lo haremos. En Bolivia dimos una demostración de que tenemos procedimiento para retroceder y procedimiento para ir hacia arriba”, aseguró.

Venezuela ha sido en esta eliminatoria una gran selección, señaló el director técnico y para este encuentro está seguro de poder recuperar a Oswaldo Vizcarrondo y a Salomón Rondón, sancionado para el encuentro frente a Bolivia.

A continuación la entrevista completa de La Verdad:

Llegado el primer entrenamiento en Cachamay, César Farías se amarró las botas. Comenzó a trotar a ritmo lento junto al lesionado Oswaldo Vizcarrondo. Su semblante era el de un entrenador distendido, con la “madurez y la experiencia” necesaria para encarar un encuentro premundialista como el de mañana, contra la selección uruguaya, campeona de América.

En una suave sesión de trabajo en Puerto Ordaz, el estratega patrio mostró su lado más humano. Echó bromas y jugueteó con el cuero por el engramado como uno más de la plantilla. No dio indicaciones y salió de último del vestuario. “Hay que jugar con inteligencia”, advirtió. “Uruguay se juega la vida, nosotros no”.

Saben Farías y sus muchachos que los charrúas, peores visitante de la eliminatoria, con tan solo un punto conseguido fuera del Monumental de Montevideo llegan necesitados. Que querrán romper su mala racha -de seis partidos consecutivos sin conocer la victoria- en la ciudad del hierro y que no regalarán absolutamente nada. “Es el seleccionado más experimentado de América y merecen respeto. Hay que ganarle con fútbol, con juego, con carácter. No aprovechándonos de su ansiedad”.

El timonel criollo no tiene miedo de sufrir el mismo tropiezo del clasificatorio anterior, cuando Venezuela se desplomó en el tramo final de la carrera por un cupo en la copa mundial. Se ufana de poseer un equipo con muchos jugadores rodados. “Después de la eliminatoria pasada, pudimos hacer muchos partidos para darle a esta generación la experiencia que iban a necesitar en estos momentos. Sabemos cómo se juegan estos partidos, nuestros jugadores lo han vivido antes, nosotros también y eso le da al encuentro mayor emoción y disfrute”.

Crucial

En el vestuario nacional todos están al tanto de lo trascendental que es el duelo contra los uruguayos, su principal perseguidor, junto a Perú, en la tabla de posiciones. Una victoria en casa alejaría a la Celeste a seis puntos, una brecha muy significativa para encarar los últimos tres duelos del premundial.
“Lo que habla de la madurez de nuestros jugadores es que saben interpretar las circunstancias del partido”, explica el técnico. “Cuando toque presionar, lo haremos, pero cuando toque defendernos también lo haremos. En Bolivia dimos una demostración de que tenemos procedimiento para retroceder y procedimiento para ir hacia arriba. Que tenemos un grupo que, a pesar de su juventud, tiene un arduo trabajo”.

“Habría que ver cuántas selecciones de América pueden jugar sin seis o siete jugadores habituales”, se preguntó el estratega, haciendo referencia a sus dirigidos que, por diversas razones, no viajaron a La Paz y se incorporaron en Puerto Ordaz al grupo: Salomón Rondón, Andrés Túñez, Oswaldo Vizcarrondo, Franklin Lucena, Dani Hernández y Frank Feltscher. “Más allá de cualquier cosa, este proceso es un ejemplo a seguir y tiene destellos de que puede seguir ganando espacio en el ámbito mundial”, cerró el debate.

A juicio del seleccionador, Venezuela ha sido en esta eliminatoria una gran selección. Un conjunto que ha mantenido el promedio, que supo jugar de visitante, que ganó de local cuando estuvo en aprietos para seguir en la pelea -como contra Colombia-, que le ganó a Argentina cuando se necesitaba un envión anímico, que sacó puntos de varios feudos que lucían impenetrables, que le quedan tres partidos en casa y uno afuera, y que en todos van a luchar para ganar, porque ese es su gen, guerrero.

Una oncena que, a pesar de su sacrificio en el altiplano, “correrá mucho”, según Farías. Que recuperará a Oswaldo Vizcarrondo, aquejado por una pequeña distensión en la rodilla izquierda, y que tendrá en el frente de ataque al “Gladiador”, Salomón Rondón, sancionado para el encuentro frente a Bolivia. Una selección que tiene un sueño mundialista y que, como su técnico en el entrenamiento, estará distendida, segura de sus argumentos.

¡A correr!

Bajar a jugar en la húmeda Puerto Ordaz, luego del juego en La Paz, no es ningún problema. Gerardo Caña, médico de la Vinotinto, confesó que los trabajos que se hicieron con las cámaras hipobáricas e hiperbáricas para subir a la altura “dan un plus en el momento de la recuperación y ese efecto beneficioso dura, por lo menos, 15 días”.