Publicado el 13 de jun de 2013 2:24 am |

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Foto: César Carrión / Presidencia de Colombia / Reuters

(Caracas, 12 de junio. Noticias24)- El diario La Verdad difundió un artículo a través del cual se asegura que las denuncias hechas por el presidente Nicolás Maduro sobre la presunta conspiración por parte del gobierno de Colombia contra el Estado venezolano han perdido fuerza, debido a la carencia de pruebas irrefutables que sustenten dichas acusaciones.

Desde que Maduro se juramentó como Presidente, Colombia ha pasado a ser la cortina de humo ideal para evadir asuntos internos. La asistencia condicionada a la juramentación sobre la promesa de que se realizara el conteo total de los votos, como estaba en agenda debatir en la reunión de urgencia de la Unión de Naciones del Sur (Unasur), llevada a cabo justo después de las elecciones, fue una razón para empezar a ver al presidente colombiano Juan Manuel Santos con no muy buenos ojos”, expresa parte del texto.

Lea el artículo en su totalidad:

Lo que pudiera formar parte de un guión a la cubana para culpar a Colombia de los desaciertos de Nicolás Maduro, -tal como hizo Fidel Castro con Estados Unidos- ha estado muy lejos de ser exitoso por falta de fundamentos. En los dos meses que lleva Maduro al frente de la Presidencia de Venezuela ha lanzado cuatro acusaciones contra el vecino país por supuestas conspiraciones contra su Gobierno, pero ninguna ha desembocado en investigaciones concretas.
Fernando Gerbasi, exembajador de Venezuela en Colombia, observa en la diplomacia neogranadina un desconcierto al no entender el comportamiento “destemplado” del Gobierno venezolano, que ha asumido una política exterior amenazante, sin tener la posibilidad de concretar ninguna amenaza.

“Todas esas acusaciones de conspiraciones desde Colombia carecen de fundamento, y la última, lanzada por José Vicente Rangel, simplemente es improbable, ya que un avión de guerra solo se le vende a gobiernos, no a cualquier persona que lo quiera comprar; y esa venta a un determinado gobierno tiene que estar enmarcada dentro de unas circunstancias específicas”.

Nada que revisar

Al diplomático venezolano le parece “muy peligroso” que se estén haciendo estos señalamientos de manera reiterada, pues teme que los impases puedan llevar a un eventual rompimiento de las relaciones. Sin embargo, no ve probable que esto pueda ocurrir en el corto plazo.
“Esto seguramente se quedará en diatribas y nada cambiará. Maduro dice que va a revisar las relaciones, pero yo no se de qué forma pueda revisarlas. Aquí desde 2010 ha habido una especie de acuerdo tácito en el que Colombia acepta la revolución bolivariana y Venezuela no se mete en los asuntos internos de Colombia; y en lo comercial, Venezuela ya no tiene nada que exportar a Colombia, así como tampoco tiene mucho que comprar porque solo el Estado tiene en estos momentos la capacidad de importar y preferirá hacerlos de países considerados amigos”.

Desde que Maduro se juramentó como Presidente, Colombia ha pasado a ser la cortina de humo ideal para evadir asuntos internos. La asistencia condicionada a la juramentación sobre la promesa de que se realizara el conteo total de los votos, como estaba en agenda debatir en la reunión de urgencia de la Unión de Naciones del Sur (Unasur), llevada a cabo justo después de las elecciones, fue una razón para empezar a ver al presidente colombiano Juan Manuel Santos con no muy buenos ojos.

Libretos desmontados

No tardó Maduro en acusar al expresidente Álvaro Uribe de estar detrás de un plan para eliminarlo, lo que obtuvo una rechazo unánime desde Colombia. Luego, la reunión de Santos con el líder de la oposición venezolana Henrique Capriles, fue considerada otra razón para revivir el libreto de la conspiración, encontrando una vez más una respuesta que deja mal parado al Gobierno venezolano, una vez que la canciller neogranadina María Ángela Holguín aseguro que Maduro estaba al tanto de esa reunión antes de concretarse.

La semana pasada se anunció la captura de un grupo de presuntos paramilitares colombianos que tenían previsto atacar a Venezuela y podrían haber atentado contra Maduro; y finalmente se le suma la denuncia de José Vicente Rangel de la supuesta compra de 18 aviones de guerra por parte de la oposición venezolana en Estados Unidos para luego ser llevados a una base norteamericana en Colombia. Angelino Garzón, vicepresidente de Colombia, emplazó a Rangel a acudir a la ONU para investigar esta denuncia de carácter bélico.

Cabello encendió la polémica

Para el exembajador en Colombia, con la aclaratoria que ofreció María Ángela Holguín quiso dejar por sentado que la diatriba en cuanto al recibimiento a Capriles constituye un problema interno de Venezuela; además, recuerda Fernando Gerbasi que quien encendió la polémica fue Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, extralimitándose en sus funciones.
“El primero en hablar luego del encuentro de Capriles con Santos fue Diosdado Cabello, quien no tiene vocería en cuestiones de política exterior; posteriormente, eso obligó a Elías Jaua y a Nicolás Maduro a reaccionar”.

Por José Gregorio Martínez / La Verdad

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