Publicado el 16 de jun de 2013 3:14 pm |

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Foto: Archivo

(Caracas, 16 de junio – Noticias24).- Ante el panorama económico del país donde resalta una elevada escasez de alimentos, la inflación y el dolar paralelo 4,7 veces por encima del cambio oficial, las restricciones para la entrega de divisas, la eliminación del Sistema de Transacción con Títulos en Moneda Extranjera y paralización de la oferta de dólares, el gobierno afronta altos costos para obtener más flujos de recursos.

A continuación, lea el trabajo completo:

Las restricciones impuestas a la entrega de divisas en el último trimestre de 2012 y la eliminación del Sistema de Transacción con Títulos en Moneda Extranjera la primera semana de febrero, paralizaron prácticamente la oferta de dólares que quedó reducida a las autorizaciones de la Comisión de Administración de Divisas.

Con las distorsiones causadas en el mercado (elevada escasez, inflación y un dólar paralelo 4,7 veces por encima del tipo de cambio oficial), el Gobierno evalúa las opciones con las que cuenta para aumentar la oferta de divisas.

Las fuentes a las que eventualmente el Gobierno pudiera recurrir son: emisión de deuda pública, incremento de la producción petrolera, solicitar créditos o devaluar. Sin embargo, de acuerdo con el economista Ricardo Villasmil, cualquiera de estas opciones tendría un alto precio para el Ejecutivo, desde el punto de vista político y económico, por el impacto que causaría en la inflación y la escasez.

El economista Miguel Ángel Santos sostiene: “Emitir bonos resulta hoy altamente costoso para la nación por el alza en el riesgo país”. Alejandro Grisanti, de Barclays Capital, señala: “Es muy probable que el Gobierno termine lanzando un nuevo título al mercado de 4 millardos de dólares después de septiembre”. Sin embargo, asegura, sólo será una solución momentánea. Villasmil añade que de hacerse la emisión lo más probable es que sea a través del mercado internacional y en papeles denominados y pagaderos en divisas.

Producción en picada

Aumentar la producción de Petróleos de Venezuela permitiría al Gobierno obtener recursos en dólares. No obstante, el bombeo ha venido disminuyendo y en 2012 cayó 4%, lo que significó 9 millardos de dólares menos, según cifras oficiales. Grisanti indica que es muy difícil que se materialice un aumento en corto plazo. “Habrá una caída en las exportaciones por problemas en la producción, por el incremento del consumo interno y por el repunte de las importaciones. Todo esto va a afectar el flujo de divisas que entran al país”.

Además, existe una gran carga de pasivos que la empresa no ha honrado “Se calcula que la estatal debe 14 millardos de dólares a proveedores y contratistas. También tiene pagos de dividendos atrasados por otros 10 millardos de dólares. Si quieren que los socios en las empresas mixtas comiencen a aumentar la producción, hay que pagarles primero”, expresa Miguel Ángel Santos.

Villasmil asegura que parte del error del Gobierno fue expropiar empresas pensando que el petróleo alcanzaría para todo, así como dejar de pagar compromisos con las otras estatales como la Corporación Venezolana de Guayana. “En este momento perfectamente podrían estar operativas ayudando a Pdvsa a producir más recursos y menos deudas”, dice.

Bonos sólo para el exterior

Una nueva emisión de papeles de la República de 4 millardos de dólares podría salir al mercado a partir de septiembre, según Grisanti, pero con un cambio significativo: no estaría orientada al mercado interno sino al internacional. Sería un bono denominado y pagadero en dólares para que sea comprado por inversionistas fuera del país.

Ricardo Villasmil afirma que es necesario un viraje en el endeudamiento, en vista de que los bonos pagaderos en bolívares no le reportan recursos en divisas al Gobierno.

No obstante, existe una circunstancia externa que afecta aún más la emisión que haga Venezuela y tiene que ver –refiere Santos– con el alto nivel del riesgo país que desde que Nicolás Maduro asumió la Presidencia se elevó 18% y está en 876 puntos. “Esto hace que lanzar un título al mercado sea muy costoso porque tendrían que pagar una tasa de interés muy alta para poder atraer a los compradores”, argumenta.

Se complican los préstamos

Hace pocas semanas el ministro de Finanzas, Nelson Merentes, anunció que haría una gira de negocios para mostrar los factores positivos de la economía y que se reuniría con la banca de inversión y organismos multilaterales. Santos agrega que lo que se busca es mejorar el perfil de la deuda de Venezuela y disminuir el riesgo país para otra emisión.

Villasmil opina que el Gobierno no está dispuesto a solicitar créditos a organismos multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo, porque sólo otorgan recursos bajo estricta vigilancia y evaluación de proyectos específicos. Por tanto, sólo podrían ser créditos bilaterales con países o empresas en el exterior.

Grisanti señala que queda la opción de solicitarle otro crédito a China en vista de que en 2014 se vence un tramo del fondo rotatorio de 4 millardos de dólares y otro tramo en 2015 por el mismo monto.

Santos advierte que los préstamos con empresas no lucen fáciles porque la imagen de la nación se ha deteriorado. Aclara que los recientes acuerdos firmados con la transnacional Schlumberger no son créditos sino cuentas por pagar que fueron cambiadas contablemente a deuda para que las empresas no tuvieran que registrarlas como pérdidas. “No hubo desembolsos”, asegura.

Bolívar más débil en 2014

Una nueva devaluación aumenta los ingresos del Gobierno en bolívares, no en dólares. Miguel Angel Santos sostiene que el lado negativo es que la medida generará un mayor incremento en los precios. “El brote inflacionario que estamos viendo en este momento es debido a la devaluación que se decretó en febrero. No creo que el Gobierno quiera seguir pagando ese costo político sino que lo retardará hasta el año que viene”.

No obstante, mover el tipo de cambio sí contribuye a solucionar un problema fiscal porque Pdvsa logra vender al BCV los dólares que obtiene por exportación petrolera a un precio más alto; y así puede contar con más bolívares pagar sus compromisos dentro del país. “Ciertamente, la medida tiene que tomarse se quiera o no por la amplia brecha que tiene el dólar paralelo versus el dólar oficial”, afirma Villasmil.

Alejandro Grisanti considera que el Sistema Complementario de Divisas, que según fuentes extraoficiales haría la próxima subasta por 3 millardos de dólares, representa una devaluación del tipo de cambio. La brecha de Giordani.

La eliminación del mercado de capitales en 2010 fue el detonante para que se produjera una explosión en la cotización del tipo de cambio paralelo. La orden del entonces ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, le quitó parte del oxigeno necesario para que el bolívar resistiera los embates del control de cambio.

Sin otra opción para el empresariado, el Sitme nació ese mismo año como otra válvula de escape, pero ante las sospechas de corrupción, Giordani decidió su eliminación en febrero pasado.

Ninguna medida evitó que en 2011 y 2012 por lo menos 40% de las importaciones públicas y 18% de las privadas realizadas por Cadivi fueran ficticias. Tampoco frenó, indican fuentes de Finanzas, que un grupo importante de las compras hechas a través del Sistema Unitario de Compensación Regional fueran fraudulentas. El resultado es que la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el paralelo es de 407%.

Panorama a la vista

Ricardo Villasmil: “Ajustar el tipo de cambio reduciría la brecha entre el dólar paralelo y el oficial”.

Alejandro Grisanti: “Es probable que el Gobierno lance un título de 4 millardos de dólares después de septiembre”.

Miguel Ángel Santos: “Los préstamos con empresas no lucen fáciles porque la imagen de la nación se ha deteriorado”.

Blanca Vera Azaf / El Nacional