Publicado el 17 de jun de 2013 6:56 pm |

  comentarios

Foto: AVN / Archivo

(Caracas, 17 de junio. Noticias24) – A propósito de la solicitud del presidente Nicolás Maduro al Papa Francisco para su intervención en aras de la beatificación y la canonización del Doctor José Gregorio Hernández, miles de personas aclaman a su Santidad, algo que para muchos es una gran deuda espiritual que tiene la institución eclesiástica con el pueblo venezolano.

En la Iglesia Católica un beato es un difunto cuyas virtudes han sido previamente certificadas por el Papa y puede ser honrado con culto. La beatificación es el tercer paso en el camino para la canonización, siendo el primero la promulgación como Siervo de Dios, seguido por la declaración de Venerable.

El Doctor José Gregorio Hernández Cisneros fue declarado por el Papa Juan Pablo II ‘Venerable’ hace 27 años, especificamente el 16 de enero de 1986.

Pasos para el proceso de beatificación:

1- Fase previa al proceso de beatificación

La Iglesia pide que se introduzcan causas de beatificación de fieles que hayan fallecido con fama de santidad, y que ésta sea constante y difundida en diversos lugares. Por ello, para introducir una causa de beatificación se exige que transcurra un plazo de cinco años.

En este tiempo, quienes deseen promover la beatificación de un fiel, pueden editar y distribuir estampas, hojas informativas y otros impresos en las que se contengan oraciones al fiel.

2 – Fase diocesana del proceso de beatificación

Para la beatificación exiten dos vías: se puede introducir un proceso de beatificación por virtudes heroicas, o bien puede incoarse un proceso de martirio. Los recorridos procesales, en ambos casos, son distintos.

– El proceso de beatificación por la vía de virtudes heroicas tiene como finalidad la declaración de que el fiel vivió las virtudes cristianas en grado heroico.

- Si el proceso se desarrolla por la vía de martirio, la duda sobre la que se establece el proceso es si el fiel sufrió martirio por su fe.

3 – Fase romana del proceso de beatificación

En la Santa Sede es competente la Congregación para las Causas de los Santos. Dentro de ella, existe un Colegio de Relatores el cual tiene dentro de sus funciones recibir las causas que llegan e impulsarlas de acuerdo a normativas de máximo rigor.

Posteriormente, de ser recibida la causa es asignado un relator el cual preparara las ponencias sobre las virtudes o el martirio del Siervo de Dios, que por lo general suele prolongarse durante muchos años por la fama de santidad que tenga el siervo de Dios en cuestión.

Por eso si el postulador quiere impulsar una causa, puede recoger relatos de favores atribuidos a la intercesión del siervo de Dios, así como otros documentos que avalen la fama de santidad, como cartas que escriben los fieles.

Otro hecho que impulsa la causa es que se haya iniciado ya el proceso de un presunto milagro.

Si la motivo de beatificación se sigue por vía de martirio, no se procede a la declaración de Venerable. Como se sabe, para la beatificación de los mártires no es necesario el proceso del milagro.

4 – Fase del proceso del milagro

Se considera milagro a un hecho que no es explicable por causa naturales, y que se atribuye a la intercesión de un siervo de Dios. La mayoría de ellos son de naturaleza médica, pero es posible investigar algunos de otro tipo; en cualquier caso, el milagro debe ser físico.

Para investigar la veracidad del mismo el Obispo del lugar donde haya ocurrido el inexplicable hecho tiene que encargarse de la investigación del mismo, recopilando las pruebas correspondientes.

En el caso de milagros médicos, son útiles las pruebas médicas anteriores a la curación y posteriores, así como el testimonio de los médicos. No se debe olvidar demostrar que la curación fue por intercesión del siervo de Dios.

Los milagros atribuidos se estudian en una Comisión de peritos (que será de médicos, si el favor es una curación), después en un Congreso especial de los teólogos, y por fin en la Congregación de los padres cardenales y obispos, si los informes de los tres grupos es favorable, se presenta al Papa, que es quien tiene la competencia de determinar lo que sea conveniente.

Si el Santo Padre lo estima conveniente, emite un decreto por el que se aprueba el milagro y se ordena la beatificación.

La canonización

Una vez decretado beato el siervo de Dios, para llegar a la canonización se debe hacer un nuevo proceso el cual es similar al de la beatificación.

En la canonización se espera a la intervención de Dios, es decir, lo que se debe probar es que ha habido un milagro atribuible a la mediación del beato. Por lo tanto, se requiere un portento para proceder a la canonización de un beato.

Por: Lissette Da Silva / Noticias24

Comentarios desactivados para esta noticia.

Venezuela » en esta sección

buscador