Publicado el 23 de jun de 2013 8:07 am |

  comentarios

Video: Noticias24, 24 de junio de 2013

(Caracas, 21 de junio, Noticias24).- Para algunos organismos y partidos políticos las instituciones públicas venezolanas se encuentran “secuestradas”, pero el Gobierno las presenta como “las más robustas a nivel mundial”. Ante la evidente polarización política del país, cabe preguntarse ¿resultan confiables estos entes públicos?.

Hoy en día, el país vive un alto grado de polarización hacia los dos principales focos políticos (oposición y chavismo), lo que ha ocasionado una mayor atención en el comportamiento de ambas facciones.

La oposición constantemente realiza denuncias con respecto al “secuestro de las instituciones públicas”, al tiempo que el Gobierno responde con la misma moneda y ha iniciado procesos de investigación contra políticos opositores e incluso hacia algunos de sus propios funcionarios, la lucha contra la corrupción parece ser la palabra de moda en el país. Mientras tanto, a los venezolanos se les hace difícil establecer si se puede o no confiar en las instituciones que salvaguardan las leyes. Ante esto, la incertidumbre crece y el ciudadano de a pie, lucha por comprender lo que ocurre en el país, a la par que intenta sobrellevar los problemas de la cotidianidad.

Transparencia Internacional, en su último reporte de 2012, estimó que “Venezuela es el país más corrupto de la región y se encuentra entre los diez a nivel mundial”. El Gobierno, por su parte, ha criticado duramente estos informes y señala que esta organización no conoce la realidad del país, por lo cual desestiman sus apreciaciones en cuanto a la salud política nacional.

“La asociación con la política genera desconfianza”

Para el especialista en temas políticos, José Vicente Carrasquero, las instituciones que gozan de mayor confiabilidad entre los venezolanos son la Iglesia y las universidades, pues “no las ven asociadas a ningún grupo político”. De este modo, consideró que las que gozan de menor credibilidad son aquellas como el TSJ, la Asamblea Nacional y la Fiscalía ya que, a su juicio, son “asociadas con los partidos”.

Además subraya que “hay un problema muy grave y es que a raíz de la conquista en el año 2005 de la Asamblea Nacional por parte del partido de gobierno, las instituciones se desdibujaron de lo que dice la Constitución nacional y entonces algunos entes como la Defensoría del Pueblo, la Contraloría y la Fiscalía han dado la impresión de actuar más de acuerdo a un proyecto político que a las leyes”.

Foto: Composición Noticias24

De este modo, Carrasquero insiste en que “la gente debería poder confiar en sus instituciones independientemente de su postura personal. La mayoría de estos espacios se han dejado cooptar por el Gobierno y por tanto las personas sienten que recurrir a ellas no va a dar los resultados esperados. Por ejemplo, cuando a alguien lo roban o matan a su familiar, ya no denuncian porque no creen que le van a resolver el problema”.

Para el especialista, “esto es una anomalía” pues “un organismo como ese debería ser apolítico e invitar a la confianza de los venezolanos”.

Carrasquero además concluye que “para retomar la credibilidad en las instituciones hay que actuar de acuerdo a lo que dice la Ley, los funcionarios públicos deben ser personas de notada tendencia apolítica”.

“La oposición intenta debilitar a las instituciones”

En contraposición a los antes explicado, son varios los miembros del Gobierno que han insistido en la fortaleza de nuestras instituciones, así lo dijo Elías Jaua en 2012, cuando estalló el escándalo del exmagistrado Aponte Aponte.

En aquel momento, se pudo haber visto amenazada la credibilidad en el sistema judicial. Sin embargo, el ahora Canciller dijo en ese entonces que esto formó “parte de una estrategia para ir minando las instituciones, para debilitarlas como lo hicieron en el año 2002, para que después las instituciones chantajeadas y acorraladas por la derecha terminaran como aquel Tribunal Supremo (de la IV República) dictaminando que los golpistas actuaron preñados de buena intenciones, son políticas de ablandamiento de las instituciones”.

Al respecto, el analista político Alberto Aranguibel considera que todo se trata de un tema de “dialéctica”, concuerda con lo expresado por Carrasquero en que definitivamente la tendencia política “influye en la percepción hacia las instituciones”.

Nosotros estamos experimentando un proceso de transformaciones que tienen que ver no solo con lo político, sino con la concepción del Estado y de la sociedad, en este caso la percepción del Estado en la sociedad también tiende a transformarse”, agregó.

“Para unos es incorrecto lo que hace el otro sector y viceversa, porque están tratando de resolver problemas desde otra óptica”

Asimismo, argumentó que “hoy en día, hay leyes nuevas que no existían y que tienden a regular aspectos de la vida. El estamento militar de hoy es sustancialmente distinto al que existía hace 20 años igual es posible pensar eso en todos los demás ámbitos. Todo el tema de la confianza está ligado al grado de eficiencia que pudiera existir en las mismas y ese grado de eficiencia viene a ser comparado con los dos modelos que conviven en el país, hay un debate entre el modelo burgués y el socialista”.

Para unos es incorrecto lo que hace el otro sector y viceversa, porque están tratando de resolver problemas desde otra óptica, por ello el problema es más bien de tipo dialéctico, todo depende de con qué se compare”, dijo.

Por otra parte, señala que “hay una valoración fundamentalmente subjetiva a partir de la confrontación de modelos, cada quien intenta colocar a las instituciones en favor o en contra dependiendo de sus intereses, en este momento el TSJ, el CNE, la Fiscalía y la Iglesia misma están siempre en el centro del debate y están sujetas a las matrices de opinión que quieran crear los medios de comunicación más allá de su gestión”.

En este momento la derecha ataca ferozmente a estos entes para tratar de colocarlas frente al país y frente al mundo como ilegales e inconstitucionales, pero sin sustento de pruebas, documentos y argumentos. Los organismos de hoy están sujetos a las exigencias del nuevo modelo y de la nueva Constitución”, concluyó.

Según Transparencia Internacional, Venezuela cierra la lista en el puesto 165 de países más corruptos, que comparte con Haití, con una nota de 19 puntos, solo por delante de Estados como Afganistán, Corea del Norte, Somalia o Irak. Ante esta evidencia y lo que denuncian los factores de oposición, podría crearse una especie de ruido frente a la fortaleza y transparencia que el Gobierno ha tomado como bandera.

Concluyendo que los venezolanos se sienten inclinados a opinar sobre este tema, de acuerdo a su tendencia, se observa que es imposible desligar el grado de confiabilidad con la política, por lo cual la respuesta a la interrogante está dividida y se relaciona directamente a la situación personal de cada uno. Sin embargo, no se puede ignorar que ante la opinión pública general, este sigue siendo un debate de peso, en el que ambas facciones luchan por tener la razón.


Por: Noris Argotte Soto/ Departamento de Investigación/ Noticias24