Publicado el 26 de jun de 2013 9:44 am |

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Foto: Prensa PP

(Caracas, 26 de junio. Noticias24) – El exgobernador del Zulia y miembro de Un Nuevo Tiempo Pablo Pérez en su columna semanal llamada “La gran estafa al Zulia” advierte que ya han pasado seis meses de la elección y el nuevo gobierno “no termina de arrancar”, señaló que lo único que ha hecho es “pintar las oficinas de ‘rojo rojito’ y cambiar la señalización de ls pórticos”.

Desde su perspectiva, realizó un balance de la gestión del gobernador Francisco Arias Cárdenas la cual tildó de “lúgubre”, apuntó los “9.000 despidos a trabajadores públicos y 8.000 jóvenes a quien les quitó la beca JEL”.

También reseñó unos 500 crímenes que han ocurrido en el Zulia, “a pesar de contar con todo el respaldo de la Fuerza Armada y los cuerpos de seguridad del Estado”.

Criticó que el actual mandatario regional “Se limita a caminatas políticas que en nada resuelven los problemas de la gente”.

A continuación la columna completa:

Hay un dicho que reza: “Las palabras se las lleva el viento”, y eso es precisamente lo que ha ocurrido en el Zulia en estos primeros seis meses de un Gobierno que definitivamente no termina de arrancar y cuya prioridad nunca fue la seguridad, tal como lo había prometido en campaña; para concentrarse en pintar de “rojo rojito” las oficinas y dependencias del Ejecutivo regional, y cambiar los pórticos de señalización. Quizás es lo único que realmente ha hecho.

Dentro del balance de esta gestión lúgubre, recordemos la “matanza laboral” que ronda los nueve mil despidos, además de las amenazas y vejaciones contra los trabajadores de las gestiones pasadas que aún permanecen allí. Agreguemos a los ocho mil jóvenes a quienes les quitó la beca JEL y la decadencia del Programa de Alimentación Escolar Zuliano (PAEZ) que ahora le da a nuestros niños pan con mortadela.

En lo que a la seguridad se refiere, y que fue tomada como bandera política y promesa de campaña al decir que sería el “Gobernador de la seguridad”, ha sido una estafa más porque en los primeros cinco meses del año ocurrieron más de 500 crímenes en la región, a pesar de contar con todo el respaldo de la Fuerza Armada y los cuerpos de seguridad del Estado, cosa que no tuvimos en nuestra gestión.

“el ‘Gobernador de la seguridad’, ha sido una estafa más”

A esto sumemos las cinco fugas que han ocurrido en el retén El Marite desde que Arias tomó posesión, la huelga de brazos caídos que hizo la Policía del estado. Además eliminó programas importantes como la Brigada Ciclística en espacios recreativos, el Comando de Protección Escolar,las cámaras preventivas de seguridad no están funcionando y los GPS para los vehículos tampoco están operativos.

Las obras no se ven, ni se sienten. Creyeron que con Arias vendrían las inversiones, jugosos contratos, grandes obras, construcción masiva de viviendas, seguridad por todos lados, pero no ha sido así, todo ha sido una gran estafa.Puras promesas. Ni siquiera tienen presencia en la calle.

En materia de salud, vemos cómo la misma está en terapia intensiva, pues no hay insumos para atender a los pacientes; ahora son ellos los que tienen que llevar las inyectadoras, gasas, alcohol, y hasta curitas para que les brinden una atención médica básica. Prometió ingresar a los “tercerizados” de los centros de salud en la nómina, pero aún no les paga sus salarios y demás beneficios.

“Hermano a ese tipo ni se le ve; mucho menos podemos hablarle”

Las vías están abandonadas pues lo único que ha hecho es sustituir los avisos, mientras la vialidad se deteriora. En Maracaibo no ha desarrollado ningún plan de asfaltado, a pesar de las tantas promesas hechas, por ejemplo, al gremio del transportey del resto del estado ni se acuerda.

Prometió acabar con el “bachaqueo” de alimentos que afecta la calidad de vida de los ciudadanos y ese problema empeoró. Desde que Nicolás Maduro lo desautorizó públicamente, dejó de combatir el contrabando de extracción y ahora la situación es más angustiante para el pueblo.

Nos hemos encontrado personas que votaron por él y que hoy se encuentran muy defraudadas. En estos días estaba en la calle 72 y un vendedor de CD, se me acercó a saludar y me contó que desde hace varios meses le dio una carta a Arias donde le pide una ayuda, y ni siquiera lo han llamado para verificar sus datos. Recuerdo que me dijo tajantemente: “Hermano a ese tipo ni se le ve; mucho menos podemos hablarle”.

Es un Gobernante que no va a los barrios, que no lo toca la gente. Se limita a caminatas políticas que en nada resuelven los problemas de la gente. Se esconde detrás del alegato que no tiene dinero, pero el déficit mayor de esta gestión es de capacidad gerencial, creatividad y sensibilidad social. El balance es muy pobre. Hasta los propios Chavistas están preocupados por su inacción. Resultó ser una gran estafa al Zulia ¿Será que su plan es otro?