Publicado el 24 de jul de 2013 9:15 am |

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Foto: MPPRE/ archivo.

(Caracas, 24 de julio- Noticias24) – “Primero el suelo nativo que nada. Nuestra vida no es otra cosa que la herencia de nuestro país”. A propósito de los 230 años del natalacio del padre de la patria Simón Bolívar el diario El Impulso publicó un trabajo especial que lleva a recorrer los momentos más destacados de la vida del Libertador.

Esta es la información que ofrece El Impulso:

Foto: : A.Rengel/Noticias24

Participó en la fundación de la Gran Colombia, nación que intentó consolidar como una gran confederación política y militar en América (su gran sueño), de la cual fue Presidente.

Por sus acciones e ideas se le cataloga como el Hombre de América, y una destacada figura de la Historia Universal, ya que dejó un legado político en diversos países latinoamericanos, entre los cuales se le rinde tributo

Nuestro Libertador

¿Sabía que el verdadero nombre de Simón Bolívar es Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios Ponte y Blanco?

Este insigne patriota, quien con el bien ganado título de Libertador, emancipó a Venezuela de la opresión española, dio su primer grito de vida en la ciudad de Caracas, Capitanía General de Venezuela, un día como hoy, hace 230 años, la noche del 24 de julio de 1783 en una casa solariega ubicada en la Plaza San Jacinto de la capital venezolana.

Además, libertó cuatro naciones suramericanas más: Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Fue el prócer que condujo los ejércitos que consiguieron la Independencia de esos países del yugo del imperio español.

Libertó cuatro naciones suramericanas más: Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.

Seis días después, el 30 de julio, fue bautizado en la Catedral de Caracas, con los nombres de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad de la Concepción, por el doctor Juan Félix Jerez de Aristeguieta, su primo hermano quien, de acuerdo con don Juan Vicente, padre del niño, le puso el nombre de Simón.

Nacido de Doña María Concepción Palacio y Blanco, quien vino al mundo en Caracas, el 9 de diciembre de 1758 y de Juan Vicente Bolívar y Ponte-Andrade, su padre.

Los parientes de Bolívar se casaron en el año 1773, pese a la gran diferencia de edad entre ambos cónyuges, ya que Juan Vicente tenía 47 años en ese momento y Concepción 15 años.

Es decir, tenía 25 años cuando dio a luz al Libertador y su padre 57 años.

Tuvieron cuatro hijos más, tres de ellos mayores que Simón y una menor, cuyos nombres fueron María Antonia, Juana Nepomucena, Juan Vicente y María del Carmen (ésta última murió a los pocos días de nacida).

Concepción murió a los 34 años de edad, el 6 de julio de 1792, cuando Simón tenía nueve años.

En enero de 1786, cuando Simón contaba dos años de edad, su padre murió de tuberculosis, y así doña Concepción quedó como cabeza de familia, velando eficientemente por los intereses de esta hasta su muerte.

Sin embargo, las responsabilidades hicieron que su salud, también enferma de tuberculosis, decayera rápidamente y, según la opinión de médicos historiadores, es posible que ya entonces Bolívar sufriera la primo-infección tuberculosa con un tipo de tuberculosis que pasa inadvertida mientras las defensas corporales son favorables.

Concepción murió a los 34 años de edad, el 6 de julio de 1792, cuando Simón tenía nueve años.

Vida en letras

Entre los valles de Aragua y la ciudad de Caracas discurrió la infancia y parte de la adolescencia del joven Simón. Combinaba sus estudios en la escuela de primeras letras de la ciudad con visitas a la hacienda de la familia. Más tarde, a los quince años de edad, los territorios aragüeños cobrarían un nuevo significado en su vida cuando, por la mediación que realizara su tío Esteban, “ministro del Tribunal de la Contaduría Mayor del Reino” ante el rey Carlos IV, fuera nombrado “subteniente de Milicias de Infantería de Blancos de los Valles de Aragua”.

Mientras esto sucedía, tuvo la suerte de formarse con los mejores maestros y pensadores de la ciudad; figuraban entre ellos Andrés Bello, Guillermo Pelgrón y Simón Rodríguez. Fue este último, sin embargo, quien logró calmar por instantes el ímpetu nervioso y rebelde del niño, alojándole como interno en su casa por orden de la Real Audiencia; lo cual sería la génesis de una gran amistad. Pero ni esto ni aquello de la milicia fueron suficientes para aquietar al muchacho, y sus tíos decidieron enviarlo a España a continuar su formación.

El dolor de haberla perdido

Bolívar fue enviado a España a los 15 años para continuar sus estudios. En Madrid en 1800 conoció a la joven María Teresa Rodríguez del Toro y Alaiza,cuando sólo tenía 17 años de edad y ella 20.

En agosto de 1800 María Teresa aceptó el noviazgo con Simón Bolívar, y contrajeron matrimonio el 26 de mayo de 1802,en el Teatrillo del Palacio del Duque de Frías, donde funcionaba la primitiva Iglesia Parroquial de San José; Bolívar tenía 19 años y María Teresa 21.

Al cabo de unos 20 días se trasladaron a La Coruña.

El 15 de junio de 1802 partieron los recién casados hacia Caracas, desembarcando el 12 de julio en La Guaira. Después de una corta estadía en Caracas se trasladaron a la “Casa Grande” del ingenio Bolívar en San Mateo.

María Teresa enfermó poco después de “fiebres malignas” hoy día identificadas indistintamente como fiebre amarilla o paludismo, por lo que el matrimonio regresó a Caracas a su Casa del Vínculo, en Caracas, donde ella murió el 22 de enero de 1803.

El joven Bolívar se dedicó a viajar, transido de dolor, para mitigar la pena que le causó el fallecimiento de su esposa. Fue en este estado de ánimo cuando juró no volver a casarse jamás.

Militar y político

Simón Bolívar fue un militar y político venezolano de la época pre-republicana de la Capitanía General de Venezuela; fundador de la Gran Colombia y una de las figuras más destacadas de la emancipación americana frente al Imperio español. Contribuyó de manera decisiva a la independencia de las actuales Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela.

Contribuyó de manera decisiva a la independencia de las actuales Bolivia, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela.

En 1813 le fue concedido el título honorífico de Libertador por el Cabildo de Mérida en Venezuela que, tras serle ratificado en Caracas ese mismo año, quedó asociado a su nombre. Los problemas para llevar adelante sus planes fueron tan frecuentes que llegó a afirmar de sí mismo que era “el hombre de las dificultades” en una carta dirigida al general Francisco de Paula Santander en 1825.

Participó en la fundación de la Gran Colombia, nación que intentó consolidar como una gran confederación política y militar en América, de la cual fue Presidente.

Bolívar es considerado por sus acciones e ideas el “Hombre de América” y una destacada figura de la Historia Universal, ya que dejó un legado político en diversos países latinoamericanos, algunos de los cuales le han convertido en objeto de veneración nacionalista. Ha recibido honores en varias partes del mundo a través de estatuas o monumentos, parques, plazas, etc. Así mismo, sus ideas y posturas política-sociales dieron origen a una corriente o postura llamada Bolivarianismo.

El sueño fue la unidad

La vida de Simón Bolívar corrió paralela al proceso de emancipación de las colonias españolas en Hispanoamérica, grandiosa empresa a la que el general caraqueño dedicó su vida, logrando la independencia de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia.

Aunque fracasó en su empeño de mantener la unidad de “La Gran Colombia”, en su pensamiento político, en el que adaptó las ideas de la ilustración a la realidad americana, mostró un elaborado ideario progresista.

Su gran juramento

Bolívar era un hombre absolutamente convencido de su misión y de la justicia de los ideales por los que luchaba. Hallándose en Roma en 1805, con sólo 22 años, juró ante sus mentores y amigos Simón Rodríguez y Fernando Rodríguez del Toro dedicar su vida a luchar por la independencia de Hispanoamérica: fue el llamado Juramento del Monte Sacro.

Grandes momentos: Cronología

1783: Nace el 24 de julio en Caracas, en el seno de una familia acomodada.

1792: Queda huérfano y pasa al cuidado de su abuelo materno y posteriormente de su tío Carlos Palacios.1799Viaja a España para completar sus estudios.

1802: Se casa en Madrid con María Teresa Rodríguez del Toro.

1803: Regreso a Caracas. María Teresa muere de fiebre amarilla. Bolívar emprende un nuevo viaje por Europa.

1805: Asiste a la coronación de Napoleón. Decidido a liberar las colonias hispanoamericanas del yugo español, pronuncia en Roma el Juramento de Monte Sacro.

1807: Regresa a Caracas.

1811: Se incorpora como coronel al ejército bajo las órdenes de Francisco de Miranda.

1812: Tras la rendición de Miranda, se traslada a Curazao.

1812: Tras la rendición de Miranda, se traslada a Curazao.

1813: Reconquista Venezuela en la llamada Campaña Admirable. Es nombrado capitán general de los ejércitos de Venezuela y recibe el título de Libertador.

1814: Derrotado de nuevo, se retira a Jamaica. Escribe la Carta de Jamaica.

1821: Tras diversas expediciones y batallas, obtiene el triunfo definitivo en la batalla de Carabobo, que asegura la independencia de Venezuela. Dos años antes había proclamado en Angostura la Constitución de la República de la Gran Colombia, que había de comprender las repúblicas de Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá.

1822: Junto con Sucre, en acción coordinada, consigue la liberación del Ecuador.

1824: Victoria sobre el Ejército Real del Perú en Junín. Sucre, por su parte, vence a los realistas en la decisiva batalla de Ayacucho.

1825: Las provincias del Alto Perú se constituyen en República Bolívar, embrión de la República de Bolivia.

1830: Manuela Sáenz (Manuelita Sáez) de Thorne lo ve por primera vez.

1826: Regresa a Caracas para sofocar La Cosiata, el movimiento separatista venezolano liderado por Páez.

1827: En el Congreso de Panamá se evidencian las ansias separatistas entre las jóvenes repúblicas libertadas.

1830: En medio de un avanzado proceso de disolución de la Gran Colombia, fallece el 17 de diciembre. El gran amor de Bolívar sigue con él. En los eventos de entrada triunfal de Simón Bolívar a Quito, Ecuador, el 16 de junio de 1822, Manuela Sáenz (Manuelita Sáez) de Thorne lo ve por primera vez. Ella misma narra lo
sucedido en su diario de Quito:

“Cuando se acercaba al paso de nuestro balcón, tome la corona de rosas y ramitas de laureles y la arrojé para que cayera al frente del caballo de S.E”.

“Cuando se acercaba al paso de nuestro balcón, tome la corona de rosas y ramitas de laureles y la arrojé para que cayera al frente del caballo de S.E; pero con tal suerte que fue a parar con toda la fuerza de la caída a la casaca, justo en el pecho de S.E. Me ruboricé de la vergüenza, pues el Libertador alzó su mirada y me descubrió aún con los brazos estirados en tal acto, pero S.E. se sonrió y me hizo un saludo con el sombrero pavonado que traía a la mano”.

En un encuentro posterior, en el baile de bienvenida al Libertador, él le manifiesta: “Señora: si mis soldados tuvieran su puntería, ya habríamos ganado la guerra a España”. Manuela y Simón Bolívar se convirtieron en compañeros sentimentales y de lucha durante ocho años, hasta la muerte de éste, en 1830.

El 5 de julio de 2010, en conmemoración del 199° aniversario de la Firma del acta de Independencia de Venezuela, llegó al Panteón Nacional un cofre que contenía tierra de la localidad de Paita, en Perú, donde fue enterrada Manuela Sáenz, el 23 de noviembre de 1856.

Estos restos simbólicos fueron trasladados por tierra atravesando Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, hasta arribar a Caracas, donde reposan, en un sarcófago diseñado para tal fin, junto al Altar Principal en el que yacen los restos del Libertador Simón Bolívar.

Además, a Sáenz se le concedió póstumamente el ascenso a Generala de División del Ejercito Nacional Bolivariano de Venezuela, por su participación y actuación en la guerra independentista, en un acto que contó con la participación de los presidentes de Ecuador y de Venezuela.

Un final libertario

El 8 de mayo de 1830, Bolívar partió de Bogotá acompañado de un grupo de amigos y políticos con solo 17 mil pesos, producto de la venta de su vajilla de plata, sus alhajas y sus caballos. El vicepresidente de Colombia Domingo Caicedo le envió a Bolívar su pasaporte, pues éste tenía la intención de volver a Europa.

En junio llegó a Cartagena, donde los lugareños le animaron a seguir luchando, mientras que en Bogotá continuaba la campaña en su contra. El 1 de julio el general Mariano Montilla le informó al Libertador del asesinato del Gran Mariscal de Ayacucho, noticia que desilusionó tremendamente a Bolívar.

“Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios”.

A fines del mes vio publicada en la prensa la resolución del Congreso venezolano de romper relaciones con Colombia mientras el Libertador permaneciera en suelo colombiano. El agravio devoró la salud de Bolívar y sus seguidores le convencieron a no partir de Colombia.

Bolívar llegó a Santa Marta en estado de postración el 1 de diciembre de 1830, tras una penosa travesía por el río Magdalena desde Bogotá. A pesar del buen clima y las atenciones recibidas, su salud empeoró a los pocos días, teniendo algunos momentos de lucidez que le permitieron dictar su testamento y su Última proclama, donde un Bolívar gravemente enfermo clamaba porque su muerte, por lo menos, permitiera la consolidación de la unión y la desaparición de los partidos.

Pensamientos vigentes

“Para el logro del triunfo siempre ha sido indispensable pasar por la senda de los sacrificios”.

“Las buenas costumbres, y no la fuerza, son las columnas de las leyes; y el ejercicio de la justicia es el ejercicio de la libertad”.

“El castigo más justo es aquel que uno mismo se impone”.

“Un soldado feliz no adquiere ningún derecho para mandar a su patria. No es el árbitro de las leyes ni del gobierno. Es defensor de su libertad”.

“Los legisladores necesitan ciertamente una escuela de moral”.

“La esclavitud es hija de tinieblas, un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción”.

“La esclavitud es hija de tinieblas, un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción”.

“Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales; y si suelo ser severo, es solamente con aquellos que pretenden destruirnos”.

“Si un hombre fuese necesario para sostener el Estado, ese Estado no debería existir; y al fin no existiría”.

“Yo desprecié los grados y distinciones. Aspiraba a un destino más honroso: derramar mi sangre por la libertad de mi patria”.

“Formémonos una patria a toda costa y todo lo demás será tolerable”.

“El hombre de bien y de valor debe ser indiferente a los choques de la mala suerte”.

“Primero el suelo nativo que nada. Nuestra vida no es otra cosa que la herencia de nuestro país”.

“El hombre no es grande por lo bueno que dice poder hacer, sino por lo bueno que puede decir que hizo”.

“El mal genio es lo que nos mete en líos. El orgullo es lo que nos mantienen en ellos”.

15 “Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro”.

Escrito por Richard Alexander Lameda/ El Impulso

Con información de El Impulso

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