Publicado el 27 de jul de 2013 2:42 pm |

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Foto: AFP /Archivo

(Caracas, 27 de julio. AVN) .- A la vida se aferró desde pequeño, pocos días después de ese 28 de julio de 1954, cuando nació en Sabaneta de Barinas, una noche llanera. Rememoró ya de adulto, en una de sus alocuciones recogidas en el libro Cuentos del arañero, que estaba vivo de broma.

“Cuenta mi madre que de bromita estoy vivo. Un día estaba ella en la cocina, yo chiquitico, de meses. Adán tenía año y piquito. Yo estaba en un chinchorro, llorando, y mi mamá le dice a Adán: ‘Váyame, mésame al niño’. Mi mamá lo que oyó fue un chillido mío, y salió corriendo a ver (…) Él me meció, pero verticalmente, y el pobre niñito aquel, que era yo, salió disparado como bala humana. Mi mamá me consiguió en la esquina allá”.

“Yo nací en la casa de esa vieja, de Rosa Inés Chávez”

No fue sólo la niñez, también la precariedad material en la que creció, lo que lo condujo a aprovechar la oportunidad que la vida le había ganado a aquel incidente infantil. Siendo el segundo de seis hermanos en un núcleo familiar sostenido por dos educadores –Hugo de los Reyes Chávez y Elena Frías– colaboró con la economía del hogar siendo aún un niño. De su experiencia vendiendo los dulces de lechosa (con forma de araña) hechos por su abuela Rosa Inés se ganó el apodo del arañero.

“Yo nací en la casa de esa vieja, de Rosa Inés Chávez. Era una casa de palma, de piso de tierra, de pared de tierra, de alerones, de muchos pájaros que andaban volando por todas partes (…) De ahí salía con mi carretilla llena de lechosa y de mandarinas a venderlas en la barquillería, así se llamaba la heladería, y me daban de ñapa una barquilla”, reseña en el libro de relatos que sintetiza las anécdotas de quien en 1999 se convirtiera en presidente de Venezuela.

4 de febrero de 1992

Lo que se venía cociendo a fuego lento dentro de las filas del MBR 200 y los espacios de los cuarteles irrumpió en la historia pública el 4 de febrero de 1992, cuando un grupo de soldados en uniforme militar y boinas rojas, liderados por Hugo Chávez, asaltó tanto el Palacio de Miraflores como la residencia presidencial conocida como La Casona, con el propósito de poner fin a una administración que venía asfixiando al pueblo venezolano, al erigirse sobre un calco de las medidas económicas del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial que incluían un abrasivo plan de austeridad y el recorte del gasto público.

“Lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital. Es decir, nosotros, acá en Caracas, no logramos controlar el poder. Ustedes lo hicieron muy bien por allá, pero ya es tiempo de reflexionar y vendrán nuevas situaciones y el país tiene que enrumbarse definitivamente hacia un destino mejor”, sentenció a través de los medios de comunicación el líder de la revolución armada, entonces comandante, ya detenido y apresado en Fuerte Tiuna, la mañana del 4 de febrero.

6 de diciembre de 1998

Exactamente 3 millones 673 mil 685 votos (56.20% de los sufragios) llevaron a Hugo Chávez a la presidencia de la República el 6 de diciembre de 1998, lo que lo convirtió en el segundo presidente más votado de la historia nacional hasta entonces. Su contrincante más cercano, Henrique Salas Römer, obtuvo apenas el 39,9% del respaldo de los electores.

“Lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital”

Cuenta la periodista Teresa Maniglia, en su libro Cronología de una implosión: la década final de IV República, que en febrero de 1998, antes de comenzar la campaña electoral, las encuestas le otorgaban a un Chávez obviado por los medios de comunicación el 10% de la intención de voto.

En 2008, durante un discurso pronunciado desde el balcón presidencial, Chávez que empezaría a tejerse concretamente a partir de ese 6 de diciembre, catalogó su primera victoria como un suceso que “abrió los portones de un nuevo tiempo histórico (…) vaya mi reconocimiento al pueblo venezolano, al pueblo de Bolívar, que ha hecho posible esta gesta”.

El año Constituyente: 1999

Luego de asumir oficialmente la banda presidencial, el 2 de febrero de 1999, Hugo Chávez convoca a una Asamblea Constituyente. Esta tendrá la labor de redactar una nueva Carta Magna, destinada a crear el ordenamiento jurídico necesario para hacer posible el funcionamiento de una democracia social y participativa.

El referéndum en el que se le consultó a los electores si estaban de acuerdo con sustituir la Constitución de 1961 arrojó el 80% de los votos a favor de la opción del Sí. Posteriormente, en diciembre de 1999, fue aprobado el nuevo texto vía referéndum nuevamente. Esta nueva Carta Magna, vigente hasta hoy, consagra mayores garantías para los pueblos indígenas y las mujeres y establece los derechos a la educación pública, vivienda, salud y alimentación.

30 de julio de 2000

En cumplimiento con lo ordenado por la Carta Magna aprobada el año pasado, Hugo Chávez llama a elecciones y es ratificado como mandatario nacional con 56,9% de los votos, lo que lo faculta para ejercer la presidencia hasta el año 2006.

10 de diciembre de 2001: génesis del paro

En noviembre de 2001 el Gobierno aprobó 49 instrumentos legales, entre los que se encontraban la Ley Orgánica de Hidrocarburos, a través de la cual se regularizaba la participación del Estado en las sociedades mixtas con las transnacionales en materia petrolera, y los tributos que se debían pagar por llevar a cabo actividades de extracción.

El 10 de diciembre de 2001, la oposición venezolana, representada discursiva y mediáticamente por los adversarios de la Ley de Hidrocarburos – Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras) y Confe
deración de Trabajadores de Venezuela (CTV) entre ellos – convoca a un paro general de actividades que, durante el final de año y los primeros meses de 2002 no tuvo mayores consecuencias.

Abril de 2002

El 9 de abril de 2002, luego de paros escalonados, la CTV junto a Fedecámaras convoca nuevamente a un paro general de 24 horas para apoyar a los gerentes petroleros.

Se organiza una marcha para el 11 de abril, originalmente autorizada hasta la sede de Pdvsa, Chuao. Sin embargo, la marcha es desviada hacia el Palacio de Miraflores donde otras miles de personas se habían concentrado para respaldar las leyes de vocación socialista recién promulgadas.

Al momento de la confluencia de las marchas, francotiradores apostados en las azoteas del centro de Caracas tirotearon a los manifestantes. Se había desatado el golpe de Estado.

“No he renunciado al poder legítimo que el pueblo me dio”

Apenas horas después, el presidente de Fedecámaras, Pedro Carmona Estanga, se autojuramentó como presidente interino derogó las leyes habilitantes, disolvió el Parlamento, el Tribunal Supremo de Justicia, la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo.

Amaneció pronto. El sábado 13 de abril, desde horas de la mañana, el pueblo de Chávez comenzó a manifestar y a reclamar noticias sobre Chávez. El mandatario fue trasladado a una base naval en Turiamo, donde escribe una nota dirigida a los venezolanos expresando: “No he renunciado al poder legítimo que el pueblo me dio”. De allí es enviado a la isla La Orchila pero un grupo de soldados apostado frente al Palacio de Miraflores lo rescatan y devuelven a Caracas, a donde arriba en horas de la madrugada.

15 de agosto de 2004

Convocado en 2003 un referéndum revocatorio para poner fin al mandato del presidente Chávez, éste es ratificado en su cargo el 15 de agosto de 2004 con el 59% de los votos.

Ese mismo año, el 14 de diciembre, los gobiernos de Venezuela y Cuba firman el acuerdo que hizo posible el nacimiento de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba – TCP), que otorga prioridad a la relación entre las naciones adscritas, bajo los principios de igualdad y diálogo subregional.

3 de diciembre de 2006

Chávez se mide por segunda vez en las elecciones presidenciales. Vence en esta segunda contienda con la contundencia que confieren más de 7 millones 300 mil votos a favor, lo que equivale al 62,84% de los sufragios, y así es ratificado hasta 2012.

Diciembre de 2011: anfitrión de la fundación de la Celac

Caracas se convierte en la cuna de la Cumbre fundacional de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) –primer organismo regional sin Estados Unidos y Canadá– en diciembre de 2011.

“El Orinoco es de Brasil, así como el Amazonas es de Venezuela. O somos una sola patria o no seremos patria“, expresó el mandatario venezolano en su discurso del 3 de diciembre de ese año, que pronunció en calidad de anfitrión ante los representantes de los 33 países que integran la Celac.

El advenimiento de la enfermedad

Ya en mayo de 2011 el jefe de Estado se había visto obligado a suspender una gira por Brasil, Cuba y Ecuador debido a una inflamación en la rodilla que lo obligó a mantener reposo absoluto. En junio del mismo año viajó a La Habana, donde fue sometido a una intervención quirúrgica de emergencia. A su regreso anuncia al país que durante la operación le fue detectado un tumor canceroso.

“El Orinoco es de Brasil, así como el Amazonas es de Venezuela”

Hasta el mes de septiembre se somete a un tratamiento de quimioterapia en Cuba y a finales de octubre da por superada su batalla contra el cáncer.

En 2012 la enfermedad reaparece y el 26 de febrero es operado nuevamente en la misma zona donde se extirpó la primera lesión. Durante los meses de marzo y abril afrontó un tratamiento de radioterapia que lo mantuvo un un perfil bajo hasta que el 9 de julio anuncia estar totalmente libre de cáncer.

2011: Venezuela ingresa al Mercosur

Retoma entonces de lleno sus funciones y el 30 de julio viaja a Brasil para participar en la cumbre que sella el ingreso de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur).

“Venezuela estaba condenada al subdesarrollo, al atraso, al coloniaje, a la miseria. Hoy nos hemos colocado en nuestra exacta dimensión geopolítica. Este es nuestro lugar en el mundo, nuestra esencia. Suramérica. Vienen cambios históricos en nuestro desarrollo”, destacó en Brasilia, durante el discurso que pronunció en la reunión del cónclave suramericano.

7 de octubre de 2012: El tercer round, el tercer triunfo

Una intensa campaña política sellada bajo la lluvia un jueves 4 de octubre condujo a la tercera victoria electoral. Con una participación que superó el 80% del padrón de electores, Hugo Chávez Frías se alzó con la victoria por tercera vez consecutiva. Esta vez lo hizo con la histórica cifra de 8 millones 136 mil 964 votos (55,25%).

Esa noche, desde el balcón del pueblo, el ratificado Jefe de Estado coreó las notas del Himno Nacional frente a la multitud que celebraba un nuevo triunfo rojo. “¡Que viva Venezuela!, que Viva La Patria!, ¡Viva el pueblo de Bolívar, viva La revolución Bolivariana!“, expresó al tiempo que felicitó el talante democrático de los venezolanos.

8 de diciembre de 2012: Lineamientos para la continuidad

“Cadena de fiebre de sábado por la noche”, con esas palabras que dejaban ver su sempiterna dicharachería –incluso en los momentos más adversos– Hugo Chávez inicia la memorable cadena nacional de radio y televisión en la que se anuncia al país que deberá someterse a una nueva y delicada intervención quirúrgica que podría poner en jaque su continuidad en la presidencia. Con claridad “plena, como la luna llena”, instruye al pueblo a que respalde al entonces vicepresidente de la República, Nicolás Maduro Moros, en caso de que surja la necesidad de ir a unos nuevos comicios presidenciales. El 11 de ese mismo mes es operado en La Habana.

10 de enero de 2013

Aún recuperándose en la ciudad de La Habana, el mandatario reelecto no puede asistir a Caracas para el acto de juramentación como presidente constitucional de la República. Ante la ausencia física, seguidores provenientes de todo el país toman las calles del centro de Caracas, hasta Miraflores, con bandas presidenciales improvisadas, franelas y máscaras del mandatario para celebrar la ratificación de Hugo Chávez bajo la consigna “Yo soy Chávez”.

5 de marzo de 2013

A las 4:25 de la tarde, el vicepresidente de la República, Nicolás Maduro, anuncia el fallecimiento de Hugo Chávez quien ya se encontraba en el Hospital Militar de Caracas. Cientos de seguidores se abocan a las afueras del centro médico para dar un último adiós a quien batalló por más de dos años contra un abrasivo cáncer.

El mediodía del 6 de marzo, desde San Martín hasta Fuerte Tiuna, las vías de Caracas se convirtieron en una marea roja. Jóvenes, pequeños, viejos, gente del interior y de la ciudad capital inundó las aceras, las calles, las azoteas. Los tricolores nacionales ondearon en las ventanas de miles de hogares y los claveles volaron cuando el féretro de Chávez fue trasladado por sus hombres y mujeres de confianza, acompañados de quienes simplemente salieron de casa a vivir el duelo en la calle.

A las 4:25 de la tarde, el vicepresidente de la República, Nicolás Maduro, anuncia el fallecimiento de Hugo Chávez

En total 9 días estuvieron los restos inmortales, como decían quienes hicieron kilométricas colas de hasta 12 horas para verlo, en Capilla Ardiente, con el propósito de que la mayoría de los que sufren su pérdida pudieran despedirse en cuerpo presente.

Finalmente, el 15 de marzo, en un ejercicio circular de la historia, es trasladado al Cuartel de la Montaña “4 de Febrero”, ubicado en la parroquia 23 de Enero. Allí donde comenzó todo, en la madrugada del 3 de febrero de 1992. Los vecinos de la parroquia, entre lágrimas y bailes de joropo, recibieron al bien amado nuevo huésped.

En el cuartel, donde yace en el centro su cuerpo, flamea también, permanentemente, la antorcha que atraviesa la vista hacia los bloques del 23. Día y noche arde el fuego resguardado con celo por la guardia de honor, como en una metáfora que recuerda lo que el mismo Hugo Chávez sentenció un día: “si alguien abre mi tumba cien años después, ahí verán a la candela prendida todavía”.

Marianny Sánchez / AVN

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