Publicado el 28 de jul de 2013 7:40 pm |

  comentarios

Foto: Archivo / Prensa Juan Pablo Guanipa

(Maracaibo, 28 de julio – Nota de prensa).- Una mañana soleada llena de regalos y diversión llevaron los voluntarios de la fundación Maracaibo Posible a 250 niños del sector 4 de Octubre en la parroquia Venancio Pulgar, del oeste del municipio Maracaibo. El patio de la señora Elena Montiel sirvió de espacio para que grandes y pequeños pudieran jugar fútbol, kickimball y juegos tradicionales.

Luis Botero, coordinador del voluntariado estudiantil de la fundación, aseguró que gracias a la donación de la empresa privada y algunos particulares pudieron llevar a la actividad juguetes, refrigerio, golosinas y música, para compartir un momento diferente con los niños de este sector.

“Siempre que hacemos estas actividades promovemos los juegos tradicionales y valores como el respeto, la tolerancia y la cooperación. Entendemos que los niños necesitan reforzar este tipo de educación y orientación, de allí que atendamos los sectores más desasistidos del municipio”, dijo.

“El oeste es una zona de desastre, es una zona de guerra. Donde no hay servicios públicos, no hay calidad de vida, sino precariedades”

El barrio 4 de Octubre tiene 25 años de fundado y sus calles de arena, al llover, se vuelven barro por que unas aceras inconclusas no permiten que el agua fluya. Más de 250 familias esperan poder disfrutar del servicio de cloacas, cuya red tiene casi un año instalada pero no conectada a las casas.

Juan Pablo Guanipa, concejal y presidente de la Fundación Maracaibo Posible, aseguró que el oeste de Maracaibo necesita cada vez más atención. “Venir al oeste de Maracaibo es sensibilizarse con una realidad que pide a gritos la intervención no sólo de las distintas instancias del gobierno sino de la sociedad marabina. No podemos estar de espalda a esta situación”.

Denunció que en el oeste de Maracaibo las familias tratan de sobrevivir. “El oeste es una zona de desastre, es una zona de guerra. Donde no hay servicios públicos, no hay calidad de vida, sino precariedades. Sólo entrar al barrio es casi un laberinto. Hay que ir saltando las calles para ver cuál se puede pasar y así llegar al lugar que buscamos. El caso de Maracaibo oeste hay que tratarlo con sentido de urgencia”.

Señaló que la visita al barrio 4 de Octubre fue para darles atención a los niños. “Creemos que para tener una ciudad segura hay que educar y llenar de deporte a los niños de estas comunidades. Si no atendemos a estos niños corren el riesgo de que se conviertan en delincuentes para el futuro y que eso no pase depende de sus familias, pero también es responsabilidad la colectividad y de las autoridades”.

“Hay que hacer un llamado para que desde la alcaldía de Maracaibo, desde la gobernación del Zulia y desde la Presidencia de la República sembremos los barrios de institutos de educación y atención en la edad inicial. Que en cada barrio haya por lo menos un preescolar en donde el niño se quede, sea cuidado y educado mientras sus padres trabajan para su bienestar y el de su familia”.

Detalló que de no atender a los niños en su etapa inicial, que es donde se desarrolla su personalidad, habilidades y destrezas; se está fomentando un tipo de discriminación. “Está demostrado que no se desenvuelven ni aprenden igual los niños que pasan por un instituto de edad inicial a los que no pasan por esa experiencia. Y cómo atacamos eso”.

“Teniendo un plan para sembrar a Maracaibo de institutos de educación inicial. Que en cada barrio los chamos puedan ser educados para enfrentarse a los siguientes niveles de educación con las herramientas y los valores morales correctos para que sean los ciudadanos que queremos para esta ciudad en el futuro”, finalizó.