Publicado el 21 de oct de 2011 11:58 am |

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Foto: Tal Cual

CARACAS, oct 21 (Reuters) – El médico que afirmó que al presidente venezolano Hugo Chávez le quedarían apenas un par de años de vida, por el cáncer por el que fue tratado, dijo el viernes haber abandonado el país y fuentes aclararon que lo hizo luego de que la policía irrumpiera en su consultorio.

Las declaraciones del doctor Salvador Navarrete, quien fue médico del mandatario izquierdista hace años, fueron divulgadas el domingo por un medio mexicano y desde entonces desataron polémica sobre la salud del gobernante que aspira a ser reelegido en el 2012 y que se declaró libre del cáncer.

La publicación recogió una entrevista con Navarrete en la que dijo que el tumor que le extrajeron a Chávez en Cuba, del tamaño de una pelota de béisbol, es “muy agresivo”, por lo que “la expectativa de vida puede ser de hasta dos años”.

“Los acontecimientos posteriores (a la publicación) me obligaron a salir del país con mi familia de una manera abrupta, algo que no deseaba y no tenía planificado hacer”, dijo Navarrete en una carta abierta publicada el viernes.

Voceros del Gobierno han dicho estar cansados de las frecuentes oleadas de rumores que se originan en el país sudamericano sobre la salud de Chávez, en medio del silencio oficial sobre los detalles de su enfermedad y tratamiento.

Cilia Flores, líder del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), calificó de “necrofílica” y “morbosa” a la oposición por hacerse eco del diagnóstico hecho por Navarrete.

Colegas del médico, quien dice ser tratante de algunos familiares de Chávez, aseguraron haber presenciado cómo la policía irrumpió en su consulta de una clínica del este de Caracas para revisar archivos y computadoras.

Una fuente agregó que el hogar de algunos familiares también fue visitado en busca de información. Navarrete compartía sus consultas con un hermano y un hijo.

No hay confirmación oficial hasta ahora de la actuación policial en las dependencias del médico.

En la carta, el médico, considerado un seguidor de Chávez por algunos allegados, expresó que le “preocupa que el presidente y su entorno político no conozcan la magnitud de su enfermedad, puesto que ha sido manejada con completo hermetismo”.

“Los motivos que me impulsan son la salud del presidente y el impacto político que va a tener en Venezuela”, añadió.

En el consultorio de Navarrete sus secretarias dijeron que encargó los pacientes a dos colegas y que tiene “suspendidas las consultas indefinidamente”.

Chávez retornó el jueves a Venezuela, procedente de Cuba, y se declaró libre de cáncer al asegurar que no se encontraron células malignas en su cuerpo tras los cuatro ciclos de quimioterapia que recibió para combatir la enfermedad, diagnosticada a mediados de año.

En un acto de agradecimiento ante el Cristo de la Grita en el occidente del país, el militar retirado dijo que es un “nuevo Chávez” y reiteró que buscará ganar otra vez la presidencia en las elecciones del 2012 para extender su mandato en el país petrolero, que inició en 1999.

Pese a que Chávez asegura estar “libre de cáncer”, fuentes médicas sostienen que es pronto para hablar de curación.

Especialistas han advertido que una vez culminado el tratamiento indicado para cualquier tipo de cáncer, el paciente no es declarado en remisión antes de dos años.

Una fuente médica cercana al equipo que atiende a Chávez dijo a Reuters que su condición es más delicada de lo que ha informado el Gobierno hasta ahora y que doctores cubanos están completamente al mando de su tratamiento.

Esta es su carta pública.

APRECIADOS TODOS:

La presente tiene como objetivo aclarar ante la opinión pública el contenido y finalidad de la entrevista que se publicara recientemente en un semanario mexicano y que ha sido objeto de una innumerable cantidad de tergiversaciones y elucubraciones que desvirtúan totalmente el propósito que me movió a otorgarla.

Basado en la información oficial y en mi condición de médico venezolano pensaba sobre el dilema ético que representa velar por la salud de la persona más importante de nuestro país, en momentos en que se ha diagnosticado una afección maligna, y la falta de previsión ante una posible ausencia, temporal o definitiva, en los manejos de la nación, debido a la falta de comunicados médicos claros sobre su condición actual.

Me preocupa que el presidente y su entorno político no conozcan la magnitud de su enfermedad puesto que ha sido manejado con un completo hermetismo. Las consecuencias de un desenlace fatal y la importancia que tenía informar tanto a su organización como a los grupos que lo apoyan, al igual que a los grupos políticos que lo adversan, fueron las razones que me llevaron a abordar este delicado asunto.

El presidente es una figura nacional importante, probablemente la que más y también una figura mundial, por lo que su desaparición física en este momento pudiera ser más traumática de lo que los políticos perciben. Estamos viviendo una profunda transformación social y no hay duda que el presidente la inició hace muchos años, como se cita en la entrevista. Sin embargo, ¿qué pasa si desaparece en este momento sin que todos los actores políticos tomen previsiones para cuidar al país, para atender los cambios, para rescatar lo social, para preservar los aspectos positivos de esta revolución? Entiendo que acudan a epítetos fáciles para destruir, lo pensé mucho antes de narrar algunas cosas, que fueron muy mal manejadas por el periodista Víctor García Flores, quien ante la sugerencia de estar escribiendo un libro sobre los mandatarios latinoamericanos en el poder, abusó de la confianza entregada.

La entrevista que di al igual que las que he dado siempre, están impregnadas de un profundo concepto pedagógico y ético. Básicamente traté de exponer la problemática médica del presidente Hugo Chávez Frías sin impregnarla de este amarillismo que se la ha querido dar. Cuando le solicité al periodista revisar la entrevista le pedí que retirara muchas de las cosas que allí se decían porque estaban descontextualizadas. Esto no fue aceptado en su totalidad, quedando algunos fragmentos que pueden ser interpretados de manera errónea y que han desvirtuado gran parte de su contenido. En este momento en el que la sociedad venezolana está dividida, asumo este reto con dignidad, ya que los motivos que me impulsan son la salud del presidente y el impacto político que va a tener Venezuela los próximos meses. Lamento que el impacto de la entrevista haya sido utilizado por los diferentes actores a su banal conveniencia, pues no era esa la intención y si cometí algún error, a juicio de algunos, estoy dispuesto a aclararlos.

No soy un traidor a la Patria, la Patria no es el presidente, la Patria somos todos y en ese todos están incluidos nuestros hijos, familia, amigos y enemigos, y quiero que sepan que esta entrevista está dirigida a todo el mundo para la reflexión. Días antes de conceder la entrevista mantuve una serie de conversaciones con miembros del PSUV y les pedí que le transmitieran al presidente estas inquietudes e incluso hablar directamente con él y poner mi conocimiento a la orden.

Parte de la entrevista se basa en los antecedentes médicos del presidente, los cuales han sido expuestos ampliamente por numerosos colegas como el Dr. E. Chirinos (quien fuera su siquiatra particular) en diferentes medios de comunicación en los últimos años, por lo que esto no representa un secreto para nadie.

El análisis de la condición actual del mandatario está basado en las informaciones oficiales que en algunos casos han sido emitidas por el propio presidente y no es más que un ejercicio clínico que puede completar cualquier profesional de la medicina para llegar a un diagnóstico y pronóstico presuntivo, nunca definitivo.

Quiero dar la cara, pero con la seguridad de que los elementos serán evaluados justamente. Al coronel José Alvarez Tineo, mis más sinceras disculpas por no haber podido cumplir con lo prometido el día de nuestro encuentro, los acontecimientos posteriores me obligaron a salir del país con mi familia de manera abrupta, algo que no deseaba y no tenía planificado hacer.

A mis amigos les reitero todo mi afecto, respeto, y compromiso de lucha.

Salvador Navarrete

Ayer, el diario Tal Cual, aseguraba al respecto:

El doctor Salvador Navarrete, que tomó relevancia con sus declaraciones donde dijo que Chacumbele no pasa de dos años por un sarcoma, se piró del país luego de ser visitado en su consultorio por funcionarios del Sebin. Hasta la Clínica Santa Sofía fueron para citarlo a testificar en la sede de ese cuerpo sobre sus revelaciones. Pero Navarrete no acudió porque al día siguiente se fue a México. Sus alumnos se quedaron extrañados con que el médico no apareciera para darles clases estos días. Ya tienen su respuesta.

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