Secuelas del derrame en el río Guarapiche: “El petróleo ha puesto en riesgo a los mangles monaguenses”

Foto: AVN/ Yoset Montes

(Caracas, 19 feb. Noticias24) El pasado sábado 4 de febrero se produjo un accidente que ocasionó una ruptura en una de las tuberías que transportan crudo en el Complejo Operacional Jusepín, de la ciudad de Maturín.

El incidente ocasionó que el petróleo llegara hasta el cause del río Guarapiche. Especialistas señalan que el derrame ha puesto en riesgo a los mangles monaguenses, aunque son prudentes cuando se les pide un pronóstico sobre el efecto que tendrá el accidente en esos ecosistemas.

Durante un recorrido realizado en la zona por un grupo de especialistas se pudieron constatar severas consecuencias del derrame.

“Hay muchas lagunas de información, aunque ciertamente lo que pasó en el Guarapiche fue un evento de gran dimensión“, dice Alicia Villamizar, presidenta del Instituto de Recursos Naturales de la Universidad Simón Bolívar y una experta en manglares que ha recorrido los sistemas fluviales del estado Monagas.

De acuerdo con Antonio Machado Allison, biólogo y profesor del Instituto de Zoología Tropical de la Universidad Central de Venezuela la desecación de los árboles es uno de los principales riesgos.

“Los manglares que recibieron la ola de crudo podrían secarse y durar así varios años. Eso dependerá de la cantidad de petróleo que hayan absorbido, entre otras variables”.

El efecto, según el ingeniero ambiental Juan Carlos Sánchez, no es inmediato: “Eso puede tardar dos o tres meses. Por eso hay que monitorearlos permanentemente”. El proceso, según la literatura sobre el tema, es semejante al de una asfixia.

Ecosistemas

Los manglares, explican los especialistas, son el eje de la vida de muchas especies: “En sus grandes raíces, que se hunden en el agua, anidan cangrejos, caracoles, ostras y microinvertebrados, por ejemplo. Del manglar comen todos: los animales, las propias plantas y el ser humano“, dice Villamizar.

La profundidad de la contaminación se hace más evidente cuando baja la marea. Machado Allison cree que es muy difícil que los animales pequeños que viven en las raíces sumergidas hayan sobrevivido: “No creo que haya remedio para eso“.

Un factor complica la limpieza de los manglares: “No pueden usarse sulfatantes para borrar la película del hidrocarburo, lo que podrías hacer con otras plantas afectadas, como los moriches”. Una segunda variable debe ser tomada en cuenta: “Se derramó petróleo ligero y eso lo hace más difícil de recoger”.

La naturaleza, con las subidas y bajadas de las mareas, contribuye a limpiar la vegetación. Villamizar precisa que la oscilación es de 1 a 2 metros de altura y que las aguas del mar Caribe se adentran 40 kilómetros: “Es un mecanismo periódico de lavado“, puntualizó.

Con información de El Nacional