Foto: AP Photo/Scott Dalton

Jefes de la guerrilla de las FARC han visitado al cardenal colombiano Darío Castrillón en su capilla en Roma para expresarle su “disponibilidad” para buscar avances para la paz en el país suramericano, confirmó el prelado en una entrevista que hoy publica el diario bogotano El Tiempo.

El ex presidente de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei señaló que su última conversación telefónica con el máximo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Guillermo León Saenz, alias “Alfonso Cano”, fue “hace algunos meses”.

“Algunos de ellos han estado en mi capilla aquí en Roma, saben que nunca les he ocultado la verdad. Saben que no profeso hacia ellos una falsa amistad”, dijo.

Castrillón agregó que él cree que se han logrado avances en esas reuniones con jefes rebeldes, a los cuales no identificó, e indicó que hay una “disponibilidad” del grupo insurgente en avanzar en la búsqueda de la paz.

“Pero también hay, como en todas las personas, dudas de si hay verdad en lo que va a ocurrir. Tenemos experiencias dolorosas en el país de muerte de gente que dialogó, lo que obligó a los demás a una prudencia que a veces paraliza acciones que podrían ser más felices si no hubiera las experiencias negativas que tenemos”, sostuvo.

El prelado indicó además al periódico que se debe tener en cuenta que la nueva realidad del terrorismo internacional como arma de minorías puestas en contra de gobiernos establecidos es algo que hay que tratar con diálogo e inteligencia.

“Ni siquiera las grandes potencias han logrado dominar con el simple empleo de las armas”, subrayó.

Varias reuniones con “ALfonso Cano”

Sobre sus reuniones con Alfonso Cano, precisó que se han producido en varias oportunidades en aeropuertos, en las montañas colombianas, una vez en Cartagena de Indias y otra en México.

“Nos conocemos y he hablado muy claramente con él y yo no puedo decir que no tiene también una buena voluntad”, añadió.

El prelado, además, se declaró contrario a que por “simplismo” se califique como “narcoterroristas” a las FARC.

“No podemos decir que absolutamente toda la guerrilla está en el narcotráfico”, dijo al recordar que algunos comandantes le señalaron que tenían un problema muy grave al interior de las filas insurgentes debido a que algunos campesinos que estaban con ellos estaban descontentos por no poder sembrar hoja de coca.

Castrillón consideró que tampoco se puede caer en la actitud simplista de meter a todo el mundo en el mismo paquete “porque hay personas que no están en el narcotráfico aunque sí en la violencia”.

El cardenal agregó que todos los colombianos saben que en Colombia se vive una situación “muy parecida a una guerra civil”, en el sentido de que un grupo de la población tiene unos anhelos distintos de los anhelos del otro grupo de la población”.

“No estamos de acuerdo con la violencia como camino para obtener determinados cambios. Hay que abrir los espacios de tipo político, por los que se puede llegar a conseguir lo mismo que se busca por los caminos que producen tanto dolor y tanta angustia como el secuestro”, puntualizó.

La Iglesia católica fue la garante en la reciente liberación unilateral de dos militares que las FARC tenían como rehenes y en la entrega de los restos de un coronel de la policía que murió en cautiverio en 2006.

Con información de EFE

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