Rosalia Barreto/ABN

El presidente venezolano, Hugo Chávez, inauguró ayer la ensambladora de teléfonos chinos “Orinoquia” y reconoció que fracasó el primer proyecto en este campo, el teléfono “Vergatario”, presentado hace dos años.

El mandatario anunció en el acto de inauguración de la nueva firma de ensamblaje que el “Vergatario” será reactivado y volverá al mercado a corto plazo, una vez resueltos los problemas que no permitieron ir más allá de su publicitado lanzamiento.

Con la inauguración de las instalaciones del “Orinoquia”, que están dentro de la base aérea militar Francisco Miranda, en pleno valle de Caracas, los venezolanos podrán optar por cuatro modelos de teléfonos celulares.

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La firma Vetelca ofrecerá el “Vergatario” por 30 bolívares (7 dólares) y otro táctil, todavía sin nombre, por 160 bolívares (37 dólares), mientras “Orinoquia” tendrá en el mercado el modelo de su nombre por 220 bolívares (51 dólares).

Chávez aseguró que modelos similares de firmas occidentales se venden por lo menos al doble de esos precios, y sobre el “Vergatario” dijo que “es el más barato del mundo porque ni en China se vende a ese precio”.

El jefe de Estado atribuyó el fracaso de esa primera iniciativa a trabas burocráticas y a falta de comunicación entre las partes involucradas, Venezuela y China.

La planta inaugurada cuenta con 46 trabajadores de un barrio popular cercano y tiene previsto ensamblar 700 teléfonos diarios, para llegar a los 2.000 una vez que tome ritmo la producción.

La demanda anual de Venezuela en telefonía celular está calculada en unos 10 millones de aparatos.

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Vía EFE

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