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En el día de ayer, Neydi Rosal, presidenta de la Comisión de Contraloría del parlamento regional,informó que parte de los alimentos descompuestos van a ser incinerados, los cuales se encontraban repartidos en 1.197 contenedores de Pdval que permanecían en la almacenadora Cealco desde hace más de seis meses.

Con información de Últimas Noticias

Rosal indicó que se pretendía distribuir parte de los alimentos sin el visto bueno de autoridades sanitarias. Pidió al Ministerio Público mano firme para habilitar a las autoridades de Contraloría Sanitaria, para que haga las evaluaciones en torno a la calidad de los comestibles.

Ayer continuaron las averiguaciones en torno al caso, con el traslado de varias personas hasta la sede del Sebin para someterlas a interrogatorios.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Puerto Cabello y Morón, Santos Rivas, dijo ayer que el ente había advertido la situación que se venía presentando con alimentos importados por el Gobierno.

El pasado 28 de septiembre emitieron un comunicado solicitando a Pdvsa y a Casa, mejorar la coordinación entre lo que se adquiría y se podía manejar, ya que estaban colapsando las almacenadoras y el puerto, al importar cantidades de alimentos muy por encima de su propia capacidad de almacenaje y de distribución. Dice que esta situación afectaba los contenedores con comida perecedera, que se tenían que conectar por turnos a las refrigeradoras y mantenerlos a una temperatura adecuada, situación que en muchas almacenadoras se hacía inmanejable por la exigencia de personal para esa tarea.

Recalcó que para disminuir el problema, el Gobierno optó por enviar -bajo la figura de “ayuda humanitaria” a países como Cuba y Nicaragua- muchos de estos contenedores, cuyo contenido corría el peligro de podrirse. Informó que hasta septiembre, por esta vía habían salido unos 1.500 contenedores, en lo que se conoció como “evacuaciones masivas”.

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Por: Lexander Loaiza

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