Las lesiones acabaron con la gesta histórica de los Astros de Houston este año

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(Caracas, 20 de octubre. Noticias24).- La hora de la reflexión llegó al seno de los Astros de Houston y antes de irse a sus merecidas vacaciones, tras quedar eliminados en la Serie de Campeonato de la Liga Americana, frente a los Medias Rojas de Boston, admitieron que desaprovecharon una gran oportunidad de haber revalidado el título de campeones de la Serie Mundial.

Tal vez una de las causas fueron las lesiones que sufrieron alguno de los jugadores estelares y claves dentro de la ofensiva de los Astros como es el segunda base venezolano José Altuve, que nada más quedar eliminado el equipo tuvo que pasar por el quirófano.

Altuve jugó con solo una rodilla sana, la izquierda, la espalda del puertorriqueño Carlos Correa nunca estuvo en buenas condiciones y el abridor Lance McCullers jugó con una lesión que al parecer requerirá de cirugía.

Algo que hizo Altuve el viernes cuando le operaron la rodilla derecha y se espera que esté listo cuando llegue el Campo de Primavera el próximo año.

Pero las dolencias físicas no son las que más afectan ahora a los jugadores de los Astros sino las anímicas después de la eliminación que sufrieron ante Boston, que les impidió hacer historia con dos títulos consecutivos de Serie Mundial.

“El corazón de este equipo realmente es incomparable”, declaró el as Justin Verlander, cuya formidable temporada ayudó a los Astros a llegar tan lejos en los playoffs. “Algunos de nuestros peloteros tuvieron que superar muchos problemas físicos y a pesar de ello lucharon al máximo por ganar”.

Sin embargo, el final fue decepcionante, de un año estelar en que los Astros impusieron un récord de la franquicia con 103 victorias al quedarse con el banderín de la División Oeste de la Liga Americana por segunda temporada en fila.

Houston no tuvo problemas en la Serie de División al barrer a los Indios de Cleveland (3-0) para avanzar a un duelo con los Medias Rojas, que ganaron 108 juegos en la temporada regular, nueva marca de equipo.

Pero el equipo de Boston, bajo la dirección del manejador boricua Alex Cora, que la campaña anterior había sido entrenador reserva con los Astros, se recuperó de la derrota del primer partido y luego siempre estuvo en control de la serie con el pitcheo hermético y el bateo oportuno y productivo que le permitió ganarla por 4-1.

“Aprenderemos de esto y todos aquí sentiremos un poco de frustración al tratar de asimilarlo. Sentiremos un poco de amargura al pensar que pudimos haber sido campeones en años consecutivos”, admitió el antesalista Alex Bregman, que fue el más consistente de la ofensiva de los Astros.

Bregman protagonizó un gran año como líder de la ofensiva de los Astros al aportar los máximos en su carrera en promedio de bateo (.286), cuadrangulares (31), carreras producidas (103) y dobletes (51).

Correa reconoce que para nada quiere volver a sentir la sensación de la eliminación y trabajará al máximo de cara a no vivir lo devastador que es el perder cuando se está convencido que dentro del equipo hay el talento y la clase suficiente para ganar el título.

Mientras Altuve luchó la mayor parte de la segunda mitad de la campaña con la lesión de la rodilla derecha.

El actual Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Americana, el pasado 21 de agosto, fue dado de alta de la lista de lesionados, donde había estado por primera vez como profesional, pero nunca se recuperó totalmente de la lesión.

Altuve, seis veces elegido al Juego de Estrellas, se sentía tan mal en la Serie de Campeonato que no pudo jugar a la defensiva y sirvió como bateador designado durante los últimos tres partidos.

El que más conoció y reconoció el sacrificio de Altuve fue el piloto de los Astros, A.J.Hinch, que reconoció que de haber sido la temporada regular, Altuve no hubiese jugado como lo hizo en los playoffs.

“En su caso, todo es cuestión de jugar con corazón. Es un gran ejemplo de lo que es correcto. Desearía que supieran por lo que tuvo que pasar para jugar todos los días y prepararse para luego contribuir y hacerlo bien”, valoró Hinch.

Después de la derrota de los Astros, Altuve dijo que este era “absolutamente” el peor dolor con el que había jugado.

“Me siento realmente mal por no estar en el campo para mi equipo”, destacó Altuve. “Pero una cosa que puedes saber es que di todo lo que tenía: saludable, no saludable, eso fue todo lo que tengo”.

Altuve, de 28 años, bateó .315 con 13 jonrones y 61 carreras impulsadas en 137 juegos esta temporada para los Astros. Bateó .265 en ocho juegos que disputó en los playoffs.

Con información de EFE