X

Fotos

A dos años de la tragedia de Amuay, la refinería «está en plena capacidad operativa»

Infografía: Jhoan Salgado / Noticias24

(Caracas, 25 de agosto. Noticias24).- El 25 de agosto de 2012, una fuga de gas propano en el bloque de almacenamiento número 23 del Complejo Refinador de Paraguaná terminó en una explosión que nubló el cielo falconiano por casi 72 horas y enlutó a toda Venezuela.

Media hora antes de la explosión, un fuerte olor a gas avisaba a las comunidades vecinas del complejo refinador lo que ocurriría a la 1:07 de la madrugada: la tragedia que cobró la vida de 55 personas y lesionó a otras 156.

La tragedia cobró la vida de 55 personas. 22 de ellas eran funcionarios de la GNB

De acuerdo con los datos oficiales, derivados de las investigaciones de aquel suceso, 22 de los fallecidos eran funcionarios militares del Destacamento N° 44 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), y las demás personas eran habitantes del sector y turistas nacionales, quienes murieron cuando intentaban disfrutar de las playas de Falcón.

«Una nube de gas propano», como lo manifestó en su momento el ministro Rafael Ramírez, fue la causa de la explosión. Según lo reseñan los informes surgidos tras las investigaciones desde distintos frentes y sectores de la vida política del país, se conoció que fueron afectados nueve tanques de la zona del bloque 23 de almacenamiento por fuertes llamas que se instalaron en los tanques 200, 203 y 204, este último fue apaciguado el 28 de agosto en horas de la mañana luego de que se consumiera en su totalidad su contenido.

El 4 de septiembre de ese mismo año, en horas de la tarde, uno de los tanques volvió a encenderse en llamas, pero el mismo fue controlado rápidamente y no trascendió a mayores consecuencias.

Cuatro días para extinguir las llamas

Foto: Archivo / albaciudad.org

Las labores de extinción iniciaron desde el mismo momento de la explosión. Cuando el olor a gas anunciaba el peligro inminente de explosión, se demandó la presencia de funcionarios que acordonaron las zonas de acceso. Un hora después, la explosión arropó una importante extensión de terreno y arrolló todo lo que estaba a su paso. Cerca de 738 viviendas fueron afectadas y unas 2.900 personas perdieron sus hogares.

La extinción del incendio duró más de 72 horas

El fallecido presidente Hugo Chávez arribó al lugar esa misma noche, y decretó tres días de duelo nacional por las personas fallecidas. El 27 de agosto, se dirigió al hospital Doctor Calles Sierra, visitó a los heridos y familiares del siniestro. Mientras tanto, persistían las labores de extinción, pero las llamas parecían incontrolables.

Aún ardía un tercer tanque de almacenamiento de nafta en Amuay y los bomberos hacían todo por sofocar este nuevo incendio, mientras los voceros oficiales llamaban a la calma y explicaban que la situación era normal.

Finalmente el día 28 se logró sofocar todo el incendio y enfriar los tanques.

«Primero lo primero. La primera acción de gobierno y de comunidad es el rescate de los heridos. Ahora siguen las labores de remoción de escombros, la ubicación de las familias. Vamos por etapas», dijo el presidente Chávez ante habitantes de las zonas aledañas y familiares de las víctimas.

Al instante iniciaron las investigaciones y a los pocos días se hizo pública la controversia entre los distintos sectores políticos acerca de lo sucedido en Amuay. «Sabotaje en Amuay» y «falta de mantenimiento en la industria» eran entre las dos principales hipótesis que ofrecía cada bando.

¿Sabotaje o descuido?

Foto: Archivo / EFE

“Hemos demostrado elementos que nos llevan a la conclusión, sin duda alguna, de que fue una acción deliberada de sabotaje lo que produjo la explosión con terribles consecuencias para el pueblo y para el país (…) Ha sido una investigación de todo el Estado venezolano”, dijo Ramírez en una de sus reiteradas apariciones en la prensa.

Rafael Ramírez, aclaró que la fuga de gas, que ocasionó la explosión en Amuay, «ocurrió de forma abrupta». Recalcó que es falso que se trató de una fuga de gas que se venía sintiendo desde hace días, como lo reseñaron algunos medios en esa oportunidad. La misma aseveración la hizo el fallecido presidente Hugo Chávez, quien en su momento dijo que era «imposible» que se sintiera olor a gas días antes de la tragedia.

“La única fuga se realiza de manera masiva en el momento que se detecta. No hay manera de que eso suceda sin que nadie lo detecte, ni manualmente ni por los equipos”, enfatizó Ramírez en la primera rueda de prensa que ofreció luego del suceso.

“Está demostrado que fue una fuga masiva de olefinas. No fue un elemento que comenzó a fallar sino que se produjo una falla masiva que en los primeros 10 segundos ya tenía una altura de 7 metros. Los operadores se paraban sobre los muros de contención de los tanques y ya no podían ver. La olefina es un hidrocarburo muy pesado, mucho más pesado que el oxígeno y tiende a quedarse como una neblina en el piso”, explicó.

Igualmente, precisó que las condiciones climatológicas fueron determinantes en la explosión.

“Hubo alta humedad, baja velocidad del viento, entre 0,5 y 0,14, con sentido contrario, es decir, sur-este, al momento de la fuga de gas”, añadió.

Por su parte, sectores de oposición presentaron un informe titulado: «Lo peor está por pasar”, realizado por la organización Profesionales del Petróleo, en el cual desglosaron sus hipótesis acerca de las posibles causas de la explosión ocurrida en Amuay.

La dirigente política Maria Corina Machado aseguró entonces que “la tragedia de Amuay era totalmente evitable”. Indicó además que la explosión se dio por falta de mantenimiento e inversión.

Machado, junto a otros dirigentes de oposición, fueron acusados por el Gobierno Nacional de tener alguna implicación en lo sucedido y atribuyó las presuntas intenciones a una estrategia electoral. Venezuela para esa época transitaba un período de campaña electoral para las elecciones presidenciales del 7 de octubre de 2012.

Por su parte, la oposición presentó un informe sobre el estallido en Amuay, que atribuyó a la «negligencia gerencial producto de ausencia de inversiones y mantenimiento».

Amuay en plena capacidad operativa

Foto: Archivo / albaciudad.org

A dos años de la tragedia de Amuay, Pdvsa asegura que la refinería se encuentra en plena capacidad operativa, procesando al día 448.000 barriles.

“Todas las unidades están operando, no ha habido ninguna falla ni ningún accidente“, dijo a Reuters recientemente un portavoz de la compañía.

Trabajadores de la planta habían dicho que una falla en la presión del vapor obligó a detener varias unidades, incluido el craqueador catalítico, de 104.000 BDP de capacidad, y al menos dos de las cinco unidades de destilación de crudo.

El portavoz de la estatal dijo que Amuay continuaba con el proceso de arranque del flexicóquer, que estuvo detenido por tareas de mantenimiento y negó los reportes de que su reinicio había sido pospuesto por problemas en la presión de vapor.

El flexicóquer fue detenido en enero por problemas en un compresor. El mantenimiento de la unidad arrancó en marzo y se espera que en los próximos días reinicie su actividad.

Junto a la refinería vecina Cardón, Amuay constituye el Complejo Refinador Paraguaná (CRP), el segundo mayor del mundo con capacidad para procesar 955.000 barriles diarios.

El circuito venezolano de refinación y mejoramiento de crudo sufre de constantes incidentes y paradas no programadas. La red aún no se recupera totalmente de un trágico accidente en Amuay, en agosto del 2012.