X

Fotos

El mundo celebra el Día contra la Pena de Muerte con la paradoja de 18.000 sentenciados

Armando Roque / Noticias 24

(Caracas, 10 octubre. Noticias24).- Aunque 31 países han abolido la pena de muerte durante los últimos 10 años, la cifra de vidas destinadas a ese castigo sigue aumentando, a tal punto, que en 2014 hay 18.000 sentenciados.

Entre 2013 y 2014, 22 países aplicaron la pena. A la fecha, en Japón, Egipto y Botsuana a los condenados y a sus familiares siguen sin informarles la inmediatez de la próxima ejecución.

Según un reporte de Amnistía Internacional, en Irak e Irán, las ejecuciones se multiplicaron durante la recta final de 2013, cuando se ejecutaron unas cien personas más que en 2012, representando un aumento de 15%.

Para Amnistía Internacional, «la pena de muerte es la negación más extrema de los derechos humanos, pues consiste en el homicidio premeditado y a sangre fría a manos del Estado».

Este “castigo cruel, inhumano y degradante”, que se impone en nombre de la justicia, sostiene esa organización, viola el derecho a la vida, proclamado en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Amnistía Internacional se opone a la pena de muerte en todos los casos sin excepción, con independencia de la naturaleza del delito, de las características del delincuente o del método empleado por el Estado para acabar con la vida de la persona condenada

Esa ONG lleva más de 30 años observando los acontecimientos relacionados con el uso de la pena de muerte y haciendo campaña por su abolición. Y es que en 1977, solo 16 países habían abolido la pena de muerte para todos los delitos. Pero en diciembre de 2013, esa cifra ascendió a 98.

Foto: EFE

Estado Unidos es uno de los países que todavía aplica la pena de muerte. Entre 1890 y 2010, al menos 8.776 personas han sido ejecutadas en ese país, aunque 276 de esas ejecuciones se llevaron a cabo con errores que prolongaron la agonía del condenado.

Tal fue el caso de un reo de nombre Joseph Wood, quien murió casi dos horas después de recibir una inyección letal que tenía los mismos compuestos usados en otra polémica ejecución en Ohio, seis meses atrás.

Según testigos, el hombre de 55 años de edad, continuó resoplando y tomando bocanadas de aire cientos de veces, cuando la ejecución debería haberse completado en unos diez minutos.

“Quitarle a vida a otra persona es una violación evidente a los Derechos Humanos”

Foto: www.enpositivo.com

Una de las razones para celebrar la fecha en Venezuela, es que no está entre los países cuyas leyes establecen la pena de muerte.

Al respecto, Alfredo Romero, director ejecutivo del Foro Penal Venezolano, consideró que los seres humanos “no tenemos facultad ni potestad para quitarle la vida a nadie”. Manifestó que la pena de muerte es algo que se ha tomado del pasado y que no ha sido superada en otros países como Estados Unidos.

“Aunque hay países que incluyen la pena de muerte dentro de su legislación, otro de los problemas que deben discutirse cuando se habla de pena de muerte son los asesinatos bajo el esquema de ejecuciones extrajudiciales, que se hacen básicamente de manera repetitiva”, resaltó el especialista.

Para Alfredo Romero, deben ser enaltecidos países como Venezuela, donde nunca se ha incluido la pena de muerte en el sistema jurídico.

Nos obstante, cree que se deben “reforzar las medidas preventivas y sanciones que no requieren la pena de muerte y, por otro lado, evaluar la existencia de la pena de muerte ilegal establecida cuando funcionarios policiales o paramilitares asesinan a personas”.

La posición del especialista Romero es compartida por el doctor Yuri Buaiz, fundador de la Federación Nacional de Defensa de los Derechos Humanos.

«Los derechos humanos son una herramienta para la transformación política y social, además permiten crear conciencia a través de la educación del ser humano y la sensibilidad”, aseveró.

Buaiz dijo ser partidario de las acciones que promueven el amor y la paz, como piezas claves para el respeto a la vida misma.

“Todos estos elementos nos llevan a no aceptar de ninguna manera algún acto que pueda acabar con la vida de otro ser humano”, puntualizó.

Finalmente, resaltó que la descomposición social es un tema que debe resolverse, “pero la anarquía y venganza no es la manera porque esto nos podría conducir a una sociedad más delictiva, entendiendo el delito como un fenómeno global”.

Foto: germinansgerminabit.blogs.com