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Los llanos venezolanos vibran al son del arpa, el cuatro y las maracas (+fotos)

Foto: Prensa Mintur

(Caracas, 20 de octubre. Nota de prensa).- Vanessa Mendoza y Pedro Blanco una vez más exhibieron la majestuosidad de los llanos venezolanos, que vibran al son del arpa, el cuatro y las maracas

Mediante la retransmisión de ​este capítulo del programa ¡Qué Chévere es Venezuela!, por Venezolana de Televisión (VTV), los televidentes pudieron trasladarse –en esta mañana de domingo– a la inmensidad de la sabana apureña.

Por estos lares, el Hato El Cedral se constituye como uno de los principales atractivos para quienes practican el turismo de observación. Y es que se trata de un paraíso con fauna y vegetación exuberante, ubicado por vía terrestre a 9 horas de Caracas y a 3 horas de San Fernando de Apure, la capital de la entidad.

Al llegar al hato, el visitante se encuentra con 53 mil hectáreas de maravillosas reservas naturales. Desde cualquier punto, las miradas se deleitan con paisajes de ensueño, donde las aves se encargan de colorear el cielo. Este santuario también alberga criaderos de diversas especies en peligro de extinción, que luego son liberadas en su hábitat natural.

Los más aventureros, como Vanessa y Pedro, no pierden la oportunidad de visitar los esteros, en búsqueda de una gigante que habita en los dilatados humedales. Se trata de una de las culebras más largas del mundo, endémica de Suramérica: la anaconda, también conocida como culebra de agua por su destreza al nadar, pudiendo permanecer hasta 10 minutos bajo el agua. ¡Hay que tener mucho cuidado!

el gentilicio del llanero se deja ver sin mayor esfuerzo, ya que la hospitalidad y la sencillez hacen que el turista se sienta como parte de la familia.

Por otra parte, el gentilicio del llanero se deja ver sin mayor esfuerzo, ya que la hospitalidad, la sencillez en el trato y la inclusión en las tareas diarias, hacen que el turista se sienta como parte de la familia.

Una faena en el llano adentro consiste en arrear el ganado, cuya labor cotidiana es realizada por recios hombres y mujeres, quienes demuestran que la habilidad la brinda la experiencia. Asimismo, los llaneros se levantan muy temprano para cumplir con la tarea de ordeñar a las búfalas, que producen una leche rica en grasas y proteínas.

Siguiendo los caminos del llano apureño, se encuentra la Capital Folclórica de Venezuela: Elorza, pueblo bendecido por las aguas del Arauca vibrador y que acoge a multitudes cada 19 de marzo, cuando todo el país se suma a la celebración de sus fiestas patronales en honor a San José.

Una experiencia inolvidable es presenciar un atardecer de cara al horizonte. Mientras que, al llegar la noche, la parranda se enciende avivada por el calor de las brasas que cocinan una deliciosa carne en vara y la alegría de un conjunto musical improvisado entre los asistentes. Sobre esto, el arraigo cultural es tan profundo que es fácil encontrar un arpa, un cuatro y unas maracas, así como parranderos dispuestos a hacerlos sonar y bailar al ritmo del joropo.

En estas tierras también es posible aventurarse a safaris nocturnos, que tienen como punto de inicio los magníficos colores de la puesta de sol, permitiendo observar búhos, osos hormigueros, pumas, cocodrilos, entre otros animales que no le temen a la oscuridad.

Foto: Prensa Mintur

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