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El «fracking», un «método salvaje» con el que EE UU aumentó su producción petrolera

Foto: EFE / Archivo

(Caracas, 29 de octubre- Noticias24).- Durante el desarrollo del Consejo Federal de Gobierno, el pasado 22 de octubre, el presidente de la República, Nicolás Maduro, acusó al gobierno de los Estados Unidos de emplear un “método salvaje” en la extracción de petróleo, denominado “fracking”, el cual, a su juicio, ha incidido en la caída de los precios del crudo nacional.

Luego de estas declaraciones, surge la interrogante: ¿Qué es el «fracking»? En internet esta técnica es definida como una fracturación hidráulica y se realiza para posibilitar la extracción del gas y/o el petróleo del subsuelo, mediante la perforación de un pozo vertical para luego realizar una perforación horizontal, a fin de realizar la inyección de agua, arena, y productos químicos en la roca madre para provocar el flujo de gas y su salida al exterior.

Este procedimiento se realiza en Estados Unidos desde hace aproximadamente unos diez años y aunque se ha expandido en Europa, hay otras naciones que se han mostrado en contra de esta técnica. Contaminación del aire, así como de los suelos, de las aguas superficiales y subterráneas, son algunas de las afectaciones que genera el “fracking” mediante su implementación.

Hasta el año 2010 se tenía calculado la realización de 2,5 millones de fracturas en todo el mundo; mientras que se ha estimado que, en los últimos cuatro años, ha aumentado cerca de un 40% las reservas probadas de gas en Estados Unidos.

En ese país, desde 2004, la producción ha crecido en un 56% mediante la implementación del “fracking”, a pesar de sus altos costos de producción, los cuales se encuentran por encima de los cien dólares “y con tendencia creciente”, muy por encima de los precios que maneja Venezuela, de acuerdo a lo declarado por el presidente Nicolás Maduro.

Al respecto, el jefe de Estado venezolano ha señalado que Estados Unidos produce cerca de 9.5 millones de barriles diarios a un “costo impagable”.

Infografía: Miguelangel Guedez/ Noticias24

Hablan los expertos

El auge que ha tomado la técnica de fracturar rocas de esquisto con el fin de obtener petróleo y gas natural es cada vez mayor. El descubrimiento de reservas de esquisto, especialmente en Estados Unidos, ha permitido a la industria producir más y más, generando un impacto en la oferta del crudo.

A juicio del analista Álex Vallenilla, el incremento de la producción petrolera mediante esta práctica “ha hecho que los países, que anteriormente eran los primeros suplidores (de Estados Unidos), tengan que empezar a buscar otros mercados”.

Consideró Vallenilla que esta acción ha propiciado que naciones como China, también como presión a los países árabes, prefieran comprar crudo a Latinoamérica, entre otros, que no le están vendiendo a Estados Unidos, “porque sus costos son muchos más económicos que los costos que registra el mercado del Medio Oriente”.

Esos países se han visto en la necesidad de bajar los precios para tratar de no perder cuotas de mercado”, aseguró Vallenilla.

Resaltó que la explotación de esquisto, cuyos yacimientos principales se encuentran en Estados Unidos, Canadá, Brasil, Francia, Alemania y Polonia, entre otros, ha hecho que los principales productores de petróleo convencional se vean “en la necesidad de bajar los precios para tratar de no perder cuotas de mercado”.

“Es una guerra de producción, una guerra de precios que se ha desatado. Cada país está buscando las maneras de salir mejor parado de todo esto que está ocurriendo, porque ahora tenemos exceso de hidrocarburos disponibles”, aseguró Vallenilla.

De acuerdo a las especificaciones del American Petroleum Institute, “en su estado bajo tierra, antes de ser tratado, no es considerado petróleo”

El especialista hizo referencia a los altos precios del crudo meses atrás, los cuales “fueron aprovechados por las empresas petroleras para desarrollar la tecnología para la extracción de petróleo en esquisto”, y que ello “ha permitido que ahora se aumente la cantidad de petróleo que se está produciendo, elevando en este caso, los hidrocarburos y provocando una caída en sus precios por la alta oferta”.

Por su parte, el economista y experto en temas petroleros, Fernando Travieso, se refirió a las consecuencias que genera la implementación del «fracking». Consideró que esa tecnología, que calificó de «innovadora», debe ser «mejorada porque tiene un impacto ambiental importante”.

Aclaró que el esquisto, de acuerdo a las especificaciones del American Petroleum Institute, “en su estado bajo tierra, antes de ser tratado, no es considerado petróleo”, por lo cual es de menor calidad “y por eso el costo de producción, es decir, sacar el equivalente de un barril de petróleo en esquisto ronda los 80 dólares”.

No obstante considera que “cada país tiene derecho a producir la energía que considere conveniente, pero la baja en el precio afecta los desarrollos que tiene planeados la industria petrolera”.

El economista consideró que se requiere un precio por barril que ronde los 120 dólares “para que el emprendimiento conjunto entre (la empresa estatal rusa) Rosneft y la Exxon Mobil, de Estados Unidos, sea rentable”.

Sin embargo, el analista no ve viable “a mediano y largo plazo mantener el precio entre los 80 y 90 dólares los crudos marcadores porque se paralizaría el inicio de toda una serie de proyectos que, a la larga, significarían una falta de petróleo y eso va a traer, a mediano plazo, un repunte muy fuerte en el precio”.

Sobre el precio del crudo venezolano, que ya suma siete semanas en caída, manifestó que puede analizarse técnicamente y desde el punto de vista geopolítico. “Un precio bajo del petróleo viabiliza las operaciones militares, y de todo tipo, que se vienen realizando en el Medio Oriente (…) y eso asegura un amplio respaldo a los emprendimientos que Occidente está haciendo en la zona, porque un aumento en el precio significaría un costo inflacionario y la población rechazaría cualquier intromisión en esa región del mundo”.

Travieso hizo referencia a la información suministrada por la Opep, mediante la cual “por cada 15 barriles producidos, solo se repone uno. Entonces se tiene una caída en el nivel de reservas donde operan las grandes trasnacionales”, las cuales, según su criterio, necesitan registrar reservas, que se hace bajo la figura de producción a futuro, en contra de los países cuyas áreas operativas están bajo control de una empresa estatal, como es el caso de Irán, Arabia Saudita o Venezuela”.

Consideró que tiene “mucho fundamento” la denuncia del presidente Maduro, ya que “efectivamente, afecta los ingresos en divisas del mayor productor de petróleo en el mundo que es Rusia” y, además, “significa un menor flujo de ingresos para Venezuela; pero que con la colocación del barril en el presupuesto de 2015 a un monto de 60 dólares, queda un margen de juego bien interesante” para el país.

Por: Héctor Acosta / Departamento de Investigación /Noticias24