“Granada”, la tierra que recorrió e inmortalizó el poeta Federico García Lorca

Foto:Composición JUlio C. Alcubilla B./ Noticias24

(Caracas, 21 de agosto. Noticias24) –Este año se cumplieron 120 años de nacimiento del poeta Federico García Lorca y 100 de la publicación de su primera obra, ‘Impresiones y Paisajes’, por ello le llevamos a un viaje en el que trascendemos y descubrimos esta ciudad andaluza, su ciudad, guiados en parte por su voz y sus recuerdos.

A Federico García Lorca le gustaba proclamar que era granadino. «Me gusta Granada con delirio», escribía a su amigo Melchor Fernández Almagro en 1924. Antes de adentrarse en ese «paraíso cerrado para muchos, jardines abiertos para pocos», como definía a la antigua capital nazarí, hay que explorar la comarca circundante de La Vega, donde están los verdaderos orígenes del poeta en su año.

Foto:Granada Hoy

Este año que se cumplen 120 años de su nacimiento y 100 de la publicación de su primera obra, Impresiones y Paisajes. Un texto nos recuerda sus voces… «Yo no nací en Granada, sino en un pueblo llamado Fuente Vaqueros en 1898…».

La localidad está a dos pasos de ese aeropuerto que lleva su nombre y tiene a la Sierra de Parapanda como telón de fondo. Allí, el Museo Casa Natal Federico García Lorca se mantiene como una extraña burbuja en un pueblo que ha sufrido profundas transformaciones desde finales del siglo XIX. La casa, que conserva gran parte de su decoración original, perteneció a los Palacio, la familia de Matilde, la primera mujer de su padre, cuyo destino y tragedia le serviría de inspiración para su obra de teatro Yerma. Sólo vivió en ella tres años antes de que sus padres se mudaran a otro edificio del mismo pueblo. En 1907, se trasladaron Asquerosa, ahora Valderrubio.

Foto:ahora vas y lo cascas…

En esta otra población de La Vega, cercana a las fábricas de azúcar que harían rica a su familia, probarían varias viviendas antes de echar raíces en el número 2 de la calle de la Iglesia, ahora convertida en la Casa Museo del Poeta. «Un lugar mágico, cargado de duende, al que volvería una y otra vez hasta 1925», cuenta el encargado, Eduardo Carretero.

Allí, como dice el hispanista Ian Gibson, «la creación lorquiana se enraíza con tenacidad en hechos reales».A tiro de piedra está la casa de Frasquita (Bernarda) Alba que pronto será museo. Antes de dejar la zona, se pueden visitar varios rincones donde el poeta fue feliz. «Creo que mi sitio está entre estos chopos musicales y estos ríos líricos».Aunque no se puede dar un paso por Granada sin encontrar su huella, hay una veintena de lugares clave que todo amante de la figura y la obra del autor debería conocer. La Diputación ha diseñado un itinerario con guía caracterizado incluido, pero no está de más ir acompañado de Poeta en Granada.

Foto:private tours/

Paseos con Federico García Lorca, donde Ian Gibson propone siete sugerentes recorridos que tienen como preámbulo una visita al nuevo Centro Federico García Lorca. Se encuentra cerca de la Catedral donde está enterrada Mariana Pineda, en un edificio diseñado por el rompedor MX_SI Architectural Studio, «que además de albergar el legado de la familia aspira a convertirse en el gran epicentro de estudio y difusión de su obra», explica Gracia Pelegrín, gestora del centro.

Federico era un guía perfecto de su ciudad y, como hizo con tantos amigos, nos llevaría a la Puerta de las Granadas subiendo por la Cuesta de Gomerez desde Plaza Nueva. Allí mostraría esa «Alhambra, jazmín de pena donde la luna reposa».

Foto:Wikipedia/

Seguro que si aún estuviera entre nosotros, nos recomendaría llevar en el ipod alguna de las piezas que la Puerta del Vino inspiró a Debussy y mucho cante jondo, como el que se pudo escuchar en la plaza de los Aljibes durante el primer festival dedicado a la vertiente más emocional del flamenco. «Él mismo ayudó a organizarlo en 1922», dice Mon Lerman, guía caracterizado de Lorca.

Entre cármenes y tablaosTambién habría que recurrir a la música de Isaac Albéniz, quien vivió en esta colina de Sabika. Y sobre todo a la de su gran amigo Falla, del que nos enseñaría su carmen, típica construcción local compuesta por un palacete y varios jardines, donde tantas noches tocaría en su famoso piano.

Foto:Wikipedia/

Antes de entrar en la Alhambra, nos descubriría otros tesoros como el Carmen de los Mártires, cuajado de reminiscencias de su muy admirado San Juan de la Cruz; la Iglesia de Santa María, donde salió una vez como penitente, o la Taberna del Polinario, hoy convertida en el museo del cantaor Antonio Barrios. Allí solía encontrarse el poeta con muchos artistas granadinos.Habría que esperar hasta el atardecer para que entrásemos en las estancias reales y al asomarnos desde sus ventanas nos sorprendería la colina del Albaicín transformada en esa «Atlántida maravillosa», formada por «el firmamento vuelto al revés», que diría Richard Ford, o el Cielo Bajo, que dicen por esta tierra.

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De la Granada cristiana apenas querría enseñarnos un par de sitios, como el Rinconcillo del Alameda, en la Plaza Campillo, que ahora forma parte del restaurante Chikito, o la Acera del Darro, desde donde nos subiría al Albaicín, adentrándonos en algunos de sus cármenes más secretos. La siguiente parada sería en el Sacromonte para escuchar flamenco del genuino.

Y luego hay que ir a la ermita de San Miguel, uno de sus lugares favoritos y donde se contempla Granada en su esplendor.Dejaría para el final la Huerta de San Vicente, su último refugio, el sitio que posiblemente mejor lo representa y que se ha conservado tal como él lo dejó antes de irse a la casa de los Rosales, hoy convertida en el Hotel Reina Cristina. Allí, unos días más tarde, lo detendrían en aquel funesto mes de agosto de 1936 para luego asesinarlo, como a tantos otros, en las cercanías de Viznar y Alfacar, a 10 kilómetros de la ciudad.

Foto:The Independent/

Seleccionado por: Julio César Alcubilla Bonnet/Fuente:elmundo/ Noticias24