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Gastronomía

País de Sabores: La Patana Cultural, la armonía perfecta entre la gastronomía y el arte

Foto: Pizza «la patanita» junto a dos papelones. Fernando Romero / Noticias24

(Caracas, 15 de octubre. Noticias24) – Llegar a La Patana es encontrarse con un repertorio de cultura, tanto en las paredes como en las mesas o en la misma música que se escucha en el lugar, y que hace recordar esa vieja trova en la que la izquierda alzó su voz durante tanto tiempo.

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La primera Patana nació en Mérida, hace 23 años, planteándose como un lugar para el encuentro y para la resistencia. Su concepto era, y sigue siendo, musical.

La Panata sin duda busca la trova y solo hace falta mirar sus paredes para recordar algunas de las viejas canciones de Ali Primera.

«Es un lugar para los soñadores», comentó uno de los chef

En Caracas cuentan con dos sedes que, aunque distintas, transmiten más o menos lo mismo. En primer lugar, está la de Altamira, al lado del Centro de Estudios Latinoamericano Rómulo Gallegos (Celarg). Igualmente, existe otra sede en el Teatro Teresa Carreño, ubicándose siempre cerca del arte.

Además, según me refirieron en confianza, el 21 de octubre de este año van a inaugurar una nueva sede en el Hotel León de Oro, en el centro de Caracas.

«Comienza principalmente en Mérida, su génesis se edifica en la promoción de la canción latinoamericana y la trova. La Patana Cultural es un espacio de la formación de la música, de las artes, de lo visual. Iniciando como un proyecto para promover nuestra idiosincracia, desde la gastronomía y la bebida, hasta lo musical y lo artístico«, me explicó Iván González, promotor cultural de uno de estos espacios.

«Empezamos a producir un concepto diferente»

Todo aquí es bien venezolano, tienen pizzas en las que mezclan distintos alimentos del país, como otras con una masa hecha a base de maíz, más criollas todavía. Entre las cosas que ofrecen resaltan las cachapas y, también, su famoso ceviche.

Lo que llama la atención, principalmente, es como parecen vincular todo lo que hacen en él: desde los cuadros, las pinturas y el ambiente (claro o bohemio), hasta las comidas y bebidas que ofrecen.

«Es algo que se va dando a través del espacio. Nosotros, en principio, ofrecíamos una propuesta muy sencilla de elaborar: las pizzas. Pero, con la necesidad de encarrilarnos a lo nuestro, empezamos a producir un concepto diferente«, refirió Julián Jerez, chef de uno de los locales.

Lo fascinante de la Patana es la manera en que vinculan las comidas que ofrecen con las bebidas, asociandolos con armonía en un ambiente cultural, más bohemio en Altamira, mientras es más diáfano en el Teresa Carreño.

Para Julián su combinación preferida es el ceviche con el simoncito (una bebida artesanal que solo ellos preparan). Según me comentó, dicen que ésta bebida fue tomada por el Libertador, Simón Bolívar, durante su estancia en el estado Mérida.

Foto: Cartel en la entrada de la sede de Altamira. Fernando Romero / Noticias24

«Básicamente, La Patana es un lugar para el encuentro, y para escuchar», señala Julián.

Se contrapone a la metrópolis que se alza inmensa. La Patana es más bien un pequeño rincón, una escondite de la gran ciudad. Mas no es un lugar para olvidarse de ella, sino para debatir, encontrarse, reflexionar o el simplemente disfrutar de un buen rato al son de cantautores venezolanos.

«Es un lugar para venir a escuchar al músico, es la casa del músico», dijo Jerez.

Igualmente, me informó que la mayoría de los trabajadores del lugar son músicos y muchos de ellos se presentan con cierta regularidad en la pequeñas tarimas de sus diferentes locales.

De allí deriva otra característica fundamental de La Patana Cultural: su agenda musical. Casi todos los días de la semana, tienen música en vivo en sus diferentes sucursales, que se puede disfrutar mientras uno se echa un «traguito» y se olvida, definitivamente, de la cotidianidad.

«Se ha determinado que venir muy seguido a este sitio puede producir bohemia», reza un cartel en la entrada del local.

Es perfecto, parece. Íntimo, privado, tranquilo, y puesto a disposición de todos para desentenderse de la jornada laboral, del jefe que te grita, de la tranca de la esquina o de esa vecina que no para de hacer reclamos a la junta de condominio.

Redactado por: Juan Briceño / Noticias24

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Foto: Personas conversando en la sede del Teresa Carreño. Fernando Romero / Noticias24

Foto: Fotografías en una de las paredes del local. Fernando Romero / Noticias24

Foto: Barra de la sede del Teresa Carreño. Fernando Romero / Noticias24

Foto: Fotografías en la pared. Fernando Romero / Noticias24

Foto: Juancho y Zeus preparando un trago. Fernando Romero / Noticias24

Foto: Joven leyendo en la sede del Teresa Carreño. Fernando Romero / Noticias24

Foto: Tarima de la sede de Altamira. Fernando Romero / Noticias24

Foto: Cocineros preparando las pizzas. Fernando Romero / Noticias24

Foto: Mural en la sede de Altamira. Fernando Romero / Noticias24

Foto: Bar. Fernando Romero / Noticias24

Foto: Barra del local, atendida por sus propios dueños. Fernando Romero / Noticias24