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Gastronomía

Carlos García chef venezolano, rememora los sabores, técnicas e historias de nuestra cocina

Video: Noticias24, 19 de octubre de 2015

(Caracas, 19 de octubre. Noticias24).- Carlos García, considerado entre los 50 mejores de Latinoamérica, cursó estudios completos de cocina en la Escuela de Hosterlería Hoffman, en Barcelona España, en 1996.

Realizó prácticas en restaurantes como El Bulli (1998), el Celler de Can Roca (2005), entre otros, en Venezuela, comenzó en 1991 abriéndose camino en varios locales, hasta hacerse chef de Malabar (2003 -2007), en el cual alcanzó gran reconocimiento y respeto en Caracas, con una propuesta de cocina de autor muy creativa. A finales de 2007, abrió su propio restaurante ALTO.

Ese mismo año recibió la distinción Tenedor de Oro al Chef del Año, otorgada por la Academia Venezolana de Gastronomía. Alto es un restaurante que ofrece saberes y sabore venezolanos sobre mantel largo, en una propuesta que hace de la mesa un punto de encuentro social y ciudadano.

“El cacao constituye una de sus mayores obsesiones”

García, interpreta nuestro país pleno de ingredientes locales y representativos de nuestra culinaria, estableciendo una relación directa con productores locales. El cacao constituye una de sus mayores obsesiones; convencido del valor y la calidad del grano criollo venezolano, dedica parte importante de su trabajo a promoverlo como ingrediente esencial y bandera dentro de su discurso.

“En Alto nos abocamos a una propuesta de cocina venezolana contemporánea. Hacemos de nuestra mesa el mejor punto de encuentro con el país que somos y que queremos; la usamos de espejo para comernos nuestro reflejo sin complejos”.

“Miramos a nuestro alrededor con apetito. Sazonamos nuestro entorno buscando llevar las cosas un poco más allá de lo evidente, abonamos el suelo de nuestras raíces pensando en el futuro. Dentro del trabajo de asimilación diario, uno de nuestros ingredientes consentidos ha sido el cacao. Sentimos que tenemos una deuda pendiente con nuestro grano criollo, el más fino del mundo”.

“El cacao revive con fuerza en Venezuela. Es símbolo de superación y desarrollo”

Carlos considera que entre los protagonista de nuestra historia desde tiempos de la colonia, es clave para entender nuestra identidad. Paradójica-mente, por su valor económico, el cacao fue asumido más como moneda que como ingrediente – el dinero, de hecho, no se come. A margen de nuestro recetario, se mantuvo ajeno a nuestra mesa.

El cacao revive con fuerza en Venezuela, es símbolo de superación y desarrollo. A su alrededor, se tejen esfuerzos de todo tipo por darle al cacao el lugar que se merece.

En Alto, hacemos nuestro aporte reconciliando este ingrediente con nuestra tradición gastronómica, agradecidos con un grano de características únicas y enormes posibilidades en la cocina.

“El cacao criollo nace en Venezuela. Aunque acoge trinitarios y forasteros, es el país con mayor variedad genética de criollos, con más de 30 granos distintos: Porcelana, Chuao, Sur del Lago, Perijá, Mérida, Zea, Hernández, Tucaní, Canoabo, Trincheras, Ocumare, Cata, Cumboto, Choroní…

Pudiera compararse con la uva blanca en el mundo del vino. Es blanco por dentro, no tiene taninos, no es ácido ni astringente. A diferencia del resto, es dulce, sabe a nuez. Sus matices son delicados y persistentes en boca. Evoca flores de caoba, araguaneyes, bucares, tiene malta, melaza, papelón, miel, frutos secos, guanábana, guayaba, plátano, cambur, tonos tostados, cítricos y ahumados sobre un fondo suave de chocolate.”

Escrito por: Julio C. Alcubilla B./ Noticias24