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Gastronomía

Castillo de Molina Winemaker Blend 2010: conozca su historia

Foto: Julio César Alcubilla B.

(Caracas, 6 de Enero. Noticias24) – Viña San Pedro se ha caracterizado por ofrecernos monovarietales o vinos elaborados con una sola variedad de uvas, distintivos de su terruño chileno. Sin embargo éste blend inició su cadena de comercialización promisoriamente, debido entre otros factores a su selección de diversos terruños que componen su mezcla y una lógica guarda en botella, para lograr su máxima expresión.

Venezuela fué el primer país de Latinoamérica que disfrutó del Castillo de Molina Winemaker Blend 2010, del valle de Rapel.

En ésta nota, por igual daremos a conocer presentación el Sauvignon Blanc Reserva 2011 del valle de Elqui y Castillo de Molina Blanc Fumé 2011, del valle de Casablanca. Gonzalo Castro, enólogo jefe de Castillo de Molina, didáctico y completo en sus comentarios, nos ofreció una armonía considerada por un servidor como distintiva del arrolador talento de la reconocida chef Ketty Z., especialista en catering creativo.

Acerca del Sauvignon Blanc Reserva 2011 del valle de Elqui

“Viña San Pedro ubicó este Valle, para el logro de nuevas variedades, a partir del año 2006, se comenzó con el Proyecto Origen para hallar nuevos suelos, nuevos climas y en general nuevas geografías para la producción de nuestros vinos”.

Foto: Julio César Alcubilla B.

Nos destacó Gonzalo Castro P. enólogo jefe de Castillo de Molina… “El primer vino producido en este Proyecto fue Castillo de Molina Winemaker, en el cual se trató de identificar el mejor terruño.

Por otro lado para el año 1998, ubicamos en el norte de Chile, específicamente a 500km del Norte de Santiago, el Valle de Elqui, un lugar que se caracteriza por tener los cielos más limpios y en el que se encuentran los observatorios climatológicos de todo el mundo, para investigar nuestras condiciones atmosféricas. Poseedor por igual de aguas muy puras, caracterizadas por su mineralidad, los viñedos además se desarrollan dependiendo de las zonas, con seis tipos de climas que convergen en el mismo valle.

Son viñedos que crecen con vegetación al rio, el valle de Elqui se encuentra casi al lado del desierto, es una región diferente por ser perpendicular a lo que comúnmente se reconoce en Chile. Ya que en nuestro país, casi todos sus valles están ubicados de norte a sur, esto permite que toda la costa del océano pacifico que es fría decline en el centro, por ser una zona cálida capaz de producir los mejores vinos tintos a diferencia que en la costa, en la cual viña San Pedro produce los vinos blancos”.

“El Valle del Elqui se encuentra ubicado de cordillera a mar, haciendo que los viñedos estén enclavados en las partes más bajas de los cerros, junto al Valle del Limarí, siendo los dos únicos valles de Chile que se distribuyen de mar a cordillera. Ambos son como un corredor en el que el aire del mar penetra profundo hacia la cordillera, produciendo un abanico de muchos climas: de fresco a cálido, súper cálido hasta seco, y nuevamente al llegar a la cordillera de los Andes, se vuelve a poner frio e incluso nevado.

El Valle del Elqui sin embargo no se impacta por las características de la Cordillera de la Costa; sus suelos minerales son ricos en sedimentos de rio, no existe lluvia en El Elqui, esto le otorga al vino notas exóticas o diferentes, como al ají verde, pimentón, minerales complejas, descubriendo en el paladar un vino que se expresa a través del terruño o por su estilo.

Su frescura gusta en el mundo, aunque existen valoraciones encontradas, sobre todo si se compara con un Sauvignon Blanc clásico, resultando más exótico. Incluso al compararlo con el Casa Blanca Fumé de Viña San Pedro el cual es más tradicional y se parece a lo que acostumbramos a catar el Francia”.

Foto: Julio César Alcubilla B.

“La mineralidad en este vino Sauvignon Blanc 2011 del Valle del Elqui, se descubre fundamentalmente por sensaciones en boca, logrando identificar quizás ciertos sabores a piedra”, particularmente al margen del comentario de Gerardo Castro personalmente identifiqué a través de ciertas notas al degustar este vino cuando era niño en el colegio que bromeaba con mis compañeros jugando con la tiza en la boca; lejos de entender que esto sea un sabor agradable en el primer impacto, es un vino que nos permite profundizar aún más en nuestra memoria culinaria, la cual aparte de estas notas terrosas, granulosas, nos impacta con una frescura pocas veces apreciadas anteriormente, por una complejidad de sabores muy propias más de vinos tintos que de vinos blancos, realmente una notable experiencia que recomiendo ampliamente.

Continuando con las declaraciones de Gonzalo Castro… “estos sabores tan asociativos de la infancia, surgen debido a la interacción de las proteínas de la saliva con el tipo de mineral existente en la piedra, del terruño donde se desarrollan las vides. En general las proteínas de la saliva suelen cortarse más en los vinos tintos tradicionales, logrando percibir astringencia.

En los vinos blancos, aunque no en todos, hay veces que tienen ciertas características de composición mineral que por igual interactúan con la proteína de la saliva. Produciendo una sensación en boca, en la que notamos que la salíva se corta. No siendo esta la misma sensación que percibimos comúnmente, sino una en la que notamos que la boca no está lubricada, igualmente es identificada en el postgusto”.

“Prefiero no hablar en tal sentido, de mineralidad en la nariz cuando catamos vinos blancos, por el contrario en algunos vinos tintos si lo expreso, sobre todo cuando hayo una nota de pólvora, grafito, que en el vino tinto son más fáciles de identificar y comprender.

En este vino blanco, siento que en boca logre expresar mi visión del terruño, aunque percibamos cierta salinidad en el retrogusto; esto puede ser debido a las condiciones de formación del suelo y la brisa salina, la cual cubre las uvas otorgándole a la piel de la misma esa salinidad.

Por otro lado en El Elqui no están presente la proporción de carbonato de calcio ni de la influencia directa del mar. Pero si lo comparamos con El Valle de Casa Blanca, estos son destacadamente minerales y el agua de su riego tiene un alto contenido mineral. Finalmente debo informarles que en el Valle del Elqui, Viña San Pedro produce este Sauvignon Blanc y dos líneas de Syrah y Chardonnay. Su suelo está provisto de una composición de arena, limo y mucha arcilla”.

Notas de Cata del Sauvignon Blanc reserva 2011 del Valle del Elqui

En nariz además de lo expresado en cuanto a su mineralidad, destaca por su frescura y un acento frutal interesante, en el cual percibí fundamentalmente el olor a manzana verde y notas ligeras de esparrago fresco. En boca, la primera embestida se expresa con discreta acides, notable frescura, acento salino y frutos como el kiwi, entre otros. Su redondez y equilibrio por igual muy agradables, es un vino que no solamente pudiese ser tomado para armonía o maridaje, sino que incluso bebido solo entre un grupo de amigos.

Escrito por: Por Julio César Alcubilla B.-/Noticias24