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Gabriel García Márquez cumple 87 años como paradigma universal de las letras latinoamericanas

Foto: Guillermo Arias / AFP / Archivo

(Caracas, 6 de marzo. Noticias24).- El laureado escritor colombiano, Gabriel García Márquez, arriba a sus 87 años. Un cáncer linfático, diagnosticado en 1999, lo mantiene alejado de la vida pública desde 2012. Su obra sigue vigente a través de los libros que ha escrito, más de treinta.

Eran las nueve de la mañana de aquel 6 de marzo de 1927 cuando en la población colombiana de Aracataca, departamento de Magdalena, nació Gabriel José de la Concordia García Márquez.

A los 5 años, sus padres, Gabriel Eligio García y Luisa Santiaga Márquez, se trasladaron a Barranquilla y son los abuelos maternos quienes se quedan a cargo del niño.

Fue allí donde “Gabito” obtuvo sus primeras lecciones de vida, y las que marcarían parte de su obra literaria. Su abuelo le inculcó el amor por la lectura; de su abuela aprendió innumerables historias de fantasmas que tejía alrededor de la casa donde vivían.

A los ocho años, retorna con sus padres; esta vez al departamento de Sucre, donde comienza formalmente sus estudios escolares para luego ser enviado a un internado en Barranquilla. Allí comenzó a escribir poemas y tiras humorísticas. A pesar de ello, era considerado un joven tímido.

Una beca lo lleva a culminar sus estudios secundarios en Zipaquirá, para luego, en 1947, radicarse en Bogotá para estudiar Derecho en la Universidad Nacional de Colombia.

Sin embargo, su pasión por escribir iba en crecimiento. En ese mismo año, publica su primer cuento, La Tercera Resignación, en el diario el Espectador.

En 1948, los sucesos conocidos como el Bogotazo, ocurridos en la capital colombiana luego del asesinato del candidato presidencial Jorge Eliecer Gaitán, motivaron el cierre indefinido de la universidad, por lo que se va a Cartagena para continuar con sus estudios, los cuales abandonaría a propósito de una oportunidad como reportero de el diario El Universal, y luego, en 1950, en El Heraldo de Barranquilla.

Ciudadano del mundo

Foto: EFE / Archivo

En 1955, El Espectador lo designa corresponsal en Europa. Se radica en Paris donde, además de su labor periodística, comenzó a escribir su novela “El coronel no tiene quien le escriba”.

Dos años después, la revista Momento en Caracas requiere de sus servicios. García Márquez fue testigo presencial de los sucesos que originaron la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958.

En marzo vuelve a Barranquilla, donde contrae matrimonio con Mercedes Barcha, y luego regresa a Venezuela para comenzar a trabajar en la revista Venezuela Gráfica y como colaborador en Élite.

Volvió a Colombia en 1959 al ser nombrado director de la recién creada agencia de noticias cubana Prensa Latina. A propósito de ello, vive seis meses en La Habana para luego trasladarse a Nueva York y posteriormente en México, donde se dedica a escribir guiones para cine y se desempeña como director de las revistas La Familia y Sucesos.

17 años que se convirtieron en cien

Foto: EFE / Archivo

Las primeras ideas de Cien años de Soledad fueron concebidas por García Márquez en 1952 cuando volvió a visitar Aracataca en compañía de su madre.

No obstante, fue en su cuento Un día después del sábado, publicado en 1954, donde hace referencia al pueblo de Macondo por primera vez. De igual forma, en varios de sus previos, nombra a varios de los personajes de incluidos en la que es considerada su obra maestra.

17 años pasaron para que “El Gabo” diera forma a Cien años de Soledad, la cual escribió en México entre 1965 y 1966. Una vez terminada la novela, se la presentó a la editorial Seix barral, donde fue rechazada.

Fue el 5 de junio de 1967 cuando la Editorial Sudamericana de Buenos Aires publicó la primera edición de la obra que originalmente García Márquez pensó titular La Casa, pero que decidió cambiar para evitar fuese confundida con la casa grande de Álvaro Cepeda Samudio.

La novela está conformada por 20 capítulos se desarrolla en el ficticio pueblo de Macondo y narra la historia de siete generaciones de la familia Buendía.

La soledad, el incesto, lo religioso, la ficción, la narrativa son parte de los elementos que sirvieron a García Márquez para construir la obra, considerada como pionera en el Realismo mágico como género literario.

8 mil ejemplares fue el tiraje inicial de la obra, vendidos en apenas 15 días, obligando a una nueva edición de 10 mil ejemplares más que se vendieron igual de rápido.

Cien años de Soledad obtuvo en Francia el Premio a Mejor Libro Extranjero (1969), el Premio Rómulo Gallegos en Venezuela (1972) y en 1982 le valió a García Márquez el Premio Nobel de Literatura.

Hasta el momento, la novela ha vendido más de 30 millones de ejemplares y ha sido traducido en unos 40 idiomas.

“Vivir para contarla”

Foto: Archivo

En 2002, García Márquez completó parte de sus memorias al publicar el primer volumen de “Vivir para contarla” donde rememora los primeros treinta años de su vida. Dos años después salió a la venta Memoria de mis putas tristes.

El coronel no tiene quien le escriba, El general en su laberinto, El amor en los tiempos del cólera y Crónica de una muerte anunciada, son de las obras más conocidas de García Márquez, quien afirmo que “un escritor puede escribir lo que le dé la gana siempre que sea capaz de hacerlo creer”.

Estas son algunas de sus frases célebres:

“Es muy difícil encontrar en mis novelas algo que no tenga un anclaje en la realidad”.

“Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir que no cuando es no”.

“Simplifiquemos la gramática antes de que la gramática termine por simplificarnos a nosotros”.

“La hoja en blanco es la cosa más angustiosa que conozco después de la claustrofobia”.

“Un hombre solo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo cuando ha de ayudarle a levantarse”.

“No creo en el mito romántico de que el escritor debe pasar hambre, debe estar jodido, para producir. Se escribe mejor habiendo comido bien y con una máquina eléctrica”.

“La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada”.