Video muestra cómo la planta venus atrapamoscas captura a sus presas

Foto: Cortesía Muy Interesante

(Caracas, 16 de noviembre. Noticias24).- La venus atrapamoscas (Dionaea muscipula) es una de las plantas más extrañas que existen. Su estructura es como una boca, se abre y se cierra con el fin de atrapar cualquier insecto.

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Esta planta aunque tenga una apariencia extraña y pareciera que no quiere a los animales, sabe contar, y utiliza esta capacidad para decidir, debido a que cuando escasean los nutrientes del suelo, necesita incorporar insectos o arañas en su dieta. Pero no es tan fácil capturar a los insectos, puesto que, el órgano de captura, que se encuentra alrededor de sus presas, conlleva un gasto de energía alto y, por eso, la planta tiene que decidir cuidadosamente si merece la pena comerlo o no.

Esta planta es originaria de Carolina del Norte, Estados Unidos. Si es tratada con buenos cuidados y no se maltrata, puede llegar a vivir 25 años (toda una adulta).

Posee un rico olor

Mediante un estudio realizado por Current Biology se detectó que para que una planta carnívora detecte a sus presas, que son atraídas por un aroma afrutado (néctar secretado), cuenta con la ayuda de pelos sensores en la superficie de sus hojas de captura.

Esta fabulosa planta es tan inteligente que es capaz de contar cuántas veces estos pelos han sido tocados por el insecto para decidir si merece atraparlo y digerirlo.

La venus atrapamoscas es una roseta inocua y las láminas de sus hojas forman trampas dentadas. El exterior de las trampas generalmente tiene un color verde, mientras que los interiores tienen un pigmento rojo que varía dependiendo de la edad.

Sobre el borde de cada lóbulo hay entre 14 y 20 dientes que apuntan a la presa. Su tallo puede alcanzar hasta 30 cm de altura, mientras que la cápsula de las semillas es plana y contienen una sola semilla.

Inmediatamente que los dientes atrapan a la presa se clavan tan rápido que evitan que se escape. Una vez que se ha producido el cierre, los dientes quedan apuntando hacia el exterior y la trampa se encuentra bien sellada, permitiendo que comience la digestión mediante la intervención de los jugos digestivos liberados por ciertas glándulas dentro de la pared interior de la trampa.

La digestión de la venus tarda entre siete y 10 días, luego la trampa se abrirá nuevamente e iniciará otra cacería o simplemente tendrá lugar la fotosíntesis.

Con información de muyinteresante.com.mx