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Gente

¿Es conveniente tomarse unos tragos con los compañeros de trabajo?

Foto: Dreamstime

Tras una larga jornada laboral, tomarse unos traguitos con los compañeros de trabajo cada vez es más frecuente en el entorno.

Según la publicación del portal El confidencial.com Christopher Grey y Andrew Sturdy, ambos profesores de las universidades de Cambridge y Warwick, han realizado aproximaciones al fenómeno de lo que pasa después del trabajo, resaltando la amistad y el análisis organizativo, la importancia de esta clase de relaciones dentro del entorno laboral y la escasa relevancia que se les ha dado hasta el momento.

Para algunos profesionales, el trabajo y la vida privada es una sola cosa. Mientras otros alegan que “establecer relaciones sociales con los compañeros es negativo porque difumina la jerarquía”.

Grey y Sturdy comentan cómo diversos estudios han definido con claridad el modo en el que “la amistad es usada por los managers como una táctica de control” que se desarrolla mediante la adopción de modos más humanizados de gestión.

Satisfacción o necesidad

Javier es periodista, entra a trabajar a las ocho de la mañana, su hora de salida no está definida. Tras hacer el trabajo de al menos dos personas logró salir a las once de la noche. Su plan es rejarse, aunque es miércoles, unos trago con su novia y un grupo de amigos cercano, charla y risas no estuvieron demás. Lo curioso es que su novia, es también periodista, trabaja con él, y que todos los colegas que le esperan son eso, “colegas” de profesión. Cuando se reúne con ellos en un bar céntrico, la escena parece un espejo deformado de lo que le sucedió a las ocho de la mañana al entrar por la puerta del periódico. La salida terminó a las tres de la mañana. Javier se acuesta un poco cargado. Le quedan cuatro horas de sueño y media de metro para volver a ver las mismas caras otra vez.

Marta, que es conocida de Javier pero trabaja como ingeniero de caminos, no entiende ese comportamiento. “Me parece asfixiante seguir con la misma gente después del trabajo, yo no lo soportaría”. Javier, sin embargo, ha pensado sobre ello y expone sus razones. Lo cierto, dice, “es que nuestra vida laboral y sus alrededores nos ocupa prácticamente la vida entera, queramos o no. Pretender que tu identidad se constituye en base a la hora y media al día que con suerte puedes dedicarle a alguna afición sería un error. Acabas siendo lo que haces, y desde mi punto de vista, mejor que lo veas así y te emplees a fondo en ello”.

“A mí esto me ha sucedido en todos y cada uno de los trabajos en los que he podido quedarme el tiempo suficiente”, dice Juan, consultor, refiriéndose a ese tipo de comportamiento grupal post trabajo, “lo que puede tener que ver con que esta noción de casta que aparece en lo laboral puede encontrarse repetida en casi cualquier estructura organizativa, vinculante en los humanos”.