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¿Monógamo o infiel por naturaleza?: Descubra que partes del cerebro se activan con su comportamiento

Foto: Dreamtime

En muchas culturas la monogamia es considerada el comportamiento idóneo que una persona debe tener. Sin embargo, a pesar de la propagación de esta conducta como la correcto, un gran número de personas alrededor del mundo continuan engañando a sus parejas.

Durante siglos, filósofos, teólogos, antropólogos y médicos alrededor del mundo han reflexionado sobre la naturaleza de la monogamia.

¿Es la unión de por vida con una sola persona algo natural? Si eso es así, ¿Por qué entonces muchas personas salen de sus relaciones monogámicas para tener una «aventura» con otra persona?

Las estadísticas sobre la infidelidad varían. Si se busca en internet podremos encontrar una gran cantidad de cifras.

Sin embargo, de acuerdo con Janis Abrahms Spring y Michael Spring, autores de «After the Affair: Healing the Pain and Rebuilding Trust When a Partner Has Been Unfaithful» (Después de una aventura: La curación del dolor y la reconstrucción de la confianza cuando una pareja ha sido infiel), la infidelidad afecta a uno de cada 2,7 parejas en Estados Unidos; lo que significa el 37 por ciento de las parejas.

Helen Fisher, quien es una bióloga encargada de estudiar el tema del amor, se le preguntó acerca de la prevalencia o la ausencia de la monogamía en las parejas y respondió lo siguiente:

«No existe una cultura en la tierra en la que las personas no engañen a sus parejas. He estudiado cuarenta y dos diferentes tipos de cultura en todo el mundo y he encontrado la infidelidad en todas. Ahora la pregunta que debemos hacernos es: si estas mismas culturas ponen en un pedestal a la monogamia, ¿Por qué la infidelidad está tan difundida en ellas?»

Foto: Dreamtime

La doctora Fisher postula que existen tres sistemas individuales, el sexo, el amor romántico y el compromiso. Estos sistemas activan las mismas regiones del cerebro, incluyendo zonas claves en los ganglios basales y en el lóbulo frontal. Es como un caleidoscopio: mismas partes con diferentes patrones. Eso significa que ambas cosas son posibles, estar comprometido con una persona y a la misma vez estar sexualmente atraído por otra persona o estar enamorado de alguien más.

«La manera en que te sientes cuando estás locamente enamorado de alguién es diferente a lo que sientes cuando tienes sexo casual con una persona» afirmó la bióloga.

Estos sistemas usan diferentes sistemas neuroquímicos, resultando estados emocionales y comportamientos diferentes. «En cierto sentido el cerebro está muy bien construido para los dos: la monogamia y la infidelidad»

¿Cómo sucede ésto?

La corteza frontal juega un papel importante en la fidelidad. Aunque todos los mamíferos tienen prosencéfalos, el lóbulo frontal humano es el más grande y el más complejo de todos. Más allá del ADN, es precisamente el tamaño del lóbulo frontal lo que nos diferencia de nuestros parientes primates. El lóbulo frontal es el asiento de lo que los neurocientíficos llaman «función ejecutiva», el lugar donde ocurre la planificación, la toma de decisiones, la metacognición, el comportamiento y otros procesos cognitivos superiores.

Sin duda alguna este proceso tiene la configuración correcta para ser el candidato que gobierne el comportamiento monógamo. Gracias a las señales que procesa el lóbulo frontal la conducta tiene el potencial para llegar o no a establecer un compromiso a largo plazo.

Con información de alternet.org