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Amigos de Libia quieren pasar página a era Gadafi, que llama a resistir

Foto: LIONEL BONAVENTURE / AFP

PARÍS, 1 septiembre 2011 (AFP) – Sesenta países y organizaciones internacionales se reunieron en París para dar un espaldarazo a los rebeldes de Libia -avalados ahora por Rusia, China y Argelia- aunque el coronel Muamar Gadafi exhortó, desde un paradero desconocido, a «continuar la resistencia».

«No nos rendiremos. No somos mujeres y seguiremos combatiendo», afirmó Gadafi que exhortó a sus seguidores a «continuar la resistencia» en un mensaje difundido por el canal de televisión Arrai, al cumplirse exactamente 42 años del golpe que lo llevó al poder el 1º de septiembre de 1969.

Su llamado se conoció poco antes del inicio en París de la Conferencia de Amigos de Libia con la cual la comunidad internacional quiere dar vuelta la página de la era Gadafi y horas después de que el Consejo Nacional de Transición (CNT, órgano político de los rebeldes) fuera reconocido por Rusia como «autoridad en el poder» en Libia.

China dio un paso al admitir el «papel considerable» de esa instancia en la reconstrucción de Libia; y Argelia, que la semana pasada dio asilo a varios familiares de Gadafi, anunció que reconocerá al CNT cuando se forme un gobierno «representativo de todas las regiones del país».

Por su parte el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia declaró hoy que reconoce al Consejo Nacional de Transición como el Gobierno en el poder en Libia.

“La Federación Rusa reconoce al Consejo Nacional de Transición como el Gobierno en el poder y destaca el programa de reformas por el elaborado que establece redactar nueva Constitución, convocar las elecciones generales y formar el gabinete de ministros”, señala el documento.

Casi seis meses después de la conferencia del 19 de marzo que marcó el inicio de las operaciones militares de la Otan contra Gadafi, el presidente francés Nicolas Sarkozy -que aspira a su reelección en 2012- volvió a presidir una gran conferencia internacional sobre el país petrolero norafricano.

Doce jefes de Estado, 17 jefes de Gobierno, una veintena de ministros y altos representantes de ocho organizaciones internacionales, así como los máximos responsables del CNT, participan en el cónclave que se realiza en el Elíseo, sede de la presidencia francesa.

«Vamos a dar vuelta la página de la dictadura, de los combates y abrir una nueva era de cooperación con Libia», dijo Sarkozy, que co-preside el encuentro con el primer ministro británico David Cameron y al que asisten también la alemana Angela Merkel y sus homólogos de Canadá, Stephen Harper, de España, José Luis Rodríguez Zapatero, y el emir de Qatar.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon sostuvo que el «desafío inmediato es de orden humanitario» y propuso el «rápido envío» de una misión onusiana a Libia.

«Las nuevas autoridades libias tienen que seguir luchando contra el extremismo violento y trabajar con nosotros para garantizar que los depósitos de armas de (Muamar) Gadafi no sean una amenaza para los vecinos de Libia y el mundo», sostuvo la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton.

Ese mismo mensaje transmitió personalmente a los máximos representes del CNT, su presidente Mustafá Abdeljalil, y su número dos, Mahmud Jibril, según fuentes de su comitiva.

El CNT, reconocido por más de 50 países como representante legítimo del pueblo libio, presentará en París una «hoja de ruta» sobre la transición a la democracia y reclamará a la comunidad internacional que desbloquee los activos del régimen libio en bancos extranjeros estimados en 50.000 millones de dólares y congelados por resoluciones de la ONU.

Hasta ahora fueron desbloqueados 1.500 millones de dólares.

El CNT pide una ayuda de urgencia de 5.000 millones de dólares.

China, Rusia y Alemania fueron tres de los cinco países que se abstuvieron en marzo pasado en la votación de la resolución 1973 de la ONU que dio paso a la intervención militar en Libia bajo mando de la Otan.

Sudáfrica, «descontenta» con la interpretación de la resolución de la ONU que autorizó los bombardeos para proteger a la población civil libia, se negó a participar en el cónclave de París.

Brasil y Colombia, miembros no permanentes del Consejo de Seguridad, estaban representados en la conferencia por dos embajadores.

Desde Bogotá, el presidente colombiano Juan Manuel Santos confió en que la situación en Libia se «normalice» y dijo que su país «está más que dispuesto a contribuir» en ese proceso.

En cambio el canciller brasileño, Antonio Patriota, afirmó en el diario Folha de Sao Paulo que hubo una «laguna» entre la resolución onusiana y la acción de la Otan.

Horas antes de la Conferencia el CNT desmintió la existencia de un acuerdo con Francia que le garantizaría el 35% del crudo con las nuevas autoridades, según una carta publicada el jueves por el diario francés Liberation.

Responsables del CNT en Londres y París desmintieron un acuerdo semejante.

Los contratos petroleros serán atribuidos por mérito y no por favoritismo político», afirmó el representante de los rebeldes en Londres Guma al Gamati.

En tiempos de Gadafi, Libia, principal reserva petrolera de África y cuarto productor del continente, exportaba a Europa el 80% de su producción.

La Unión Europea suspendió el jueves sus sanciones contra 28 «entidades económicas» libias para ayudar al despegue de la economía del país.

Los rebeldes libios postergaron hasta el 10 de septiembre el ultimátum que habían impartido a los partidarios de Gadafi para que se rindieran antes del sábado.