Llegan 3200 migrantes a Tijuana y algunos planean cruzar la frontera con EE UU sobre el muro

Foto: AFP

(Caracas, 16 de noviembre – Noticias24).- Más de 3.200 centroamericanos de una gigantesca caravana que busca llegar a Estados Unidos se encuentra este viernes en la fronteriza Tijuana, cuyo alcalde exige sean expulsados de México, y algunos planean saltar el muro para atravesar ilegalmente la frontera.

El alcalde Juan Manuel Gastélum, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), dijo a la televisora Milenio que grupos de migrantes “llegan en un plan agresivo, grosero, con cánticos, retando a la autoridad”, y pidió al gobierno federal les aplique el artículo 33 constitucional, que contempla la expulsión inmediata del país sin derecho a juicio alguno.

“Tijuana es una ciudad de migrantes, pero no los queremos de esta manera, fue distinto con los haitianos (que llegaron en 2016), ellos llevaban papeles, estaban en orden, no era una horda, perdóname la expresión, y derechos humanos se me va a echar encima, pero los derechos humanos son para los humanos derechos”, dijo Gastélum.

La noche del miércoles se registró un incidente cuando unos 300 pobladores protestaron contra los migrantes que llegaron a una zona habitacional. Les arrojaron piedras a los centroamericanos mientras cantaban el himno mexicano ante la mirada de policías.

La alcaldía sin embargo ha establecido un albergue para recibir a los migrantes, en el que pernoctaron 2.000 de ellos, de los cuales más de la mitad son hombres y hay más de 400 niños, informó este viernes a la AFP Mario Osuna, encargado de desarrollo social de Tijuana.

“En los próximos tres días vamos a tener cerca de 5.000 personas (en Tijuana) y es bien importante la manera en la que lo vamos a enfrentar”, dijo a la prensa Irineo Mujica, de la organización Pueblo sin Fronteras.

Según la secretaría de Gobernación (Interior), hay unos 8.000 migrantes que transitan por México tras ingresar en distintas caravanas, las cuales se han ido fragmentado por distintos puntos del país.

Desde el domingo, cuando empezaron a llegar los primeros centroamericanos a Tijuana, vecina de la estadounidense San Diego, han sido detenidos cinco, dos por alterar el orden público y tres por fumar marihuana en el albergue, según un reporte policial.

La caravana principal salió el 13 de octubre de San Pedro Sula, Honduras, y ha recorrido más de 4.300 km, principalmente a pie y en autostop, hasta Tijuana, en el estado de Baja California.

Los migrantes intentan que Estados Unidos les dé refugio debido a la extrema violencia y pobreza que viven en sus países. Para lograrlo deben cruzar la frontera por un acceso oficial, de acuerdo con un decreto firmado la semana pasada por el presidente estadounidense Donald Trump.

La secretaría de Gobernación teme se produzca un incidente en la frontera ante “el discurso abiertamente hostil de Trump”.

Algunos esperan para pasar de manera legítima, otros planean saltar el muro

La mayoría eran migrantes de distintas nacionalidades que tienen meses esperando para pedir asilo a Estados Unidos, pero también se mezclaban decenas de centroamericanos que arribaron en la caravana.

Pero el proceso es lento ya que las autoridades estadounidenses en un buen día reciben 90 personas en promedio. Este viernes anunciaron que serán 30.

En la lista de espera había inscritas 1.407 personas, sólo 80 de la caravana

Inscribir y procesar los casos de todos los que vienen en la caravana va a llevar meses o años“, dijo un voluntario que asiste al grupo Beta -organismo gubernamental de rescate a migrantes-, pero que pidió el anonimato.

“Son puras mentiras que dicen para inscribirse en el libro. Dicen que para que les den asilo político, pero lo que hacen es obtener sus datos y cuando pasan lo deportan”, exclama Osman Bueso, hondureño de 28 años, uno de los primeros de la caravana en llegar a Tijuana.

Bueso se dice dispuesto a todo, no descarta que se lancen en masa sobre la reja fronteriza, tal como hicieron hace cuatro semanas, cuando en estampida cruzaron de Guatemala a México.

El presidente estadounidense Donald Trump calificó a los miembros de la caravana como integrantes de una “invasión”, dispuso el envío de hasta 9.000 soldados a su frontera sur y advirtió que sólo aquellos que crucen por un punto oficial podrán pedir refugio.

Pero Bueso desafía a Trump a atreverse a detener a miles e incluso a matarlos. “Si nos mata, va a tener problemas con otros países”, asegura.

“No nos da miedo, estamos dispuestos a lo que sea, a morir a vivir o lo que sea. Porque cuando tú vives en la pobreza, bajo extorsión, vale más morirte que vivir”, dice.

Hostilidad

Según autoridades mexicanas, han llegado a Tijuana desde el domingo 3.223 migrantes de la caravana, pero podrían sumar hasta 5.000, según la ONG Pueblo sin Fronteras.

La noche del miércoles unos 300 pobladores protestaron contra los migrantes en una zona habitacional de Tijuana. Les arrojaron piedras mientras cantaban el himno mexicano ante la mirada de policías.

Las protestas fueron alimentadas por rumores que los migrantes habían rechazado la ayuda que se les ofreció, como alimentos o transporte.

“Mucha gente, no todas, no hay que generalizar, es muy mal agradecida (…) quieren exigir sus propios derechos, si no los exigieron en su propio país, por qué lo vienen a exigir aquí”, dijo a la AFP José Bernal, un residente de Tijuana.

En Facebook se han creado al menos tres grupos en contra de la caravana migrante. En Twitter se multiplican los mensajes de rechazo y en WhatsApp ya hay cadenas con mensajes que reclaman a los centroamericanos “empíezale a trabajar” y “no vengas a exigir”.

Con información de AFP