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Demandan en EE UU a diócesis y su exobispo por emplear a curas pedófilos en escuelas

Foto: Noticias24

(Caracas, 19 de marzo – Noticias24).- Una diócesis católica estadounidense y un exobispo fueron demandados el martes, acusados de emplear a sabiendas a sacerdotes pedófilos en escuelas.

El fiscal de Virginia Occidental, Patrick Morrisey, informó que presentó una demanda contra la diócesis de Wheeling/Charleston (más de 400 km al oeste de Washington) y contra su exobispo Michael Bransfield.

Bransfield, que estuvo al frente de la diócesis desde 2005, dimitió en septiembre tras ser acusado de “acoso sexual” a adultos.

El prelado se enfrenta ahora a una demanda civil, ya que el fiscal Morrisey lo acusa a él y a la diócesis de violar la ley del estado de protección al consumidor.

Según la demanda, “la diócesis ha contratado sacerdotes en sus escuelas y campamentos que han sido objeto de acusaciones creíbles de agresión sexual contra niños e intencionalmente omitieron informar a los padres”.

Por ejemplo, un sacerdote mencionó en su formulario de contratación en 2002 que había sido acusado de agresión contra un menor en 1979. Sin embargo, fue contratado para una escuela primaria en la diócesis, donde trabajó durante cuatro años, según la demanda.

Morrisey también acusa a la diócesis de mentir en su sitio web, donde indicaba que los empleados de sus escuelas estaban sujetos a controles de antecedentes. Sin embargo, un hombre condenado por violación en Washington había conseguido un trabajo como profesor en una escuela secundaria de la diócesis, y su contrato no fue rescindido hasta 2013, según el fiscal.

La Iglesia católica estadounidense se vio sacudida el año pasado por la publicación de un informe que reveló que unos 300 curas cometieron abusos sexuales durante décadas en Pensilvania.

En octubre, el papa Francisco aceptó la dimisión del cardenal Donald Wuerl, arzobispo de Washington, sospechoso de intentar encubrir el escándalo.

Por otra parte, el martes rechazó la dimisión del cardenal francés Philippe Barbarin, condenado el 7 de marzo a seis meses de prisión en suspenso en su país por no haber denunciado el abuso sexual de un sacerdote en su diócesis.