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La dramática declaración del hombre que ayudó a morir a su mujer: «fue un acto de solidaridad»

Foto: Law & Crime

(Caracas, 5 de abril – Noticias24).- Ángel Hernández, es el español que ayudó a morir a su esposa María José Carrasco, quien era una enferma terminal, aseguró este viernes que su gesto fue «un acto de solidaridad» y admitió que tomar la decisión fue «terrible».

Hernández, de 70 años, fue liberado el día de ayer sin medidas cautelares tras prestar y admitir los hechos ante el juez, tras lo cual aseguró que no tiene miedo y que está muy tranquilo porque su mujer ha dejado de sufrir después de que padeciera desde 1989 una esclerosis múltiple con una discapacidad del 82 %.

Hernández convocó a la prensa en su domicilio, donde reclamó una ley de regulación de la eutanasia que recordó «está en el Parlamento, se ha intentado que se aprobara pero tanto el PP (Partido Popular, conservador) como Ciudadanos (liberales) la han bloqueado».

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«Lo que me interesa no es que me apoyen y que reconozcan qué valiente he sido o lo que hemos hecho, sino que sirva para que la eutanasia se apruebe, por el sufrimiento que estamos padeciendo muchísima gente, como mi mujer», señaló.

El hombre aseguró que la valiente fue María José, su mujer, «porque es difícil decir se acabó».

Consideró que el hecho es «un acto de solidaridad». «Ella no podía y yo he tenido que prestarle mi mano, ella lo quería hacer, no lo podía hacer y yo le he prestado mis manos».

Para Hernández fue un alivio regresar a su casa luego de una noche en prisión.»Me duché, porque es desagradable estar sobre una colchoneta encima de una piedra que te destroza la espalda. Además yo tengo una hernia discal. Menos mal que me llevé la medicación para que no me doliera», relató para El País. «No me dormía. Me levantaba y paseaba en un habitáculo de cuatro por cinco metros, como un animal enjaulado. Lo que más me fastidiaba era que no podía hacer los trámites necesarios para atender a mi mujer. Tenía que haber ido al Instituto Anatómico Forense y haber hablado con quienes le hicieron la autopsia. Y preparar su incineración», continúa. «No lo pude hacer porque estaba allí. Los policías se portaron muy bien. Me decían que «es la ley», pero que ellos habrían hecho lo mismo. Sí, es la ley, pero está equivocada, se tendría que haber solucionado hace tiempo», añade Hernández.

Con información de Infobae

Foto:Infobae