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Muere Alan García tras dispararse en la cabeza para evitar ser detenido

Foto:Cortesía / Mundo

(Caracas, 17 de abril. Noticias24).- El expresidente peruano Alan García murió tras haberse disparado en la cabeza cuando iba a ser detenido por orden judicial por supuestos delitos de corrupción vinculados al caso Odebrecht.

El dos veces presidente de 69 años fue trasladado a un hospital tras tomar la decisión de dispararse, dijo su abogado Erasmo Reyna en la puerta del Hospital de Emergencias Casimiro Ulloa, en Lima.

Tenía una herida en la cabeza y fue sometido a una operación durante la cual sufrió al menos tres paros cardíacos, según los médicos.

“Se lamenta informar del fallecimiento del expresidente Alan García a las 10H05 horas locales por hemorragia cerebral masiva por proyectil de arma de fuego y paro cardiorrespiratorio”, indica un comunicado del ministerio de Salud.

El secretario del expresidente, Ricardo Pinedo, confirmó que García tenía entre cuatro y cinco armas en su vivienda y que le fueron regaladas por el Comando Conjunto de la Fuerzas Armadas. “Yo mismo le tramité las licencias”, precisó.

El exmandatario se suicidó con una de esas armas, según la policía.

Testigos consultados por la televisión peruana indicaron que García entró cubierto por una manta roja.

Decenas de simpatizantes lloraron tras el anuncio en la puerta del hospital, vigilado por decenas de policías.

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“El presidente García tomó una decisión de dignidad y de honor. Un acto de honor frente a una persecución fascista”, señaló Mauricio Mulder, congresista de APRA, el partido más antiguo de Perú, al que pertenecía el mandatario fallecido este miércoles.

Mulder indicó que García será velado en el local de su partido en el centro de Lima.

La situación legal de García se complicó después de que el pasado domingo se difundiera que la empresa Odebrecht, en el marco del acuerdo de colaboración que mantiene con la Justicia peruana, revelara que Nava, y su hijo José Antonio Nava, recibieron 4 millones de dólares de la empresa para lograr el contrato de construcción de la Línea 1 del Metro de Lima.

El caso García

Antes de emitirse la orden de detención, García había declarado el martes que no se asilaría ni escondería, en tácita alusión al frustrado asilo que pidió a Uruguay en diciembre.

La justicia decidió en diciembre impedirle salir del país durante un plazo de 18 meses.

Se había ordenado detener a García para recoger nuevos elementos en la investigación ante un eventual riesgo de fuga, según la fiscalía.

A fines de 2018, tras abandonar la embajada uruguaya, García dijo que estaba a disposición de la fiscalía de lavado de activos que lo investiga por corrupción.

El exmandatario permaneció durante 16 días en la embajada uruguaya en Lima, donde solicitó asilo “ante la inminencia de una orden de detención”. El pedido fue rechazado por el gobierno de Montevideo.

García estaba bajo la lupa de la justicia por supuestos sobornos pagados por Odebrecht para obtener un contrato de construcción para el metro de Lima durante su segundo mandato.

Semanas atrás, el expresidente declaró: “no existe ninguna delación, prueba o depósito que me vincule a ningún hecho delictivo y mucho menos con la empresa Odebrecht o la realización de alguna de sus obras”.

El año pasado alegó ser “perseguido político”, pero su versión fue desmentida por la justicia y el gobierno peruano.

Por el escándalo de Odebrecht en Perú también están investigados los exmandatarios Alejandro Toledo (2001-2006), Ollanta Humala (2011-2016) y Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), éste último bajo detención preliminar hasta el 20 de abril, así como la opositora Keiko Fujimori, quien está en prisión preventiva.

Con información de AFP