El final del camino: “Carlos” condenado a cadena perpetua por cuatro atentados en Francia en los 80

Foto: BENOIT PEYRUCQ / AFP

El venezolano Ilich Ramírez Sánchez, alias Carlos, fue condenado este jueves por la corte de lo penal especial de París a cadena perpetua con 18 años de obligado cumplimiento por cuatro atentados cometidos en Francia en los años 1980, en los que hubo 11 muertos y unos 150 heridos.

El tribunal, que juzgó a “Carlos el chacal” desde el 7 de noviembre, se ajustó exactamente a la pena pedida por la fiscalía el pasado martes. La alemana Christa Frohlich, juzgada en uno de esos atentados, fue absuelta.

Apelarán la decisión

La abogada Isabelle Coutant-Peyre anunció que la decisión será apelada.

“Es un escándalo, no ha habido avances en la independencia de la justicia” francesa desde el régimen colaboracionista de Vichy, dijo la abogada a la prensa justo después del veredicto.

“Carlos” aseguró que no tuvo nada que ver con los atentados

El venezolano Ilich Ramírez Sánchez, alias Carlos, sostuvo este jueves que no tuvo nada que ver en cuatro atentados cometidos en Francia en los años 1980, por los que lo juzgó la corte de lo penal especial de París, que pronunciará por la noche el veredicto.

“No hay nada que me vincule a estos cuatro atentados”, aseguró al tomar la palabra.

“Carlos el Chacal”, emblema de la lucha armada pro palestina de los años 1970 y 1980, denunció el “dossier completamente manipulado” elaborado por el juez de instrucción Jean-Louis Bruguière.

En un discurso errático salpicado de ironías, referencias históricas y puyas a los fiscales y abogados de las partes civiles, “Carlos” se presentó como un “revolucionario” y dijo que, más allá de los atentados por los que se le procesa, asume “la responsabilidad política y militar de todos los atentados cometidos por la Organización de Revolucionarios Internacionalistas”, creada por él, “y el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP)”.

“Políticamente, asumo la responsabilidad de todas las acciones de la lucha palestina”, afirmó en su intervención de cinco horas, organizada en base a las notas tomadas en un cuaderno durante todo el proceso.

Leyó el “testamento” de Gadafi y culminó diciendo “Viva Chávez”

Con la voz entrecortada por los sollozos, “el Chacal” terminó leyendo muy emocionado un documento que presentó como “el testamento” de Muamar Gadafi, que cerró gritando con el puño en alto “Viva la Revolución, Allahu Akbar (Dios es el más grande)”. Unos quince jóvenes que vinieron a apoyarlo a la sala imitaron su gesto, y “Carlos” los despidió con un “Viva Chávez”.

“Carlos” manifestó también su pena “por la gente que hice sufrir (…), por mi familia, mis hijos, mis esposas, por el precio que pagaron al estar conmigo”.

Quiere volver a Venezuela, dijo que no secuestrará más aviones

El venezolano dijo también que quiere regresar a su país natal.

“No voy a volver a secuestrar aviones, no tengo edad para eso, pero tengo cosas que hacer en mi país”.

Tras su intervención, el jurado se retiró a deliberar, antes de pronunciar el veredicto, la condena a cadena perpetua.

La mañana del jueves, la corte que lo juzga desde el 7 de noviembre escuchó la defensa de su abogada Isabelle Coutant-Peyre, tras oír la víspera el alegato de otro abogado de “Carlos”, Francis Vuillemin.

Coutant-Peyre, con la que “Carlos” se casó en 2001 bajo la ley islámica, religión que profesa el venezolano, lo presentó como víctima de un “proceso político”.

Abogados pedían a la corte que se atreviera a “absolver” a Ilich

El miércoles, Francis Vuillemin pidió a la corte que se atreva a “absolver” a su cliente de los cuatro atentados que se le atribuyen.

El defensor se apoyó en “la ausencia radical de fiabilidad” de los archivos de los servicios secretos de los antiguos países comunistas de Europa del Este, que protegían a “Carlos” y a sus compañeros durante la Guerra Fría y al mismo tiempo los vigilaban. Esos documentos fueron utilizados en la instrucción para ilustrar la presunta implicación de “Carlos” en los atentados.

Tras un primer proceso en 1997, “Carlos” cumple actualmente una cadena perpetua por el asesinato de tres hombres, dos de ellos policías, en junio de 1975 en París. Ilich Ramírez Sánchez, de 62 años, está encarcelado en Francia desde su arresto en 1994 en Sudán por agentes franceses.

La fiscalía acusa al venezolano de haber organizado una campaña de atentados para lograr la liberación de su compañera la alemana Magdalena Kopp, con la que tiene una hija, y del suizo Bruno Breguet, ambos miembros de su grupo, detenidos en París en febrero de 1982 con armas y explosivos.

Tras la detención de estos dos compañeros de armas, “Carlos” dio al gobierno francés un ultimátum, infructuoso, para su liberación.

Vencido ese plazo, el 29 de marzo de 1982 una bomba estalló en el tren “Le Capitole” entre París y Toulouse, causando cinco muertos. El 22 de abril otra bomba colocada en un coche estacionado frente a las oficinas de la revista Al Watan Al Arabi en París provocaba un muerto.

A “Carlos” se le atribuyen otros dos atentados el 31 de diciembre de 1983 que dejaron cinco muertos en un tren que iba de Marsella a París y en la estación de trenes de esa ciudad del sur de Francia.

Tres miembros de su organización fueron juzgados al mismo tiempo que “Carlos” por algunos de estos atentados, pero estuvieron ausentes durante el proceso.

Johannes Weinrich, ex brazo derecho de “Carlos”, purga en Alemania una cadena perpetua por otro atentado, Christa Fröhlich está bajo control judicial en Alemania tras fugarse de Francia, donde estuvo detenida previamente, y el palestino Ali Kamal Al Issawi sigue prófugo.

Con información de Agencias

Foto AP Photo/Ariana Cubillos